Adiós, D10S

Año negro para Argentina, que hace apenas dos meses perdía a Quino (en Chinochano lo recordamos aquí) y hoy pierde a Maradona, un mito nacional ya comparable cuando vivía a Eva Perón, al Che o a Carlos Gardel. Como dicen hoy mis colegas de EFE Buenos Aires, seguramente era la persona más famosa del mundo actual. Y no olvidemos que si en este final de 2020 perdemos al que quizá ha sido el mejor futbolista de la historia (aunque hay otros contendientes para ese título), en el comienzo perdimos quizá el mejor baloncestista de la historia, otro honor también con varios candidatos.

Relacionando a Maradona con China, como es menester siempre aquí con cualquier tema, diré que el Pelusa sólo jugó sobre césped chino una vez que yo sepa, el 25 de julio de 1996 con el Boca Juniors, su último club. En aquel amistoso contra el Beijing Guoan, en el Estadio de los Trabajadores, los visitantes ganaron por dos goles a uno, marcando la Brujita Verón los dos goles argentinos. También estaban en el equipo bonaerense estrellas como Cáceres o el Kily González.

De esa visita hay en YouTube vídeos curiosos, no sólo por ver a un Maradona aún joven pero ya en decadencia deportiva (dos años antes tuvo aquel escándalo de dopaje que le echó del Mundial 94), sino también por ver la China de los noventa.

Maradona volvería en este siglo varias veces a China, ya como reclamo publicitario más que como jugador, y en más de una ocasión hubo rumores de que entrenaría a equipos de la liga asiática, pero la cosa nunca fructificó. Muchos chinos actuales son acérrimos fans de la selección argentina, aunque ha sido Messi, más que el Diego, quien les ha llevado a ese fanatismo.

Poco más diré hoy aquí de Maradona, los medios ya recordarán durante horas sus gestas en el Mundial de México (uno de los que me traen mejor recuerdo) y sus altibajos vitales. Deja películas, canciones, hasta una religión en su nombre, la iglesia maradoniana. Sólo usaré para despedir las más bellas palabras que dijo jamás un locutor deportivo, Victor Hugo Morales, llorando tras el golazo de Maradona a Argentina en aquellos míticos cuartos de final del Mundial 86:

En recorrida memorable,

en la jugada de todos los tiempos…

Barrilete cósmico,

¿de qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?

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