De Goya a Yue, de Madrid a Pekín

Mi paisano más universal es probablemente Francisco de Goya y Lucientes, gran pintor y mejor sordo, que hace exactamente 200 años, en 1814, pintó uno de sus cuadros más famosos, el que conocemos popularmente como Los fusilamientos del 3 de mayo (aunque yo lo confundo con su cuadro del 2 de mayo, siempre tengo que pararme a pensar unos segundos qué día es cada uno).

Esta obra de Goya ha sido «fusilada», y nunca mejor dicho, por algunos de los mejores pintores de épocas posteriores. A finales del siglo XIX, Edouard Manet, quien sería luego casi por accidente uno de los padres del impresionismo francés, pintó La ejecución del emperador Maximiliano, claramente inspirada en la obra anterior, aunque llevaba el drama de la montaña madrileña de Príncipe Pío al México de Benito Juárez. Comenzaba la universalización del modelo goyesco…

Ya en el siglo XX, nos encontramos con otro genio que homenajea con uno de sus cuadros a los fusilamientos de Goya, su compatriota Pablo Picasso, quien además con su pintura hablará de un tema relacionado con Asia Oriental, con lo que este post ya se va acercando a la temática principal del blog. Me refiero al cuadro Masacre en Corea, que el malagueño pintó en 1951 para condenar la matanza de Sinchon, en la que al parecer murieron 40.000 personas a manos de tropas anticomunistas surcoreanas y estadounidenses (Sinchon, ciudad que actualmente está en Corea del Norte, perdió la cuarta parte de su población).

El río del medio evoca la división de Corea, dicen los entendidos.

Finalmente, en 1995 uno de los más famosos artistas contemporáneos chinos, Yue Minjun (para los que ya hayan visto algo de arte chino: el de las risitas insoportables) pintaba otra obra claramente inspirada en el cuadro de Goya. Se titula Ejecución y en 2007 se subastó por 2,9 millones de libras en Londres, lo que la convierte, si no me he olvidado de alguna puja posterior, en la obra de arte contemporáneo chino más cara de la historia (hay otros cuadros chinos que se vendieron más caros, pero pertenecen al arte clásico, incluso obras realizadas en el siglo XX).

¿Alguien sabe qué lleva el personaje de la derecha en la camiseta?

Yue siempre se ha negado a relacionar su obra con algún hecho histórico determinado, incluyendo la masacre de Tiananmen, ocurrida pocos años antes de que pintara el cuadro (y de la que este año se cumplirá el 25 aniversario, recordémoslo otra vez). Sin embargo, esos muros rojos que aparecen en el fondo de la obra recuerdan a las puertas de la Ciudad Prohibida, en el norte de la plaza.

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