Adiós a un padre severo

Hoy viajamos a Singapur, que diría un presentador televisivo, porque para ese país el día de hoy es uno de los más importantes de su relativamente corta Historia. El que era considerado padre de esa pequeña nación, Lee Kwan Yew, fallecía hoy a los 91 años de edad. Las webs informativas de la ciudad estado singapuresa se vestían todas de luto por este acontecimiento.

Lee Kwan Yew, como muchos singapureses, era de ascendencia china (su bisabuelo emigró desde Cantón en el siglo XIX), por lo que en este país desde el que os escribo también se ha recordado mucho hoy su figura. La televisión estatal CCTV ha dedicado gran parte de su canal informativo en inglés a recordar al personaje, y los líderes chinos han mandado nada menos que cinco mensajes de condolencias (uno del presidente, otro del primer ministro, otro del ministro de AAEE, otro del presidente del Legislativo y un quinto del viceprimer ministro para AAEE). Normalmente con un mensaje de condolencias China ya se da por satisfecha cuando hay que despedir a un líder extranjero, pero esta vez se ha multiplicado, una prueba de lo muy valorado que era Lee en China (al final del post explicaré por qué).

Lee es una figura muy singular, como singular es el país que dominó durante décadas. Para empezar, pese a ser ampliamente reconocido como el gran padre de la Singapur independiente, nunca fue un político nacionalista, es más, fue todo lo contrario: siempre se sintió a gusto con una Singapur que fuera parte de un país mayor, y cuando finalmente la ciudad se quedó sola, se adaptó a la circunstancia, como un padre que adopta a un niño huérfano. Mucho pragmatismo chino en sus venas, me parece a mí.

Así, cuando Singapur (que como sabréis es una isla en la puntita sur de la península de Malaca) era parte del Reino Unido, él era muy inglés: estudió en Cambridge, su lengua principal era la de Shakespeare, se llamaba Harry Lee… (aunque posteriormente preferiría usar su nombre tradicional chino). Después, cuando Singapur fue invadida por los japoneses, él estudió la lengua nipona y trabajó para los invasores como traductor, aunque también hay que decir que estuvo a punto de ser fusilado por ellos. Acabada la guerra, cuando Malasia se independizó de los británicos durante la descolonización de los años 50, él, que entonces ya era el principal líder local de Singapur, estaba convencido de que el futuro de la ciudad estaba dentro de la federación malasia. Singapur, de hecho, nunca se independizó de Malasia, sino que fue expulsada de ese país a raíz de problemas varios de tipo social y étnico, y uno de los momentos más famosos de la vida de Lee Kwan Yew es su llanto desconsolado cuando anunció a los singapureses por televisión que ya no eran parte de Malasia:

Recuperado de aquel disgusto, Lee Kwan Yew acabaría siendo primer ministro de Singapur durante 31 años, en los que consiguió que un país pobre, sin recursos naturales y superpoblado pasara en ese escaso periodo de tiempo de ser subdesarrollado a ser un dragón asiático y una de las naciones más ricas de Oriente, algo que según los historiadores ninguna nación del mundo ha conseguido en tan sólo una generación. Además, lo logró en un país étnicamente muy dividido entre chinos, malayos y tamiles hindúes, que hoy en día constituye un gran ejemplo mundial de convivencia y riqueza cultural, aunque todo sea dicho, los chinos son quienes dominan la política y la economía locales.

Pero Lee, como cualquier político, y más uno que lo ha sido durante tanto tiempo, tiene muchas páginas oscuras en su biografía. Lee construyó un Singapur próspero, estable, pero en absoluto democrático: su Partido para la Acción Popular ha tenido desde la creación del país la gran mayoría de los escaños en el parlamento (hasta los 80 los tuvo todos, y ahora aún conserva casi el 90 por ciento de las bancas). Sofocó cualquier intento de oposición a base de dinero y con la fuerza de los tribunales, y mostró tal apego al poder que en realidad nunca se retiró de él. En 1990, al dejar la jefatura de Gobierno, fue nombrado “ministro emérito”, y en 2004, cuando su hijo Lee Hsien Loong también consiguió ser nombrado primer ministro, el padre asumió un cargo expresamente creado para él, el de “ministro mentor”, que ocupó hasta su muerte. Lee Kwan Yew, por todo ello, se puede decir que ocupó puestos ministeriales durante más de medio siglo, lo que lo convierte en uno de los altos cargos más longevos de la historia reciente.

La Singapur edificada por Lee es un país atareado, moderno y limpio como una patena, donde los rascacielos conviven con bellos barrios ajardinados y donde la pobreza de otros países del sureste asiático parece lejana, pero es también un régimen fuertemente autoritario donde el código penal todavía completa los estacazos como castigo (él era un gran defensor del castigo corporal al estilo de los colegios ingleses), los chicles están prohibidos o la familia Lee concentra buena parte del poder político y el económico (sus hijos controlan las empresas de telecomunicaciones, la importante financiera Temasek, la aviación civil…). Eso sí, ha conseguido que la comunidad internacional apenas se acuerde de ello, aunque quizá juega a su favor que sea un país relativamente pequeño, o que tiene una nada desdeñable parte de las riendas financieras mundiales.

Por todo ello, por lo bueno y por lo malo, Singapur es desde hace 30 años el lugar al que los líderes comunistas de China miran con atención para intentar copiar su éxito de país con dinero y sin libertad, aunque la enorme diferencia de tamaño entre los dos países dificulte mucho ese proyecto. No lo dicen abiertamente, pero una meritocracia desarrollista a la singapuresa -sea real o no la que tiene la ciudad estado- es el gran sueño de los comunistas chinos desde los tiempos de Deng Xiaoping, y por eso no es de extrañar que hoy los líderes del gigante asiático se hayan deshecho en elogios hacia Lee. Aunque durante la Segunda Guerra Mundial ayudara a los japoneses como intérprete, o aunque en años posteriores rompiera relaciones con los comunistas singapureses, que en un principio formaban parte del mismo partido que él pero acabaron siendo echados por sorpresa de la formación. A cambio, Lee fue un gran defensor y promotor de la reunificación entre China y Taiwán, y promovió en Singapur la enseñanza del chino mandarín, hasta el punto de que en ese país se habla un chino más estándar que el de Pekín o Taipei.

Puede incluso que Lee diera a los chinos la idea de la famosa política del hijo único, porque antes de que China la implantara en los años 70, en Singapur él estableció en los 60 la política de los “dos hijos únicos”, en la que a las familias se les animaba a esterilizarse tras tener la parejita.

¿Buen o mal político? Cada uno que se lleve la conclusión que quiera. En todo caso, un importantísimo personaje para Singapur, y quizá para los chinos en general. Nixon dijo de él que si hubiera nacido en un país más grande sería una figura histórica de la talla de Churchill, pero tanto Nixon como Churchill -again, políticos- tampoco eran santos para ser puestos en peanas. En fin, que descanse en paz.

1 Comment

  1. Enviado por AlfonsoFR
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    Interesante, Llegué de Singapur hace poco y cuento aquí mi perspectiva.
    Saludos

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    Enviado por ChinoChano
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    Gracias por compartir tu experiencia, la pongo en un enlace yo también por si los lectores no la encuentran en tu comentario, ya que está un poco escondida:

    Viaje a Singapur de AlfonsoPR

    Una pequeña matización… El tamil no es exactamente el indio que se habla fuera de la India, sino una de las lenguas que se hablan en el sur de ese país (y también en Sri Lanka, donde los tamiles y los cingaleses han luchado durante décadas). Incluso hay un estado indio que se llama Tamil Nadu. Los indios tamiles nos pueden llamar la atención porque solemos conocer a los del norte de la india, que tienen la piel clara, mientras que ellos son de piel muy oscura, en ocasiones tanto como la de los negros.

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    Enviado por ChinoChano
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    Es muy gracioso de Singapur que aunque todos los pueblos que allí viven tienen su propio lenguaje (chino, malayo, tamil), cuando hablan inglés todos tienen un acento similar, que nos puede recordar al inglés que se habla en la India (véase en versión original a Rajesh Kootrapali en Big Bang Theory o a Apu en los Simpsons).

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    Enviado por Diego Iván
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    Cuando estuve viviendo allá me pasaba qué cuando se ponían a hablar en singlish no les entendía casi nada… El sistema de puntaje, qué hace a la meritocracia, debería implementarse en otros paises.

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    Enviado por AlfonsoFR
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    Gracias por la preciosión sobre el tamil y por el link. Respecto al acento, realmente el soniquete de Singapur tiene más que ver con el filipino que con el indio de esos personajes de la tele, más cercano a Arabia, aunque todo contribuye, ya que es un auténtico crisol de lenguas y culturas.

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    Enviado por Pablo Hangzhou
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    Interesante personaje, debo reconocer que, dada mi incultura general:D, no sabia nada de el hasta su muerte.(He leido que) siempre defendio que la politica en Occidente y Extremo Oriente no debia ser la misma, que los orientales no quieren tantas libertades individuales sino un gobierno justo y efectivo.

    En mi caso, he vivido las dos partes de Singapur:

    La primera, cuando stuve allí el año pasado, una ciudad impecable, rebosante de riqueza, con un sistema educativo efectivo y pragmático que les permite estar siempre arriba en todos los informes,un oasis perfecto.

    La otra, cuando estuve en Indonesia subiendo un volcán (Merapi en Java) con mi novia, un irlandés y un grupo de 4 singapurenses/as. Los ultimos nunca habian visto una montanya en su vida ni habian ido al campo, les daba miedo tocar cualquier cosa, subian a un ritmo irrisorio (tuvimos que separarnos) y no dejaron de quejarse en todo el rato. No se como explicarlo, pero no habian tenido vida. Singapur no tiene esencia,ni alma

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    Enviado por Pablo Hangzhou
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    AlfonsoFR he leido en tu blog que estas escribiendo tu tesis en Burgos.¿Eres de alli? Yo si que soy burgales.
    Me ha podido el provincianismo y tenia que comentarlo :S

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    Enviado por AlfonsoFR
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    Hola Pablo: Sí, se puede decir que “soy” de Burgos. Pero no me preguntes que si “¿de Burgos capital?” 😉
    Puedes encontrarme también en chinalati.com

    Sobre los de los singaporense, me da un poco esa impresión también, de que debe sentir algo de claustrofobia y tedio de ver siempre los mismos sitios (los que no viajan fuera). Así que ya estamos tardando en montar la agencia de trekking 😀

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    Enviado por ChinoChano
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    ¿Habéis visto lo del chaval detenido por meterse con Lee Kwan Yew? El vídeo es tremendo…

    https://www.youtube.com/watch?v=6JqLm1kXqvo#t=134

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    Enviado por AlfonsoFR
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    Muy heavy. Pero no le falta razón.

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    Enviado por ChinoChano
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    A mí más que el contenido de lo que dice me llama la atención la forma, ¡vaya dición que tiene con 16 años!

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    Enviado por AlfonsoFR
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    Creo que tiene 17 años. Le han metido en el trullo con fianza de S$ 20,000. Una “bromita”.

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    Enviado por ChinoChano
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    ¡Pobre! Pero le veo futuro como político, presentador de televisión, o algún oficio similar…

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