Arranca Pekín 2022

Hace unos minutos acaban de inaugurarse oficialmente los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022, la primera ciudad del mundo que ha acogido unas Olimpiadas veraniegas (las de 2008) y también unas invernales. Son unos JJOO algo oscurecidos por los boicots diplomáticos de algunos países (EEUU, Reino Unido, y también uno de los gobiernos que más está enfadando a China en los últimos tiempos, el de Lituania) y por la pandemia, que hará que estas Olimpiadas, como los de Tokio 2020, no tengan público. Los atletas pasarán los Juegos encerrados en una «burbuja biosanitaria», entre la Villa Olímpica y las zonas de competición.

La parte artística de la ceremonia de inauguración ha corrido a cuenta de, oh sorpresa, Zhang Yimou, gran director de cine y mejor coreógrafo que ya es fijo en todos los grandes saraos de China (por si se os ha olvidado, la inauguración y clausura de Pekín 2008 también fueron cosa suya).

Pekín 2008.

El inicio de la ceremonia esta vez no tuvo cientos de chinos tocando tambores como hace 14 años: fue más íntimo pero no menos impresionante. Se trató de un baile en el que los artistas portaban unas largas y flexibles varas que parecían troncos de bambú, y que a base de una sincronización pluscuamperfecta tejían bellos diseños en el aire. Sólo Zhang Yimou con unos bailarines chinos a cargo puede crear algo así.

Poco después empezaba el consabido desfile de atletas, que siempre es divertido de ver sobre todo para comentar los modelitos que llevan. En los anteriores JJOO de Invierno, los de Ciudadcoreanaimpronunciable 2018, el abanderado de Tonga robó todo el protagonismo de la noche al aparecer semidesnudo y untado en aceite, pese al frío invernal. (Bueno, el aceite al parecer le ayudaba a protegerse de ese frío).

Tonga, un país que quedó varios días aislado recientemente por un volcán con posterior tsunami, no participa en Pekín 2022, así que otro archipiélago de Oceanía que sí lo hace, Samoa Occidental, le ha copiado la idea para esta ocasión.

En el desfile ha habido muchas otras propuestas de moda interesantes (grandes los anoraks de Kazajistán o de Francia, y los ponchos de Italia y Colombia) aunque quizá yo me quedo con el calavérico anorak de los mexicanos, que en los últimos años le están sacando mucho partido a su Día de los Muertos.

Los últimos en desfilar, como anfitriones, fueron los chinos, y todo fue una ilusión óptica, pero parecía que los atletas masculinos llevaran un abrigo hecho de hielo. Junto al rojo vivo de las chicas, el efecto fue espectacular.

El momento cumbre de estas ceremonias es el encendido del pebetero, que suele correr a cargo de alguna leyenda local del deporte, pero en esta ocasión China ha elegido a dos jóvenes deportistas en activo que competirán en estos Juegos, un chico y una chica. Ella se llama Dinigeer Yilamujiang, y es uigur, en un claro y desafiante guiño a los países que decidieron imponer un boicot diplomático a la ceremonia por el trato de Pekín a esa minoría étnica.

La pareja ha encendido el pebetero, aunque llamarlo pebetero es un poco exagerado, más bien parecía una velita. Al parecer, Pekín ha decidido no tener una enorme antorcha lanzando humo durante los días que durarán los JJOO para dar ejemplo de reducción de emisiones.

Pebetero 2008 vs pebetero 2022 (los dos en el mismo lugar, el Estadio del Nido de Pájaro).

Quedan pues inaugurados los Juegos Olímpicos de Invierno, aunque el calendario tradicional del país oriental dice que tras el Año Nuevo Chino (que comenzó hace cuatro días) ya es primavera, así que casi deberíamos llamarlos Juegos Olímpicos de Primavera, y el nombre de esa estación es el que han dibujado los fuegos artificiales sobre el estadio. Ya me veo al COI, con lo que le gusta organizar eventos de todo tipo, inventando también unos JJOO de Otoño y otros de Entretiempo.

¡Sé el primero en comentar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.