Carta a la UNESCO
diciendo lo que es un asco

En los últimos días ya he comentado el tema de este post en el Grupo de Facebook, pero como he visto allí que el asunto mueve pasiones, me ha parecido que puede estar bien sacarlo a colación aquí también, para que lo lean quienes no sean facebookeros, y así de paso desarrollarlo un poco más.

Hace poco más de un mes os contaba aquí las maravillas de Zhangjiajie, el impactante parque natural de la provincia de Hunan que inspiró las montañas flotantes de Avatar. Pero en aquel post también dije que me pareció lamentable la actitud de los turistas chinos en el lugar, que dejaron sembrado de cientos de impermeables de plástico y otras basuras. Añadí que escribiría una carta a la UNESCO, ya que el lugar es parte de la lista del Patrimonio Mundial que elabora esa organización, con el fin de expresar mi pena por el trato que recibe uno de sus lugares, en teoría, protegidos.

Fui algo perezoso en escribirla, pero finalmente lo hice, y la envié por correo electrónico y ordinario (el de papel y sobre, para los que no recuerden el siglo XX). La carta decía así (no la escribí en mi lengua materna, así que podría tener más errores de los habituales):

Poco más de una semana después recibí contestación de la división de la UNESCO en Asia Oriental (llevaba firma, pero la he quitado para mantener a su autor en el economato).

Quién sabe si servirá de algo, pero al menos ejercí uno de los derechos humanos más esenciales, el derecho a la pateleta. No he venido a China a dar lecciones a nadie, ni me considero modelo a seguir en muchos asuntos, pero lo que vi en Zhangjiajie es una de las mayores infamias colectivas que he presenciado en este país, y creo que la UNESCO o las autoridades chinas sí están en posición para aleccionar.

El caso de Zhangjiajie es sólo un ejemplo de un asunto que preocupa crecientemente a la sociedad china, al Gobierno y a los medios del país: la mala educación, en general (aunque generalizar sea duro) de los turistas chinos. Desde hace cosa de un año, han empezado a publicarse muchos casos de turistas chinos (generalmente en grupos organizados, su forma de viajar favorita) que protagonizan penosos espectáculos cuando viajan al exterior. Desde turistas que montan tal tumulto en un avión que éste ha de regresar al aeropuerto donde despegó, a hoteles en las Maldivas que se quejan de que los chinos que les visitan se hacen pasar todos por recién casados para que les traten mejor. El caso más sonado, no obstante, fue el de un adolescente chino que hizo una pintada en el mismísimo Templo de Luxor, seguro que muchos os acordáis de aquello:

Durante meses se ha discutido y escrito mucho de los modales de los turistas patrios en China, aunque el debate siempre ha estado fijado en los turistas chinos que van al extranjero, y no los que, en número muchísimo mayor, viajan por dentro de su país, portándose con frecuencia igual de mal (o incluso peor, porque en casa estás más “relajado”). Esto me parece fatal, porque, aunque me alegra que China se fije en el problema, no me gusta que lo haga sólo porque está preocupada de su imagen, por el “qué dirán de mí”.

Sea como sea, el debate ha sido interesante. El diario “South China Morning Post” (que es de Hong Kong, así que ve el asunto en parte dentro y en parte fuera de China) llegó a hacer una encuesta digital entre sus lectores preguntando qué es lo que pensaban que daba peor fama a China: opciones que triunfarían en Occidente, como “la falta de democracia”, tenían muy pocos votantes, mientras que “los malos modales de los turistas” era la respuesta más elegida. Aunque el sondeo se hizo en la misma semana que ocurrió lo del Templo de Luxor, por lo que estaba algo viciado por la actualidad, el resultado me sorprendió bastante.

El mismo diario escribió un artículo sobre cuáles creía que eran los orígenes de esos malos comportamientos. Apuntaba como posibilidad la falta de educación institucional que muchos chinos han tenido en tiempos tumultuosos como la Revolución Cultural (y que han podido legar a otras generaciones, aunque pueda estar cambiando con el tiempo). También señalaba el hecho de que el sistema político chino, en el que no existe un verdadero imperio de la ley, provoca que muchos chinos sean, por sistema, desobedientes de las regulaciones, “rebeldes sin causa”.

Me parecen buenos puntos, aunque ya sabéis que no me gusta echarle la culpa de todo al “sistema” (por esa regla de tres deberíamos pedir comunismo cada vez que en España pasa algo malo) y yo añadiría el hecho de que los chinos son “novatos” en esto del turismo. Hace 10 años apenas salían al exterior, y se les nota la falta de costumbre, más en un país tradicionalmente aislado no ya en las últimas décadas, sino en los últimos siglos. Algo similar ocurrió en el siglo XX cuando los turistas estadounidenses comenzaron a ver mundo: también adquirieron en Europa fama de maleducados, faltos de sensibilidad y gritones (esto último lo siguen siendo). Es posible que en turistas procedentes de países grandes en extensión e influencia, que pueden tener cierto complejo de superioridad, se acentúen estos defectos (pregunta sin segundas: ¿qué tal se portan los cada vez más turistas rusos en España?).

El tiempo suele curar estas cosas, esperemos que así sea, y que los cambios se noten tanto fuera como dentro de China, que no sólo se trata de dar buena imagen y del “soft power” de las narices, sino también de ser buena gente.

ACTUALIZACIÓN (27/8/2013): Me han escrito otra carta los de la UNESCO (esta vez la oficina de Pekín) diciendo que están intentando llevar a cabo campañas de concienciación, y que el 6 de septiembre llevan a cabo un evento en este sentido en Pekín. Seguimos informando…

1 Comment

  1. Enviado por Sborto Zhou
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    Hace unos días estuve en el monte Yuntai en Henan, una reserva natural de extrema belleza, pero como no se repite lo mismo botellas de plástico flotando en el río, basura por todos lados y como no gente disparando con sus cañones de agua recién comprados a los pobres monos que habitan en ella. Un espectáculo lamentable. Coincido contigo en que es algo que tendrán que aprender con el tiempo, aún recuerdo en las grutas de Dunhuan murales arrancados de la roca por los “arqueólogos” ingleses y estadounidenses. Espero que la carta que escribiste tenga algún efecto, ya que al final los chinos todo y ser rebeldes son más fáciles de educar que los Españoles, sólo tienes que tocar su orgullo nacional. Saludos

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    Enviado por Inconexo
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    La verdad es que cuando estuve de viaje por China tuve una impresión contradictoria de los chinos. Me parecieron a la vez desconsiderados y amables.

    Desconsiderados porque parece que no se parasen a pensar en el prójimo generalmente. Se cuelan, ensucian los monumentos y el entorno natural y comportamientos así de incivilizados.

    Pero una vez tú les pedías algo, eran extremadamente amables, te acompañaban hasta el fin del mundo para que no te perdieras o se metían en jaleos si tenías un problema para solventarte la papeleta, perdiendo el tiempo contigo que hiciera falta. También eran muy abiertos enseñándote las costumbres.

    Si esa amabilidad del trato personalizado la extendieran a todos los del alrededor, no pasrían cosas como las que originaron la carta.

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    Enviado por Leonardo
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    Uy CHCH, que cuestiones planteas…
    El comportamiento “turístico” no se podría analizar como una isla independiente de otras costumbres y actividades sociales. Y ahí es donde existe el problema !. Mucha gente de la “China Mao” (la mayoría por desgracia) se comporta de esa manera, en donde también podemos incluir otros comportamientos como dice Sborto Zhou del maltrato animal, disparar caniones de agua a los monos, tirarle bolas de nieve a los tigres en el zoo, etc’s (muy largo..), total descuido con el medio ambiente (no solo el patrimonio de la Humanidad!), la falta de ayuda al prójimo (los sonados accidentes en la vía publica).
    Todos estos comportamientos tienen una misma raíz: Incapacidad de generar EMPATIA. Y eso se puede rastrear y achacar fácilmente al comunismo de Mao, la revolución cultural, la muerte de las 4 costumbres o vaya uno a saber que.
    Se me viene a la mente aquella frase de Nietzsche “No todo es para todos, porque lo que es de todos, nadie lo quiere”.

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    Enviado por primerministro
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    Yo me he tenido que marchar de China,tras vivir allí dos años, porque se me hacía insoportable convivir con ellos;los escupitajos, verles comer como animales,los nuevos ricos y su ostentación hortera,tienen un límite, al menos para mí. Cuando el Kuomingtang tomó las riendas del país, a partir de 1912, tomó una serie de medidas para educar a la gente, sobre todo en las ciudades, (no escupir, no orinar en la via pública, no tirar papeles al suelo). En 1949, Mao llegó al poder y derogó todas esas medidas al considerarlas un arma burguesa de represión a obreros y campesinos. Culquiera que viva en China sabe que hay una nueva generación de gente preparada y bastante educada, pero el problema está en el campo y en la gente del campo que emigra a las ciudades. También habrá visto como ahora los padres les dejan a los niños hacer lo que les venga en gana,no me quiero imaginar como será China cuando esta nueva generación de niños acostumbrados a no tener ningún tipo de disciplina tome el poder.

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    Enviado por ChinoChano
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    No quería yo tampoco que el debate derivara en general al comportamiento de los chinos, prefería aislarlo en el asunto de los lugares turísticos, pero supongo que es inevitable…

    Es posible que cuando están de vacaciones los chinos se comporten (en general, porque como en todo hay excepciones) con un poco menos de miramiento, quizá porque están más relajados, porque no están en casa o porque van en grandes grupos (y creo que el ser humano en grupo es menos mirado que individualmente, tanto en China como en otros lugares).

    Creo en todo caso que, ciertamente, los chinos pueden y deben mejorar mucho en lo que a civismo público se refiere, y posiblemente lo harán, con las nuevas generaciones (que escupen menos, por ejemplo). Aunque lo de que están un poco consentidos puede que sea cierto también, creo que lo que pasará es que se darán batacazos al salir de la alita de mamá, como le ha pasado a algunas novias que tuve.

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    Enviado por ChinoChano
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    Otro factor que debemos tener en cuenta es la superpoblación china, que no ayuda, imagino, a ganar en civismo. Aunque lugares con alta densidad de población son conocidos por ser de gran autocontrol (Hong Kong, Japón, Singapur) es más complicado que pase en lugares aún no con el desarrollo económico de los citados.

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    Enviado por primerministro
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    Yo vivo en el país más denso del mundo, Taiwan, y la gente es muy educada y respetuosa (seguramente por los 50 años de edcuación japonesa), por lo que no creo que tenga mucho que ver el número de habitantes con las formas. Tampoco creo que se puedan relacionar educación y desarrollo económico; a veces viajo a Filipinas, uno de los países más pobres del mundo y la gente, sin ser súper educada, sí sabe comportarse. Tras la “Campaña de las Cien Flores”, Mao vio claramente que un campesino inculto y semianalfabeto era mucho menos peligroso que un urbanita educado, se puso manos a la obra y acabó dejando el país con un tipo de gente a la que le va a costar muchos años “normalizarse”. Cuando nadie iba a China y ellos no salían, pues daba igual, pero ahora están dando una imagen de su cultura que da vergüenza ajena.

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    Enviado por Sborto Zhou
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    Intentando mantener el debate en el tema del artículo, quiero matizar que esta actitud no es general entre los chinos, pero aún demasiado abundante (si fuera general con lo saturados que están los sitios turísticos daría todo asco). Concienciar a la gente lleva tiempo y los chinos lo están haciendo muy rápido (más que nosotros los españoles. Creo que salga en los medios y acciones como la ChCh ayudan en este proceso, así que gracias por mandar la carta.

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    Enviado por Leonardo
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    Totalmente de acuerdo, Sborto, si hay algo en el que se que existen posibilidades es que China cambie. Yo he visto cambios en solo 4 anios, hace poco CHCH comentaba los cambios en una década, “is feasible”.
    Enviar una carta a la UNESCO es la manera real de quejarse ya que la intención es que se produzca cambio.

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    Enviado por primerministro
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    “si hay algo en el que se que existen posibilidades es que China cambie”,…¿que cambie a mejor o a peor?, a lo mejor yo soy de los que siempre ve el vaso medio vacío pero creo que China va a peor en casi todo (pérdida absoluta de valores, recorte de libertades, corrupción desbocada,…). Es muy recomendable la última película de Jia Zhang Ke, basada en hechos reales, para constatar la degradación moral que ha sufrido China en los últimos 20 años, en occidente la han titulado “A touch of sin”, lo que acojona es que no es ficción. Pensar que por una carta alguien va a tomar medidas es muy ingenuo pero yo también aplaudo el gesto porque creo que es mejor que no hacer absolutamente nada.

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    Enviado por Charli
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    Nunca me han gustado las generalizaciones. Como las que surgen en las típicas tertulias de amigos contando anécdotas de viaje, que a veces se convierten en una especie de competición a ver quién cuenta la experiencia o el comportamiento más extraño. En muchos casos tan solo es un entretenimiento y no hace falta ser muy rigurosos con la verdad, pero a veces en el relato puede surgir un cierto tono de insulto o menosprecio hacia esas personas, con tendencia a generalizarlo a toda la población, cuando en realidad tan sólo han conocido a unos pocos habitantes.

    El comentario de Inconexo: [los chinos] “Me parecieron a la vez desconsiderados y amables.”
    me ha hecho ver el error de ese tipo de historias, y esa es la clave: unos son desconsiderados y otros son amables (como en todas partes), y el resto es sólo una cuestión estadística o de probabilidades. Y es que en China hay muchos chinos (y en Francia muchos franceses, y en …), y donde hay mucho hay mucho de todo.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    También es cierto, tendemos a generalizar, y nos encantan las tertulias de “poner a parir a los de…”. Pero en fin, así somos los españoles (también estoy generalizando aquí, por cierto).

    Por eso yo siempre quise aislar estas críticas, de momento, al tema de los turistas. Me parece que el comportamiento mayoritario de los turistas chinos es maleducado, pero quizá por factores como los mencionados: están de vacaciones y ponen menos atención a las cosas, van en manada, etc.

    En realidad, los chinos también tienen valores positivos, por ejemplo son de sangre menos caliente que la nuestra y aceptan más el reproche o la crítica. En Zhangjiakou le pegué un grito a alguno y reconoció su error. Si hago eso en España igual me llevo un guantazo. Tampoco es así siempre (nuevamente generalizamos), algunos se pueden tornar agresivos, pero en general aceptan más la crítica (o por lo menos no se enfadan por ella, otra cosa es que hagan caso).

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    primerministro: ojo con Jia Zhangke, porque siendo, cómo es, un muy buen director, hay que tener en cuenta que tiene una estética algo feísta: le gusta reflejar sólo la parte fea de la sociedad, se recrea en lo sórdido (como le pasa, por ejemplo, a David Lynch, por poner un ejemplo).

    Te lo digo porque ayer mismo vi su primera película, Xiao Wu, y madre mía, qué feo todo, qué mal rollo, qué sordidez… Y no es que pase nada en la película excesivamente malo, pero todo el ambiente es de cutredad extrema.

    A Jia le gusta así, pero es un poco su idea de China, la que le gusta destacar, no es la China total.

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    Enviado por primerministro
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    Lo siento, pero no estoy de acuerdo con tu comentario porque, aunque Jia Zangke sí que, la mayoría de las veces, tiene un cierto gusto por reflejar la realidad de forma un tanto cruda, también tiene un precioso documental que se titula “24 City”, donde saca a relucir los buenos sentimientos que por lo general tienen los chinos (la escena del aprendiz que va a visitar a su antiguo maestro es preciosa). Son esos valores, los que a mi juicio están perdiendo en este proceso tan alocado en el que se han embarcado últimamente y que está cambiando la sociedad a un ritmo muy rápido, en unas cosas pera bien pero en muchas otras para mal. Como digo “A touch of Sin” narra hechos que han sucedido realmente, no es como, por ejemplo, el libro “Brothers” de Yu Hua, que es pura ficción. Generalmente el que es educado en su vida diaria lo es en vacaciones por mucho relax que lleve, a no ser que se ponga ciego de alcohol como hacen los hooligans ingleses que sufrimos en nuestras costas cada verano.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    el documental no lo he visto, pero todas las pelis que he visto tienen el mismo regusto de sordidez cutreluz: Sanxia Haoren, Xiao Wu, Placeres Desconocidos… Muchas de ellas las grabó en su ciudad natal, Fengyu creo que se llama, en el cinturón carbonero de Shanxi. Un sitio duro para vivir.

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    Enviado por primerministro
    (Contacto Página)
    Bueno, es que China es un sitio bastante sórdido, a lo mejor si vives en Pekín o Shanghai no tanto, pero yo vivía en la zona de fábricas de Shenzhen y era como estar en una de las pelis de Jia Zhangke (por cierto “Shijie” está rodada en Shenzhen aunque dicen que es Beijing). La verdad es que era muy cutre pero a veces lo echo un poco de menos porque también era muy interesante. Taiwán es un coñazo en comparación, pero supongo que no se puede tener todo.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Puede ser sórdido pero también maravilloso… Lo bien que he estado yo en un restaurantillo cutre de pueblo bucólico o en las montañas de Zhangjiajie (antes de ver tirada la basura) contrarresta a veces lo feo que puede ser un cinturón industrial o unos alrededores de estación.

    No he visto “El Mundo”, pero sé que ocurre en un parque que reproduce monumentos famosos de todo el planeta, como la Torre Eiffel y demás. En Pekín hay uno y hace tiempo que quiero visitarlo, más por lo kitsch que por otra cosa.

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