10 cosas que quizá no sabes
del centenario comunismo chino

El próximo 1 de julio el Partido Comunista de China conmemora su centenario, una fecha que el régimen que gobierna en ese país desde 1949 celebrará por todo lo alto. A algunos les gustará más, a otras menos, pero el PCCh, el «Gongchandang» como lo llaman los chinos, es un actor importantísimo en la historia del país y, por ende, del mundo, así que creo que merece la pena recordar sus 100 años de historia con un artículo largo de ésos que suelo hacer en grandes efemérides, de diez puntos curiosos. Vayamos al turrón, que hay mucho que contar.

1- No es el único partido político que hay en China.

China es un régimen de partido único desde 1949 (incluso lo era antes de facto, cuando gobernaba el Partido Nacionalista o Kuomintang), pero eso no significa que sea el único partido existente en el país, ni el único con representación en el Legislativo nacional. Existen otros ocho partidos, casi tan antiguos como el PCCh, nacidos en la turbulenta primera mitad del siglo XX que tuvo China.

De izquierda a derecha y de arriba abajo:
-Asociación China para la Promoción de la Democracia.
-Liga Democrática de China.
-Asociación Nacional para la Construcción Democrática de China.
-Partido Democrático de los Campesinos y los Trabajadores.
-Sociedad Jiusan («del tres nueve», porque se fundó un tres de septiembre).
-Comité Revolucionario del Kuomintang Chino.
-Liga Democrática para el Autogobierno de Taiwán.
-Partido Zhigong (fundado en Los Ángeles y el segundo más antiguo tras el PCCh).

Estos ocho partidos forman el llamado «Frente Unido», están en la realidad bastante subordinados al Partido Comunista, y su presencia en la Asamblea Nacional Popular, el parlamento chino, es minoritaria:

Los de rojo son, obviamente, los miembros del PCCh. En gris, miembros independientes.

Os llamará quizá la atención la presencia en estos ocho partidos del Kuomintang o KMT, con el que el Partido Comunista libró una larga guerra civil (1927-1949) y que al refugiarse en Taiwán separó políticamente esa isla del resto del país. Ni que decir tiene que el Kuomintang de la China actual no tiene hoy en día ningún lazo directo con el Kuomintang de Taiwán: ese Kuomintang subordinado al PCCh lo formaron en 1948 miembros del ala izquierda del KMT, que en su día simpatizaron con el comunismo y estaban en contra de las políticas de Chiang Kai-shek, el gran enemigo de Mao Zedong en aquel entonces.

2- Sus miembros doblan la población española, pero no es el partido más grande del mundo.

Actualmente el Partido Comunista de China tiene unos 91 millones de miembros, es decir, que aproximadamente uno de cada 15 ciudadanos chinos pertenece al partido, incluyendo célebres empresarios, actores o deportistas. Aunque sean tantos, no es tan fácil entrar en él: cada año, una de cada 10 solicitudes de entrada son rechazadas. Se suele empezar la militancia de adolescente o de joven, formando parte de la Liga de las Juventudes Comunistas, y de ahí se pasa al PCCh tras un periodo de «prueba» que suele durar un año, y que incluye una ceremonia en la que el aspirante jura la constitución del partido.

Logotipo de las juventudes comunistas chinas.

En el pasado el PCCh se aseguraba de que los nuevos miembros fueran férreos creyentes en el marxismo y estuvieran fuertemente ideologizados, pero hoy en día, por su pasión por la meritocracia, busca más bien a gente con alta formación: no es extraño que intenten captar a los que mejor nota sacan en las universidades o los institutos de secundaria, por ejemplo. Lo suelen conseguir con un argumento muy pragmático, pues es el pragmatismo el que hoy domina tanto el PCCh como la China de hoy: ser miembro del PCCh suele ayudar a encontrar buenos trabajos y a ganar más dinero.

Pese al enorme tamaño del PCCh, no es el mayor partido del mundo en cuanto a número de militantes, algo que yo durante años he creído y que me temo que he llegado a escribir por error en algún artículo. El partido con más miembros del planeta, por increíble que parezca, está en un país que no tiene régimen de partido único: es el Bharatiya Janata («Partido Popular»), la formación pro-hindú y de derechas que actualmente gobierna la India, y que tiene la friolera de 180 millones de miembros.

Me estoy poniendo morado de poner logotipos, con lo que a mí me gustan… El del Bharatiya Janata, una flor de loto, lo vi pintado en cientos de paredes cuando estuve en la India, supongo que porque estaban de campaña electoral.

3- El PCCh nació en un barco turístico.

Antes de 1921 ya había activistas políticos chinos que se consideraban comunistas: estaban influidos por el triunfo de la Revolución de Octubre en Rusia y por el espíritu revolucionario que en China había explotado tras la Primera Guerra Mundial, el famoso Movimiento del 4 de Mayo del que ya os hablé cuando se celebró su centenario. En todo caso, se considera que el Partido Comunista de China nació con su primer congreso, el fundacional, y que se inauguró en Shanghai el 23 de julio de 1921, en la casa de uno de los 13 fundadores.

Lugar del primer congreso, hoy convertido en museo.

Esa casa estaba en la Concesión Francesa de Shanghai, e irónicamente hoy está en uno de los lugares más pijos de una de las ciudades más pijas de China: a los comunistas chinos de hoy en día eso no les importa en absoluto, pero a aquellos 13 fundadores, entre los que ya se encontraba Mao Zedong, los Starbucks y bares de mojitos caros que rodean el lugar les parecerían un ambiente burgués y demasiado parecido al imperialismo occidental.

Durante una semana los 13 fundadores, acompañados de dos miembros de la Internacional Comunista que supervisaban la adhesión del nuevo partido al marxismo primigenio (un holandés neerlandés y un soviético) debatieron en esa casa los fundamentos del naciente PCCh, pero el 30 de julio tuvieron que salir por patas de allí, porque la policía francesa, a la que le habían dado un soplo, ordenó una redada en la casa. Se fueron entonces a la ciudad de Jiaxing, a unos 100 kilómetros al suroeste de Shanghai, y allí continuaron el congreso: para no llamar la atención, se presentaron como turistas en el bonito lago que baña Jiaxing, se subieron a un barco de recreo, y a bordo de él terminaron el congreso, el 31 de julio.

Los líderes comunistas actuales, junto a una réplica de aquella embarcación, conocida simplemente como el «Barco Rojo».

Como veis, la fundación del PCCh debería conmemorarse o bien el día en el que comenzó el congreso, cada 23 de julio, o bien cuando terminó, el 31 de ese mes, pero actualmente China lo celebra el 1 de julio. Así se hace por decisión de Mao, quien pensaba que el primero de mes era más fácil de recordar y entroncaba mejor con otras fechas históricas del comunismo chino: la República Popular se fundó un 1 de octubre (de 1949) y el Ejército Popular de Liberación un 1 de agosto (de 1927).

4- Tuvo en su día una «rama» trotskista.

Si el comunismo ruso, más tarde soviético, tuvo muy pronto divisiones, principalmente entre Stalin y Trotsky a la muerte de Lenin, el PCCh no iba a ser menos. Y la gran víctima de ello sería ni más ni menos que el primer secretario general del partido, Chen Duxiu (quien no pudo estar en el primer congreso y fue nombrado in absentia).

Chen era un profesor en la Universidad de Pekín al que se le considera el gran padre del comunismo chino junto a otro colega del campus, Li Dazhao (quien tampoco pudo ir al primer congreso). Líder natural del PCCh en sus inicios, pronto chocó contra la Internacional Comunista, porque ésta proponía al partido que se aliara con el Kuomintang (donde la Internacional también tenía influencia, pues la ala izquierdista del KMT también simpatizaba con el comunismo). Ya sabéis que los problemas en un partido suelen surgir cuando éste pacta o deja de pactar con otros, en España últimamente esto pasa cada semana.

PCCh y KMT acabaron aliándose a principios de los años 20, formando el llamado «Frente Unido» (mismo nombre, como veis, con el que se denomina hoy en día la alianza de partidos no comunistas en China) y finalmente Chen fue expulsado del partido en 1929, cuando había manifestado sus desconfianzas hacia la Internacional y hacia Stalin, mostrando su afinidad con Trotsky (con el que llegó a tener relación personal, al menos epistolar). Chen no acabó tan mal como Trotsky, nadie le clavó un piolet, pero sí que terminó sus días en el ostracismo, y muchos otros fundadores del partido también terminaron mal, con la excepción de Mao y de otro fundador hoy casi olvidado, Dong Biwu (quien fue presidente de China en los años 70, pero en aquel entonces ese cargo tenía muy poco poder).

Curiosamente, Chen Duxiu tenía quizá razón al desconfiar del Kuomintang, porque muy pronto ese partido les traicionaría: cuando en 1925 murió Sun Yat-sen, fundador y moderado líder del KMT, ese partido pasó a ser controlado por Chiang Kai-shek, acérrimo anticomunista, y en 1927 se lanzó a perseguir a los comunistas en Shanghai, matando a miles de ellos en aquel año. Comenzaba así la guerra civil china, y aquellos hechos iniciales fueron inmortalizados en el célebre libro «La condición humana», del escritor francés André Malraux (que para mi gusto es un tostón gordo).

5- Fue un partido de campesinos porque no le quedó más remedio.

Carlos Marx sostenía en sus teorías (que seguramente nunca pensó que fueran a llevarse a la práctica de forma tan literal) que el comunismo tendría que llegar de manos del proletariado: trabajadores de fábricas, víctimas de la industrialización, que se levantarían contra sus alienantes patronos. Sin embargo, en China el comunismo fue un movimiento inicialmente campesino ya desde casi sus inicios, debido precisamente a sus comienzos turbulentos y a la persecución a la que le sometió Chiang Kai-shek.

Cartel de la Revolución Cultural.

El feroz ataque de Chiang Kai-shek a los comunistas de Shanghai, entonces quizá una de las pocas ciudades chinas donde había una naciente industrialización, eliminó prácticamente la vertiente obrera del PCCh, y lo obligó a refugiarse a zonas del campo, donde podía operar más fácilmente en la clandestinidad, ya que estaba menos controlado por el KMT que las ciudades.

Se formaron entonces las primeras comunas campesinas, especialmente en el centro de China, desde se crearon las primeras milicias y algunas de ellas intentaron el 1 de agosto de 1927 tomar una ciudad, Nanchang (esa batalla, que acabaría fracasando, es considerada el nacimiento del Ejército Popular de Liberación). Estas comunas campesinas, aisladas unas de otras y con fronteras muy líquidas, declararon en 1931 el nacimiento de la efímera República Soviética China.

6- El partido ganó fuerza mientras huía despavorido.

Chiang Kai-shek consideró, tras la autoproclamación de esa república soviética, que había que poner fin definitivo al PCCh, entonces ya consagrado a la guerra de guerrillas, y lanzó en 1934 una ofensiva militar contra los reductos comunistas que había en diversas partes del país, especialmente en la zona central. Muchas de esas bolsas de resistencia cayeron, pero una, la que se había hecho fuerte en la provincia de Jiangxi (donde estaba Nanchang) consiguió sobrevivir a fuerza de huir en retirada: una retirada que duró un año y en la que los soldados recorrieron 9.000 kilómetros, la famosa Larga Marcha.

En rojo, las zonas donde había milicias comunistas en 1934 (y tachadas con una X, las que consiguió neutralizar Chiang Kai-shek).

La Larga Marcha fue muy dura para los comunistas (la empezaron, en distintas partes del recorrido, 800.000 guerrilleros, y la acabaron sólo unos 100.000) pero paradójicamente fortaleció al PCCh al unificarlo en torno a un sólo líder, y no varios como tenía hasta entonces: Mao Zedong, apoyado por su entonces ya principal colaborador Zhou Enlai, pues ambos mostraron la capacidad de liderazgo militar que se necesitaba en esos momentos críticos en los que el PCCh estuvo a punto de ser aniquilado.

Además, su paso por diversas zonas del país les ayudó a hacerse populares en zonas, una vez más campesinas, donde apenas habían tenido influencia hasta entonces. En 1935 eran una fuerza más pequeña, pero más experimentada y unificada, en el norte de China, guarecida en las cuevas montañosas de Shaanxi, y desde ahí comenzarían a darle la vuelta a la guerra civil.

7- La invasión japonesa también les ayudo.

La lucha entre comunistas y nacionalistas del KMT no era la única que tenía a China sumida en el caos en aquel entonces: también estaba la cuestión japonesa. Desde 1931 Japón controlaba el noreste chino, mediante un estado títere creado por ellos llamado Manchukuo en el que habían puesto de falso rey al último emperador chino, Pu Yi. Sin embargo, al imperialismo japonés no parecía bastarle y comenzaron a planear una invasión del resto de China desde el noreste.

Muchas voces en China abogaban entonces por que el PCCh y el KMT aparcaran su conflicto civil para luchar contra el enemigo común japonés, pero Chiang Kai-shek pensaba que el comunismo era un enemigo aún mayor que el imperialismo nipón. «El comunismo es un cáncer, mientras que los japoneses son una herida superficial», llegó a decir. Tuvo que ser obligado a la fuerza a pactar con los comunistas, tras el llamado «Incidente de Xian» de 1936. Uno de sus generales, Zhang Xueliang, le detuvo por sorpresa y le obligó a firmar una tregua con los comunistas que mal que bien duraría hasta que los japoneses fueron derrotados, en 1945.

Zhang Xueliang, un héroe nacional para los chinos, junto a Chiang Kai-shek, en los años 30, y poco antes de fallecer en 2001, con 100 años cumplidos, en Honolulu.

La tregua ayudó a los comunistas a recuperar fuerzas, a seguir aumentando sus milicias (especialmente en el norte del país, tras unos primeros años donde su principal base era el centro sur) y a ganar poder de forma que cuando la guerra civil se reanudó, en 1945, ya tenían el potencial suficiente como para derrotar al KMT, cosa que lograron en 1949, cuando esa facción tuvo que refugiarse en Taiwán.

8- Tenían un objetivo al cumplir 100 años, y lo han cumplido.

El anterior presidente de China, Hu Jintao, declaró casi al final de su gobierno, en 2012, que cuando el PCCh cumpliera 100 años el país tendría que haber llegado a una sociedad «modestamente acomodada», un concepto muy chino y difícil de medir, aunque en la práctica significaba, según los traductores de esta jerga comunistoide, que la renta per capita de los chinos tenía que doblarse entre 2012 y 2021. Esa meta se ha cumplido, porque en aquel entonces la renta media anual de un chino era de 4.500 dólares, y actualmente supera los 10.000.

Para que nos hagamos una idea aproximativa, esa renta de 10.000 dólares es la que tenía un español medio en 1989 (ahora rozamos tres veces más, los 30.000 dólares). En China hay mucha diferencia entre provincias, sobre todo del oeste pobre y el este rico: mientras en zonas de la China occidental un chino gana como media 5.000 dólares al año, en Shanghai consiguen cuatro veces más, 20.000 dólares, y en Hong Kong o Macao se superan incluso las cifras de España.

Hu Jintao, por cierto, también fijó en 2012 el objetivo de que en 2049, cuando la República Popular China cumpla 100 años, se haya convertido en un país «moderno y próspero», lo que unido a la meta de 2021 se llamó «Objetivos de los Dos Centenarios». No se sabe muy bien cómo definir si China se ha convertido en un país moderno y próspero, quizá se declare cuando entre en el grupo de las naciones desarrolladas.

9- No dirigen el régimen comunista más largo, y es difícil que superen a otro.

La Rusia soviética, que más tarde se convertiría en la Unión Soviética, nació en 1917 y terminó en 1991, año en el que además se prohibió el partido comunista local, el mítico PCUS. Por tanto, el comunismo ruso dominó en su país durante 74 largos años. China es un régimen comunista desde 1949, así que el PCCh controla el poder desde hace 72 años, y si consigue aguantar hasta 2024 logrará superar el registro de la Unión Soviética. No parece muy complicado para una formación que ha esquivado crisis económicas, la caída del Muro de Berlín o hasta una pandemia que se inició en el propio país, aunque intelectuales como Gordon Chang lleven 25 años diciendo que va a caer mañana mismo.

Sin embargo, incluso aunque nos plantemos en 2024 con una república china todavía popular, no será el régimen comunista más largo de la historia: en su vecina Corea del Norte, Kim Il-sung fundó la República Popular Democrática de Corea un año antes que Mao, en 1948. El régimen juche, que ha aguantado todavía más temporales que los chinos en las últimas dos décadas, tiene seguramente garantizado seguir existiendo mientras China sea un país comunista, ya que aunque Pekín y Pyongyang no son siempre fieles aliados, los comunistas chinos consideran beneficioso para sus intereses tener un «estado colchón» comunista entre ellos y rivales estratégicos tales como Japón o Corea del Sur.

10- Su órgano principal no es el Politburó, ni el Comité Central.

El organigrama del Partido Comunista de China es bastante sencillo de entender, pero debido al parecido de nombre de sus órganos, puede causar equívocos. Yo mismo, después de haber escrito sobre las cuitas de ese partido durante años, lo tengo que repasar de vez en cuando porque me suelo olvidar.

Vayamos de abajo hacia arriba:

-El PCCh, como hemos visto, tiene unos 91 millones de miembros.

-Unos 2.000 representantes de estos miembros se reúnen cada cinco años, en el Congreso Nacional del Partido, que se celebra en Pekín. El próximo será en 2022, y será el número 20 en la historia de la formación.

-Los 2.000 representantes eligen a unos 350 entre ellos para constituir el Comité Central del Partido para el próximo lustro.

-Entre esos aproximadamente 350 miembros, unos 25 forman el Politburó del Comité Central.

-Dentro de esos 25, un número aún más reducido (actualmente son siete, pero han llegado a ser entre cinco y once) forman el Comité Permanente del Politburó del Comité Central, y son técnicamente los líderes comunistas que permanecen todo el tiempo en la sede central del régimen en Pekín y parten la pana.

En esta pirámide estamental, un miembro de un nivel superior también forma parte de los inferiores (por ejemplo, un miembro del Politburó también está en el Comité Central):

Aunque teóricamente los siete miembros del Comité Permanente comparten a partes iguales el poder en el régimen comunista, lo cierto es que en las últimas décadas están fuertemente jerarquizados y hasta se les numera a efectos prácticos: el número uno del comité (actualmente Xi Jinping) es el jefe del Partido, del Ejército y del país. el número dos (Li Keqiang) es primer ministro, el número tres (Li Zhanshu) es el jefe del Legislativo… no os pongo los siete porque los cargos pueden variar ligeramente según el lustro.

Los siete miembros actuales. Suelen posar siempre más tiesos que una estaca.

Curiosamente, este grupo de «siete magníficos» se parece algo al sistema político del lugar donde trabajo actualmente, que es Suiza: aquí el poder real está en manos del Consejo Federal, también formado por siete personas, si bien aquí se reparten más el poder: una de ellas es presidente de Suiza, pero el cargo es rotatorio, de perfil bastante simbólico, y se cambia cada año.


Espero que los 10 puntos os hayan enseñado, aclarado o al menos recordado cosas. Feliz centenario para el PCCh, y para los que no comulguen con sus ideas, recuerden: no hay mal que… 200 años dure.

6 Comentarios

  1. No te acostarás sin saber una cosa más. Muy buen trabajo, y complicado, pero nos ha aclarado muchos conceptos. Gracias por ello.

  2. Hola. No sé si he puesto bien el enlace pero no sale.Lo vuelvo a poner con mis comentarios.Hoy muchos medios de comunicación de aquí hablarán del tema.El primero que he visto es este que pongo,que incluye hasta un vídeo musical. https://www.elindependiente.com/internacional/2021/07/01/del-fundador-mao-a-xi-superstar-cien-anos-del-partido-comunista-de-china/?utm_source=Usuarios+con+newsletter&utm_campaign=2509d72501-EMAIL_CAMPAIGN_2018_09_25_06_57_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_19d740f1b0-2509d72501-71251259

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