Al cine con Awkwafina

Recientemente he visto dos películas estadounidenses pero con temática muy china y en ambas brilla la actriz y cantante Awkwafina, así que de la mano de ella vamos a repasarlas aquí, y de paso hablaremos de una de las artistas asiáticas que más éxito está teniendo en América, que tal y como están las cosas por allí está bien tender algún que otro puente.

Awkwafina, un apodo que parece sacado de un bote de colonia, se llama en realidad Nora Lum, y es una neoyorquina de 32 años, hija de padre chino y madre coreana (que murió cuando ella tenía sólo cuatro años). A mediados de la última década, empezó a cantar rap, algo en principio poco habitual entre los asiáticos, pero bueno, los Black Eyed Peas ya globalizaron mucho ese estilo musical. Su primera canción, My Vag (mi vagina), le costó su puesto de trabajo en una editorial cuando su jefe descubrió que lo había compuesto ella.

Pronto comenzó a compaginar su vena musical con otra interpretativa, y en 2018 intervino en dos superproducciones de Hollywood: Ocean’s 8, el «Oceans Eleven con chicas», que no me interesa demasiado, y Crazy Rich Asians, del que sí hablaré un poco aquí, después de poneros el trailer.

Crazy Rich Asians es una comedia romántica con bastantes novedades en un género lleno de clichés: para empezar, prácticamente todos los personajes son asiáticos, porque cuenta la relación entre una asiática americana con un chino-singapurés que decide llevarla a conocer a su familia hipermegarrica a Singapur. Ésta es otra novedad, ya que la película está ambientada en la pequeña ciudad-estado, que muy pocas veces ha salido en el cine más mainstream.

Awkwafina encarna en la película a una amiga de la protagonista en Singapur, y simboliza el universo hortera, superficial y despilfarrador de todos los chino-singapureses de la película. Awkwafina es sólo «rica», mientras que en la película hay «super-ricos», los de la familia del novio de la protagonista, entre los que ésta se siente bastante incómoda, porque son realmente insoportables.

La película es una especie de celebración de cómo los orientales son ahora los millonarios del mundo, hasta el punto de considerar a una chica bien venida de Nueva York como una pobretona indigna de su estirpe. Sin embargo, la sensación de vergüenza ajena por cómo son (las escenas en una isla donde las chicas jóvenes y guapas de Singapur van en plan despedida de soltera deberían motivar una revolución bolchevique en ese país) deja muy mal sabor de boca, o al menos a mí me lo dejó.

Afortunadamente, Awkwafina protagonizó un año después, es decir, el pasado año 2019, una película totalmente diferente, llamada The Farewell, de la que también os pongo el trailer:

La película, de aire indie-Sundance, cuenta la historia de una familia de chinos afincados hace años en Nueva York que deciden viajar a Changchun (una ciudad aún menos llevada a las películas que Singapur) para visitar a la abuela de Awkwafina, quien está muy enferma. La familia cree que va a morir pronto, así que van a despedirse de ella, de ahí el nombre del film. Sin embargo, en la cultura china la muerte es aún más tabú que en Occidente, así que deciden ocultarle a la abuela que está muy mal y en lugar de ello le dicen que están allí para celebrar la boda del primo de Awkwafina con una japonesa.

La película es un estupendo retrato de la sociedad china actual: muy apegada a las tradiciones, pero con sus generaciones más jóvenes muy distanciadas de esa tradición, en parte porque muchos de ellos no viven ya en China y apenas hablan el mandarín (el chino de Awkwafina en The Farewell es muy comprensible por laowais como yo que han estudiado un poco de chino). Por encima de todo, flota el amor a la familia como el gran ingrediente unificador de esa cultura oriental, simbolizado por el amor de Awkwafina a su abuela en la ficción (en la vida real, a la artista también le crió prácticamente su abuela paterna, así que debe haber puesto mucho de su experiencia vital en el papel).

Los pequeños detalles de la película, rodada por la directora Lulu Wang, también asioamericana, encarnan profundamente la China del siglo XXI: los banquetes, las discusiones, los spas… cada fotograma le sonará a cualquier persona que haya vivido en ese país en los últimos años, esa China cutrelux pero entrañable afortunadamente bastante alejada de la que sale en Crazy Rich Asians (aunque ésta también puede atisbarse en una visita a los restaurantes de lujo de Pekín o Shanghái).

Dos películas que cualquier interesado en Asia está llamado a ver tarde o temprano, y en ambas tenemos a Awkwafina, quien por cierto, fue la primera actriz de orígenes asiáticos que consiguió un Globo de Oro, por su papelazo en The Farewell. Las tenéis ya en plataformas.

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