Chucuchucuchú

Mucho hemos escrito este verano en China de los trenes de alta velocidad en los periódicos, por tristes razones… Creo que después de tanta noticia seria, ha estado bien que el pasado fin de semana yo tomara por fin el “AVE” entre Pekín y Shanghái y viera en mis propias cannes como funciona una de estas líneas. Y una también envuelta en polémica mediática, porque ha habido demasiadas averías en los dos meses que lleva en funcionamiento.

Yo no tuve retrasos ni en la ida ni en la vuelta, en ambos casos tardó las cinco horas que estaban pactadas, si bien en la vuelta de Shanghái a Pekín tardo unos minutos más, ya que paró en más sitios. El viaje fue bastante confortable, y después de tantos viajes en tren nocturno como he hecho entre las dos urbes, resulta curioso estar en las dos ciudades el mismo día, sin noche viajera que las separe…

No viajar de noche, ahorrando 10 horas, en teoría ayuda a que el viajero llegue más descansado al destino, aunque en mi caso no fue así, porque tanto en la ida como en la vuelta me tuve que pegar un buen madrugón para poder tomar trenes que salieran lo más pronto posible, para aprovechar bien el día en el destino. Antes uno llegaba cansado por haber dormido con traqueteos y ronquidos, ahora porque hay que pegarse el gran madrugón.

Los vagones iban a veces medio vacíos, y comprar billete no era complicado ni aunque por la noche compraras tíquet para el primer tren del día siguiente, lo cual parece indicar que, en efecto, no hay la demanda esperada, lo cual en cierto modo también es un alivio, acostumbrados como estamos los residentes aquí a que en la taquilla de la estación nunca tengan billete para el tren que nos va mejor. A la vuelta, de Shanghái a las primeras estaciones mi vagón estaba medio vacío, pero a mitad de camino, al parar en Nanjing y Jinan, se llenó prácticamente.

Las estaciones están siempre en las afueras de las ciudades, y son unos enormes mamotretos en la nada, aunque imagino que con los años se desarrollarán suburbios en sus alrededores. A mí me sigue alucinando el tamaño de la estación de Shanghái Hongqiao, que ya mencioné el año pasado aunque en aquella ocasión vi con bastante menos gente. Ahora, repleta de viajeros hacia Pekín o Hangzhou, impresiona aún más…

La gran pega del lugar, aparte de que esté en las afueras de la ciudad, es que sus restaurantes y cafeterías están muy lejos de la sala de espera, y si sólo tienes unos minutos hasta que salga tu tren olvídate de ir a tomar algo o lo perderás.

Tras la experiencia, no sé todavía si ahora vale la pena hacerse una “escapada de fin de semana” en tren desde Pekín a Shanghái o viceversa. El viaje se hace corto, pero también se hace corta la tarde del sábado y la mañana del domingo que quedan libres si tienes que estar el lunes de vuelta…

No obstante, el tren hace otras paradas que podría ser interesante explorar. Me llamó mucho la atención, por ejemplo, que de Pekín a Jinan, la capital de Shandong, ahora sólo hay una hora y media de viaje, lo cual abre muchas posibles escapadas antes más complicadas: el monte Taishan, Qufu, Qingdao… o la propia Jinan, la “ciudad de los manantiales”, que no conozco pero de la que alguien me habló bien… Estoy seguro de que no va a ser París o Roma, pero llegar a ella ahora cuesta menos que a algunos tramos pequineses de la Gran Muralla, así que habrá que explorarla un domingo de esos tontos…

En el transcurso de los viajes pasé bastante tiempo durmiendo y leyendo, así que tampoco es que me fijara en los mil y un detalles del tren, pero bueno, mencionaré por lo menos que el vagón restaurante da café de verdad, algo poco frecuente en China. Los asientos me resultaron algo incómodos, aunque no tanto como los abominables asientos de los trenes de “baja velocidad” en los que tú y el pasajero de delante estáis uno frente al otro y os pasáis todo el trayecto peleando silenciosamente con vuestros pies por conquistar espacios del suelo.

En fin, que después de tantas noticias de accidentes, averías y polémicas varias, estuvo bien ver la realidad que afortunadamente es más frecuente y conocer una línea que probablemente va a cambiar muchas cosas en China. Volveré a tomarla, aunque todo hay que decirlo, se agradecen todas las inspecciones de seguridad que en las últimas semanas está lanzando el Gobierno para que el siniestro de Wenzhou no vuelva a ocurrir.

1 Comment

  1. Enviado por comiendoconpalillos
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    Me gustaría hacer un viaje B-S en el puente de Octubre, ¿cuánto cuesta el billete? Gracias.

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    Enviado por ChinoChano
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    El billete cuesta una cifra que es fácil de recordar pese a no ser exacta: 555 yuanes. Aunque no sé si ahora que están bajando velocidades van a hacer descuentos. También hay billetes más caros en clase business, creo que unos 900 yuanes.

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    Enviado por Albertohv
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    Yo este no le he cogido, pero como comentaba en otro post he cojido el de wenzhou y tambien el de pekin a tianjin, y los trenes van bien, los viajes se hacen comodos y estoy de acuerdo contigo esto tambien cambiara China, pero como dije el camino se hace andando. Supongo que una cura de humildad a pesar de la pobre gente que pago por ello y mas checkeos hará que todo vaya bien.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    que de lo malo se saque algo bueno, al menos, y nunca más haya accidentes… también en España tuvimos un terrible accidente en los años 40, en el Bierzo, y desde entonces creo que jamás ha habido otro. Dicen que hasta 500 muertos, uno de los peores de la historia.

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