Carricoches para la primera y la tercera edad

En China, no acabo yo de saber muy bien por qué, no es muy frecuente ver a bebés por la calle. Parece ser que los padres no suelen sacar mucho a sus niños de paseo, como se hace en Occidente. Por lo que he oído alguna vez, los padres chinos tienen miedo de que los niños de teta, al contacto con el «exterior», se enfermen, y por eso no los sacan mucho de casa hasta que son ya algo más mayores, capaces de andar y de defenderse de los bacilos.

Al no haber muchos bebés por la calle, tampoco se ven muchos cochecitos de bebé. Alguno hay, por supuesto (hoy mismo he visto uno, y además doble pues era una familia con gemelos), pero no son muy frecuentes, y eso que seguro que muchos de los cochecitos que se venden en Occidente son fabricados en China.

Para añadir todavía más exotismo a la situación, se da la circunstancia de que muchos de los cochecitos que usan los pocos padres que pasean a sus bebés no son como los occidentales, sino fabricados de madera y con un aspecto como de carrito de la compra. Aquí tenéis un ejemplo:

Este tipo de carritos no sólo se utilizan para pasear a los pequeños. Ése es sólo uno de los muchos usos que tienen: los chinos los usan para transportar cosas, como carritos de la compra… Uno de los usos más populares que tienen estos carros, por lo que se ve en Pekín, es como andador para la gente de la tercera edad. Muchas veces se ven a abuelos venerables caminando con estos carros, vacíos, usándolos simplemente como apoyo.

Ya que hablo de ancianos, me gustaría mencionar que en general los abueletes chinos despiertan bastante simpatía. Siempre activos y callejeros (en el exterior bailan, cantan, juegan ajedrez, se columpian, hacen taichi…) pero a la vez rodeados de un aire de paz y tranquilidad, como reconciliados con el mundo después de tantas penurias (muchos sufrieron, por ejemplo, los peores años de la Revolución Cultural). Los ancianos chinos caen bien casi siempre, incluso a los extranjeros más reticentes a mezclarse con la población local.

1 Comment

  1. Enviado por Fito
    (Contacto Página)
    Una de las cosas que más nos impactó cuando fuimos a recoger a nuestra hija a Kunming fue el vernos literalmente rodeados en la calle por abueletes y no tan abueletes.
    Siempre con una amplia sonrisa en su cara que nos trasmitía una sensación de bienestar y seguridad que jamás olvidaré, en ningún momento nos sentimos agobiados, al contrario, me encantaba parar en los parques a dar el biberón a mi chica y observar sus sonrisas y sus felicitaciones con su pulgar hacia arriba.
    Yo de mayor quiero ser así…

    ~~~
    Enviado por Alejandro
    (Contacto Página)
    Cuanto menos curioso el carrito de marras. Parece artesanal!!! Yo quiero unoooo!
    Se ven pocos carritos en los Carrefur de por allí, no?

    ~~~
    Enviado por Jose (Melilla)
    (Contacto Página)
    Creo que el respeto a los mayores es de las cosas buenas que tendriamos que aprender de China

    ~~~
    Enviado por Pily
    (Contacto Página)
    A nosotros también nos pasó como a Fito, que nos rodeaba la gente para mirar a nuestra hija (ésto pasó en la capital de la provincia, como a Fito, porque en Beijing no ocurre).

    Antes de ir nos comentaron lo que has dicho ChCh: que no sacan de casa a los bebés a no ser estrictamente necesario; así que lo bebés más pequeños que se veían ya tenían alrededor de 2 años.
    Sobre pararse a mirar a nuestras hijas, he de diferenciar que las mujeres mayores se paraban con cariño y agradecimiento; pero las chicas más jóvenes era con curiosidad, ya que si no tienen algún bebé en la familia o gente con la que se relacionan, no tiene oportunidad de verlos.

    ~~~
    Enviado por man
    (Contacto Página)
    Dime si me equivoco pero los chinos tienen un gran respeto por la personas mayores , para ellos son muy importantes y los toman en cuenta mas que en occidente

    ~~~
    Enviado por Clara
    (Contacto Página)
    Estoy completamente de acuerdo con lo que dicen Fito y Pili. Fué nuestra misma experiencia. Yo personalmente esos carritos no llegué a verlos, pero es verdad que tampoco vi muchos niños. Curioso. En el Carrfour y similares si que hay una gran oferta de sillitas, doy fe de ello. Además no están mal y son muy baratas. Es muy difícil encontrar un plástico protector de lluvia. Diría que casi es imposible. De hecho, la mayoría de los adoptantes los llevamos de España. Sin embargo todas las sillitas viene con mosquitera de serie, curioso, ¿no?. En China también llueve entonces ¿como se arreglan los papás para que no se le calen los niños? Fito, coincido contigo, también de mayor quiero ser como esos ancianos chinos, trasmiten paz, alegría, serenidad, bienestar, armonía. Su mirada era dulce y transparente. La sensación era de que son personas muy queridas y respetas. Quizá deberíamos fijarnos un poquito en eso y tratar a nuestros mayores de la misma manera ¿no? Saludos, Clara.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    los comentarios demuestran esa simpatía que, no sé por qué, suelen inspirar los ancianos chinos. ¿Será que no se ponen a comentar las obras de su barrio?

    ~~~
    Enviado por Deme
    (Contacto Página)
    Cuando estuvimos en Pekin, tampoco vi ese carrito y niños de menos de dos años no recuerdo haber visto ninguno y los chinos les asombraba vernos con nuestra niña «china» pero una chica de unos 30 años fue la que me emociono cuando en el mercado de la seda me dijo «thank you, thank you» muy sentidamente, aun me emociono ahora cuando lo cuento, fue en abril de este año, tambien compramos la sillita en el carrefour y las habia de todos los tipo y colores, ademas de baratas, unos 24 euros una que aqui puede costar minimo 60 euros, eso si sin funda para la lluvia, nosotros la llevamos desde España y nos vino bien en Guangzhou que llovia todos los dias y un dia en Pekin, desde luego no me extraña que no saquen a los bebes a la calle en Pekin con lo contaminado que esta el ambiente, aunque a mi me encanto la ciudad, lo malo el trafico y la contaminacion.

    Saludos

    ~~~
    Enviado por clara
    (Contacto Página)
    Curioso Deme, a nosotros nos pasó algo parecido. Paseando por un parque, una pareja de chinos de cierta edad y a mi entender, por su aspecto algo occidentalizados, miró a mi Shechao y se dirigió a nosotros con los pulgares levantados y dándonos las gracias. Me pareció ver una nubecilla de lágrimas en los ojos de la señora. En aquel momento no le dí demasiada importancia. Tiempo después he reflexionado sobre ello y llegué incluso a tener dudas de que la mayoría de población supiera la cantidad de niñas que estaban saliendo de su país por aquellas fechas. Afortunadamente para el pueblo chino y en perjuicio de los padres españoles, parece ser que el número ha disminuído bastante. ¿Afectará también a nuestros «intereses» como padres adoptantes el asunto olímpico?
    Saludos, Clara.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.