Acabar con el magno
(no el coñac)

 

Coincidió que en los últimos días el que aquí suscribe se vio tanto la película sobre Lincoln de Steven Spielberg (qué funesto bodrio, oigan) como una miniserie sobre los Kennedy. Como era de esperar, me obsesioné morbosamente con el tema de los grandes magnicidios en la Historia, empecé a googlear para ver que encontraba del asunto, y luego busqué a ver si los había habido en China, pues no recordaba demasiados.

Antes de meterme en el coto chino, diré que es sorprendente la cantidad de máximos líderes que han sido asesinados en muchos países, especialmente en los siglos XIX y XX. En España, sin ir más lejos, murieron en atentados cinco presidentes, somos uno de los países que más magnicidios de jefes de Gobierno ha sufrido (el más conocido es Carrero Blanco, pero tampoco deberíamos olvidarnos de Prim, Canalejas, Dato y Cánovas del Castillo). En Estados Unidos, además de los dos archiconocidos casos de arriba, también murieron asesinados los presidentes Garfield y McKinley, sin que Hollywood les haya hecho el mismo caso que a Abe y JFK (la película del gato que come lasaña no cuenta, se pongan como se pongan). En Japón, un país en general con bajos niveles de delincuencia, han sido también cinco los primeros ministros asesinados (junto con España, uno de los países donde más ha pasado), aunque el asesinato más famoso de ese país es el del líder socialista Inejiro Asanuma, quien recibió un sablazo cuando la TV le grababa en directo y dejó una de las fotos de magnicidios más estremecedoras de la historia (Pulitzer aquel año).

¿Y en China? Pues en este país, la conclusión a la que uno podría llegar es que los magnicidas madrugaron mucho y ya se intentaron cargar al primero de todos los emperadores (Qin Shihuang, el del Ejército de Terracota) y que, como el intento fracasó, en los siglos posteriores los cerca de 200 emperadores que hubo en general no vieron correr peligro su vida (aunque todos tendrían probadores de la comida por si acaso la envenenaban, claro) y sólo uno de ellos puede decirse a ciencia cierta que fue asesinado. Tampoco los líderes de la República de China y de la República Popular sufrieron atentados o ataques, si bien siempre quedará la duda de si el accidente de avión en el que murió Lin Biao, quien sonaba durante la Revolución Cultural para suceder a Mao Zedong (lo nombramos en el anterior post) fue provocado o no.

Qin Shihuang, el Primer Emperador, quien unificó los diversos reinos que pululaban en la China actual, construyó su imperio mediante conquistas y sangrientas guerras que, obviamente, le granjearon numerosos enemigos. Cinco años antes de lograr la conquista de todos esos reinos, en 226 AC, el príncipe de uno de ellos intentó matarle mediante un famoso asesino, Jing Ke, quien consiguió entrar en la corte y reunirse casi a solas con Qin Shihuang llevando con una daga envenenada escondida en un mapa enrollado. Al desenrollar el mapa Jing Ke picó cual escorpión, pero lo más que consiguió fue rasgar las ropas del soberano, que tras una carrera frenética en las estancias palaciegas por salvar su vida logró un arma y acabó siendo él el que mató al asesino. O eso dicen los libros de Historia.

Este caso, como los de Kennedy y Lincoln, ha sido llevado muchas veces al cine -por los chinos en este caso-, aunque con versiones totalmente distintas entre sí, ya que al estar más alejado en el tiempo, hay más lugar a la fabulación. Quizá la película más famosa sobre este magnicidio frustrado es Héroe, de Zhang Yimou, en donde el fallido asesino es un Jet Li que acaba sintiendo admiración por Qin Shihuang (los críticos vieron en esto una apología al régimen comunista). Otras películas chinas famosas sobre el tema son El emperador y el asesino, quizá la versión menos fantasiosa, en la que sale Gong Li (la vi pero no la entendí demasiado) y La sombra del emperador, una especie de mezcla de película de acción y reflexión filosófica sobre la música oriental que menos todavía entendí cuando la vi en un cine de Madrid, pocos meses antes de venir a vivir a Pekín (nótese la constante rima asonante en «i» de la frase que acabo de escribir).

Cuando dice «de los creadores de Adiós a mi Concubina, La Linterna Roja y Vivir» debe estar refiriéndose a los chinos en general, porque si no no lo pillo…

En cuanto al único magnicidio «exitoso» en la historia imperial china -o el único que he encontrado, si sabéis alguno más avisad-, lo sufrió un emperador de la dinastía mongol (Yuan), Gegeen Khan, el cuarto posterior a Kublai Khan, que es el que conoció Marco Polo. Fue en 1323, y los asesinos parece ser que fueron mongoles de familias rivales que también aspiraban al trono. Un asunto muy prosaico que no parece haber inspirado películas o literaturas.

Buscando más sobre el espinoso tema, lo que sí he encontrado, y me ha parecido curioso, es que un gobernador portugués de Macao fue asesinado, o mejor debería decir linchado, por una turba de chinos, allá por el siglo XIX. Se trata de Joao María Ferreira do Amaral (mira que son portugueses los nombres portugueses), que trató de acabar de raíz con la influencia de China en la política de Macao (y de la forma que más podía enfadar a los chinos, pagando menos impuestos a los emperadores) y murió decapitado en un ataque cometido en agosto de 1849. Tras el asesinato hubo una miniguerra entre Portugal y China por el control de Macao (no debieron de intervenir más de 200 soldados entre los dos bandos) que los lusos ganaron.

En fin, esto es lo poco que encontré de magnicidios en China y alrededores, que es poco, y quizá, siendo el tema que es, es mejor que sea así, aunque como digo, si sabeís algún caso más, abridnos los ojos, pero sin mucha sangre.

ACTUALIZACIÓN (8/5/2013): Recopilo algunos casos más que algunos lectores han dejado en los comentarios. Algunos de ellos los he mencionado antes en el blog o en artículos para mi curro, qué cabeza tengo:

– El odiadísimo emperador Yang Guang, cuya tumba fue recientemente descubierta, fue asesinado por sus rivales cuando trataba de huir de las revueltas que pedían su cabeza, allá por el siglo VII.

– Hay sospechas de que el penúltimo emperador de China, Guangxu (antecesor de Pu Yi, el de la famosa película de Bertolucci), murió envenenado con arsénico por la emperatriz viuda Cixi, pues dejó este mundo muy joven, con 37 años. Además Cixi (la que ordenó construir el Palacio de Verano) murió un día después que Guangxu, por lo que las sospechas de luchas intestinas en los pasillos de la Ciudad Prohibida se acrecientan.

– Y ya en la época posterior a la imperial, Song Jiaoren, quien parecía llamado a ser el primer primer ministro de China (valga la redundancia) fue asesinado de dos disparos a bocajarro cuando tomaba un tren hacia Pekín poco después de ganar las primeras -y puede que últimas- elecciones democráticas que hubo en el país. Recientemente se cumplió el centenario de esta trágica muerte.

1 Comment

  1. Enviado por Kailing
    (Contacto Página)
    Cixi se liquido a su sobrino el emperador Guangxu, no? Los ultimos analisis demostraron que el emperador arsenico llevaba en su sangre. Fallecio un dia antes de morir ella despues de poner a Puxi en el trono, no fuera a desmontarle el tinglado…

    ~~~
    Enviado por alvaropf
    (Contacto Página)
    Cuando dice «de los creadores de Adiós a mi Concubina, La Linterna Roja y Vivir»
    se refiere a Gong Li supongo..aunque ella no creo las anteriores pelicula..

    ~~~
    Enviado por Dani (ZaiChina)
    (Contacto Página)
    Durante la República de China se cargaron a Song Jiaren, uno de los fundadores del Kuomintang y que además acababa de ganar las primeras elecciones democráticas (aunque sólo votaron hombres con mucho dinero) de la historia de China. De hecho, justo este año se ha cumplido el centenario de su aniversario.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Dani: es cierto, si además le hice una nota de ello en Efe… qué cabeza la mía. http://www.elcomercio.es/agencias/20130321/mas-actualidad/cultura/centenario-asesinato-primer-ganador-unas_201303210939.html

    Kailing: gracias por la aportación, y como yo lo pedí, sin sangre, un limpio envenenamiento arsenical…

    alvaropf: sería rebuscado, pero además no me vale, porque Gong Li no me consta que salga en «La Sombra del Emperador»… Debe ser que la productora es la misma, o algo así.

    ~~~
    Enviado por alvaropf
    (Contacto Página)
    gotcha! Wei Lu, el escritor 🙂

    ~~~
    Enviado por Leonardo
    (Contacto Página)
    Pueeees, si mal no recuerdo, no habia un emperador o principe famoso ahorcado en la colina enfrente de la ciudad prohibida ?. Este fue suicidio, pero creo que lo hizo antes justo antes de que una turba le pille.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    pues nada, si se suicidó ya no cuenta, pero si sabes el nombre estaría bien… la historia de China, qué poco la cuentan…

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    También me olvidé del odiado emperador Yang Guang, al que también dediqué una crónica… ay qué cabeza. http://www.abc.es/cultura/musica/20130417/abci-china-descubre-tumba-emperador-201304171115.html

    ~~~
    Enviado por Javier
    (Contacto Página)
    Hace poco creo que nos compartiste en Facebook la historia de un tipo que era del partido de Sun Yat-Sen y que después de ganar las primeras elecciones fue asesinado en un andén cuando se dirigía a Pekín para tomar posesión de la presidencia del gobierno (se supone que por encargo de Yuan Shikai). Ni me acuerdo del nombre del tipo ni de más detalles pero el artículo era muy interesante.

    ~~~
    Enviado por Javier
    (Contacto Página)
    Claro, esto me pasa por comentar antes de leer los comentarios.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    no pasa nada… ya está actualizado el post con las aportaciones.

    ~~~
    Enviado por dudas historicas
    (Contacto Página)
    Entonces lo que ocurre en la peli de Bertolucci es falso no? Porque Cixi ya estaría muerta cuando coronaron a Puyi emperador…

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    no me acuerdo muy bien de la peli, pero por lo que leo la historia dice que Cixi nombró a Puyi sucesor en el trono en su lecho de muerte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.