China Machado, musa y diva

Permitidme hoy que me ponga el disfraz de pedorro y recuerde a uno de los primeros mitos de la belleza asiática en Occidente, una mujer que fue portada de revistas en la edad de oro de la moda. Fue amante de toreros, actores y fotógrafos, viajó por todo el mundo junto a celebridades y vivió la vida a tope en Asia, las Américas y Europa: la gran China Machado.

Nacida en las Navidades de 1929 en Shanghai, de padre portugués criado en Macao y madre china, Noelie da Souza Machado, que era su nombre original, fue hija del cosmopolitismo que aquella ciudad tenía en esa época y aún retiene. Tras la Segunda Guerra Mundial, su familia emigró con ella a diversos destinos, como Argentina, Perú, o España, donde con sólo 19 años tuvo una relación con el diestro Luis Miguel Dominguín, años antes de que éste tuviera su célebre aventura con Ava Gardner. Lo de Machado y el futuro padre de Miguel Bosé no duró mucho, pues ella pronto se iría a París para a comenzar a ser modelo de las marcas más cotizadas, como Balenciaga o Givenchy, entonces aún regentadas por sus míticos fundadores.

En los años 50 se convertiría en la modelo de pasarela más cotizada de Europa, y tendría amantes del mundo del cine como William Holden o el franco-argentino Martin LaSalle, con quien se casaría y se trasladaría a Nueva York. Por aquel entonces, el mítico fotógrafo de moda Richard Avedon se convertiría en su más acérrimo admirador y la inmortalizaría para la portada del Harper’s Bazaar, siendo en 1959 la primera modelo no blanca que aparecía en la primera página de una gran revista americana de tendencias. Ya antes lo había hecho en la revista Time.

En los 60, Machado se pasó al otro lado del mundo de la moda y comenzó a ser editora de Harper’s Bazaar, convirtiéndose también en una socialite de Nueva York, que dirigiría revistas de moda, galerías de arte y negocios inmobiliarios. A menudo acompañada de celebridades y de las grandes bellezas de cada momento, desde Elizabeth Taylor hasta Imam, la China Machado fue una cara más del cosmopolitismo de Nueva York, al que se había amoldado perfectamente antes de pasar por otras ciudades chic como Shanghai o París.

Con Ralph Lauren.

Fue incluida en la lista de las mujeres más bien vestidas del mundo, que Vanity Fair engorda año tras año desde los 40 y en la que también están la Duquesa de Alba o Nati Abascal. A los 82 años, cuando ya había dejado incluso el periodismo de moda para dedicarse al arte y los negocios, Machado volvió a colocarse ante los flashes e hizo nuevamente de modelo para varias revistas y marcas.

La China Machado falleció en 2016, una semana antes de cumplir los 87. Dejaba este mundo la mujer que según Avedon había sido «probablemente la más bella del mundo», sin necesidad de espejitos que lo confirmaran.

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