Café en el reino del té

Mirad qué mono es el café que dan en la cadena de cafeterías Paris Baguette, que es surcoreana pero está por toda Asia, y también tiene muchas sucursales en Pekín:

Los dependientes del café van igual, con boina y camisa de rayas, sólo les falta un acordeón y una rosa en la boca para cumplir el tópico parisino.

Cuando llegué a Pekín, hace 13 años, conseguir café era algo bastante complicado. Casi todo el que tomábamos era Nescafé, en bolsitas que no sólo tenían café sino azúcar y leche en polvo. Un mejunje bastante deprimente, pero es lo que había…

La situación ha cambiado bastante, al menos en grandes ciudades como Pekín, donde creo que llevo más de un lustro sin tomar aquellos cafés en polvo que durante mucho tiempo fueron mi sustento de media mañana. Llegó la moda del Starbucks (mucho más popular aquí que en España), le siguió Costa Café, y más tarde versiones chinas o asiáticas como el UBS Coffee, el mencionado Paris Baguette surcoreano o el Bread Talk, que creo que es de Singapur. En la calle Chaoyang, al lado del ministerio de Asuntos Exteriores y cerca de mi oficina, hay un Starbucks, a su lado un Bread Talk, pegado más allá un Costa Coffee, y para rematar un Paris Baguette cruzando la calzada. No hay excusa para no ir desayunado. Eso sí, barato no es: los cafés de estos sitios son más caros que cualquier café en un bar español (20 o 30 yuanes, lo que equivale a tres o cuatro euros).

Mención especial merece la cafetería Maan, junto al Estadio de los Trabajadores de Pekín, enorme y con aspecto supercool, mesas de madera rústica y camareros que al pedir te dan un osito (el osito no es de regalo, sino para que ayudar a esos mismos camareros a no confundir los pedidos de las mesas).

¿Significa esta moda que los chinos se han pasado del té al café? Es mucho decir, aunque sí es verdad que los jóvenes lo ven como una bebida más moderna e internacional que su tradicional té, y se han lanzado de cabeza a la moda hipster de ir a las cafeterías con el portátil o el smartphone a pasar las horas tontamente. En realidad no parece haber conflicto entre las dos bebidas, pues se usan diferente: el té es para quitarse la sed, para la casa o la oficina, mientras que el café es para socializar o disfrutar de los ratos del ocio.

PD: Paris Baguette este año protagonizó una historia muy curiosa: es una cadena surcoreana que intenta copiar de alguna forma la atmósfera de Francia, pero con características asiáticas, lo que no ha impedido que haya tenido la osadía de intentar llevar este sucedáneo al mismísimo París, abriendo en la capital gala un establecimiento.

La aventura ha tenido cierta polémica, alimentada por franceses que dicen que lo de Paris Baguette no tiene nada que ver con París, pero también con turistas surcoreanos que han ido al Paris Baguette parisino y le acusan de ser peor que los establecimientos surcoreanos de la marca (por haber querido parecerse más a las cafeterías francesas de verdad).

1 Comment

  1. Enviado por jose (Melilla)
    (Contacto Página)
    ¿Hay maquinas de cafe con monedas en oficinas o locales públicos?

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Esa pregunta da para otro post, ¡el lunes te contesto!

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