Cuando el ejército de Mao atacó a Inglaterra

Hoy se celebra en China el 90 aniversario del Ejército de Liberación Popular de China, las Fuerzas Armadas del régimen comunista (más antiguas que el propio régimen, que tiene 67 años). Si vivís en China, ya os habréis enterado sobradamente del aniversario: Xi Jinping presidió el domingo un desfile militar para conmemorarlo en el desierto de Mongolia Interior -un desfile que fue un secreto hasta el día previo, en la actual línea de cerrazón informativa gubernamental-, hoy dio un discurso insufrible en el Gran Palacio del Pueblo, y los diarios oficiales chinos no dejan de ofrecernos imágenes de soldados chinos victoriosos, que casi parecen propaganda de guerra. Además, en los cines del país se han estrenado obligadamente varias películas bélicas que cuentan glorias reales o de ficción protagonizadas por las tropas nacionales.

Este aniversario, muy importante en un país donde el Ejército aún es uno de los grandes pilares del poder (por no decir el mayor) se celebra tal día como hoy porque el 1 de agosto de 1927 se produjo la primera acción armada a gran escala de los comunistas: fue la Revuelta de Nanchang, ciudad del sur del país en la que varios destacamentos de la entonces República de China (en teoría leales al Gobierno del KMT y opuestos a los comunistas) se rebelaron contra el poder establecido y se apoderaron de la ciudad. Su hazaña duró apenas tres o cuatro días, pero el régimen la considera el germen de todo lo que vino después. Entre los soldados que ese día se rebelaron estaba Zhou Enlai, quien mucho después sería primer ministro de China y mano derecha de Mao.

Como fue un 1 de agosto, a los chinos les gusta llamar a su ejército “ba yi” (八一, “ocho uno”), y los caracteres que forman esos dos números son el emblema de las Fuerzas Armadas chinas. Un emblema que estos días ha presidido los actos conmemorativos en el Gran Palacio del Pueblo.

Estos días el Gobierno de Xi ha aprovechado el aniversario para recordar las muchas guerras que ha librado el ejército chino en las últimas nueve décadas, y lo cierto es que todas las ganó, o al menos no las perdió: contra los japoneses entre 1937 y 1945, contra el KMT entre 1945 y 1949, contra EEUU y Corea del Sur en la Guerra de Corea (1950-53), contra la India en 1962, contra Vietnam en 1979… La verdad es que en este tiempo el “Primero de Agosto” ha tenido encontronazos ante rivales muy potentes, y no hay deshonrosas derrotas en su historial. Pero hay muchos episodios en sus 90 años de Historia poco conocidos, y me gustaría aprovechar el aniversario para recordar uno de ellos: la “miniguerra” que los comunistas chinos y el Reino Unido tuvieron en 1949, en aguas del mayor río de los chinos, el Yangtsé.

Todo comenzó el 20 de abril de 1949, cuando un buque mediano de guerra británico, el Amethyst (Amatista) navegaba por el Yangtsé. Había partido de Shanghái y se dirigía a Nankín, entonces capital de la República de China (a la que le quedaban meses escasos para mudarse a Taiwán), con el fin de realizar labores de protección de la embajada del Reino Unido. El Yangtsé era un río peligroso entonces, porque el país se encontraba en plena guerra civil entre comunistas y KMT: la orilla norte estaba controlada por los primeros, y la sur por los segundos, aunque éstos ya estaban casi en retirada.

El Amethyst debió acercarse demasiado a la orilla norte, o algo raro pasó, porque cañones comunistas comenzaron a dispararle. Ello provocó la muerte de varios tripulantes, entre ellos el comandante del barco. También hirió al timonel, lo que unido a los ataques provocó una pérdida de rumbo del navío y que éste encallara. A partir de entonces, y aunque el buque logró desencallar, quedó en una situación de casi asedio que duró 101 días: en ese tiempo hasta tres barcos de guerra británicos intentaron navegar hasta donde se encontraba para asistir a su tripulación, pero también fueron atacados por cañones comunistas y sufrieron bajas.

El Amethyst se convirtió en una especie de rehén de los comunistas, que incluso ofrecieron “liberarlo” a cambio de que Reino Unido, Estados Unidos y Francia retiraran todas sus tropas de suelo chino. En ese tiempo, los agujeros que los cañonazos dejaron en el casco del buque fueron tapados con colchones y mantas para que no se hundiera. Un gran héroe de esos días de asalto fue el gato del barco, llamado Simon y que se había colado en el buque durante una escala de éste en Hong Kong: mientras los marineros soportaban el asedio en cubierta, él en las bodegas combatió el “asedio” que las provisiones del barco recibían por parte de las ratas, y contribuyó con ello a que los marineros no se murieran de hambre.

El gran Simon, con una mirada incluso más displicente de la que ya tienen de fábrica todas las mascotas gatunas.

Finalmente, el 30 de julio la tripulación, harta del sitio (no del lugar, sino de ser sitiados), decidió levar anclas aprovechando la noche y cierta distracción de los cañones que les apuntaban, y se fugó lenta y silenciosamente, con los motores parados y dejándose llevar por la corriente, en dirección a Shanghái. Recibió algún disparo en su huida, pero alcanzó el mar y con ello se acabó el llamado “Incidente Amatista”, que podría haber sido un gran título para un álbum de Tintín.

YouTube, siempre tan servicial él, nos recupera imágenes del regreso con honores del Amethyst a las costas británicas, después de haber hecho escala en Gibraltar.

En el vídeo salen imágenes del gato Simon, quien en suelo British fue condecorado con la medalla Dickin, que se da en ese país a animales por su contribución en hazañas bélicas. Simon es el único gato que ha logrado este galardón, que generalmente se han llevado animales más obedientes como perros, caballos o palomas mensajeras. El minino no disfrutó mucho de este premio, pues murió poco después en suelo británico, en noviembre de ese año, quizá por la tristeza de estar lejos de Oriente o del mar. Su tumba puede visitarse, pero no sé exactamente dónde.

2 Comentarios

  1. No es la misma historia, pero tiene un aire a la película “El Yangtsé en llamas”.Tal vez cogieron pedazos de la historia real y la ubicaron en un buque americano en 1926.Aquí sale Steve MacQueen un par de años antes de hacer sus locuras con el FORD Mustang en “Bullitt”

    • De este incidente se hizo también una película, llamada “Yangtse Incident: The Story of H.M.S. Amethyst”. Aquí dejo una escena del film, muestra el comienzo de los ataques comunistas al barco:

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