De Hong Kong a Barcelona,
con paraguas y motines

DISCLAIMER: Este artículo sobre todo es crítico con los medios violentos, no con los motivos de las protestas en Hong Kong y Cataluña, que no comparto pero puedo llegar a comprender hasta cierto punto. Tampoco comenta sentencias judiciales de 500 páginas que no me ha dado tiempo a leer. Y comprende que si hay casos de brutalidad policial en uno u otro lugar deberán ser investigados y castigados, pero teniendo en cuenta que el monopolio de la violencia en un país, para intentar evitar otras violencias, lo tiene el Estado.

 

Creo que todos nos imaginábamos que Cataluña iba a vivir días, quizá semanas, muy complicadas cuando se conociera la sentencia del Procés, aunque creo que a muchos nos ha sorprendido mucho lo que se está pareciendo el movimiento de protesta al que desde hace unos cinco meses tienen que soportar los hongkoneses. Ni siquiera yo, que hace años que veo muchas similitudes entre el nacionalismo catalán y el hongkonés (así lo mencioné tímidamente en la Revolución de los Paraguas de 2014 y lo dije más claramente justo tras el 1-O de 2017)  me esperaba que se mimetizaran de forma tan espectacular en su vertiente más negativa.

La protesta en las calles de Cataluña esta semana ha sido como concentrar todo lo que ha vivido Hong Kong en cinco años pero sólo en escasos días, u horas:

Primero comenzaron a salir pacíficamente algunos manifestantes con paraguas amarillos, con todo el derecho del mundo a protestar por algo aunque no se esté de acuerdo con ellos, y esto se pareció a la «Revolución de los Paraguas» que en Hong Kong se vivió en 2014 para pedir sufragio universal, que fue igualmente pacífica y a mí me pareció muy legítima.

Pero pronto los independentistas catalanes llevaron su máquina del tiempo al Hong Kong del pasado agosto y decidieron ir andando al aeropuerto de El Prat para intentar colapsarlo, como los hongkoneses hicieron durante tres días con su aeródromo local. Unos y otros en las dos ciudades entraron en las terminales con tickets de embarque que los organizadores de las protestas les habían facilitado, algo muy sospechoso y que nos hace pensar en manos negras (espero que no sea, como siempre dicen en estos casos, el pesado de George Soros).

Los antidisturbios tuvieron que actuar en ambos casos, y tendrán que seguir haciéndolo si los manifestantes siguen intentando romper y colapsar cosas, por lo que la espiral de violencia en ambos lugares amenaza con no tener fin. En Hong Kong parece que en los últimos días se ha reducido un poco con la prohibición de llevar máscaras en lugares públicos, pero no ha terminado del todo.

Y esto se ve espolvoreado en una y otra latitud con exaltados agrediendo a gente que lleve banderas nacionales por la calle, porque ya se sabe que ir con una bandera por la vida es un «crimen» aquí y allá.

Estoy seguro de que en el caso español, la prensa del país dará cumplida cuenta de los actos violentos que van a intentar perpetrar los manifestantes, de la misma manera que se han intentado ocultar lo máximo posible los ocurridos en Hong Kong, prefiriendo mostrar los porrazos de la policía (a menudo posteriores en el tiempo a la violencia inicial de los manifestantes).

Quizá la penosa situación que nos va a tocar ver en Cataluña estos días nos ayude a entender que las protestas violentas son poco deseables tanto en Barcelona como en Hong Kong, Caracas, Quito, París, Lhasa, Bilbao o Estambul. No me vale que el Gobierno que administre las fuerzas de seguridad del Estado de éste o aquel país me guste más o no, sea de mi ideología o de la contraria: cuando grupos violentos intentan actuar para que un conflicto gane mayor visibilidad, o peor, para intentar que la respuesta policial sea grande, cometa errores y a lo mejor lleve a condenas internacionales, quienes no deberían de tener el apoyo moral de nadie son esos violentos.

Cuando estamos confundidos por las ideologías, y vemos que gente a la que apoyamos y gente a lo que no cometen actos muy parecidos y que en ambos casos no nos gustan, nos tenemos que refugiar en el viejo dicho «el fin no justifica los medios». Que apoyemos su fin o no es otra historia, aunque yo os digo por experiencia que cuando un fin ha sido manchado por la violencia, ya no mola tanto como antes…

Haciendo oídos sordos a estas opiniones, sí han mostrado apoyo a las protestas catalanas los camisas negras hongkoneses, que a las pocas horas del inicio de los disturbios en Cataluña publicaron en Twitter mensajes como éste…

Una de las activistas hongkonesas más destacadas este año, la cantante Denise Ho (a la que entrevisté hace unos meses en Ginebra, cuando el movimiento de camisas negras aún no se había vuelto tan violento) incluso dijo que las protestas catalanas estaban inspiradas en las de su tierra y le emocionaban:

¿Be Water? Por favor, no metas a Bruce Lee en esto…

La relación entre el independentismo catalán y el hongkonés no viene de ahora. Ya el año pasado, después de que el partido independentista de Hong Kong fuera ilegalizado, algunos manifestantes sacaron esteladas a las calles de la excolonia.

Y el mismo Quim Torra ya iba avisando hace meses que el estilo hongkonés le atraía…

En ambos casos, Cataluña y Hong Kong, el independentismo ha explotado en la última década, estimulado por las crisis económicas y la sensación de que no hay futuro para muchos jóvenes, y si bien en Hong Kong no ha contado con apoyo institucional o del gobierno regional de turno, como en el caso catalán, si ha recibido algunas simpatías exteriores, sobre todo de la prensa extranjera, las ONGs de derechos humanos y -de forma más tímida- por algún gobierno occidental.

También en ambos casos se combinan ideales que todos compartimos de tan generales que son (democracia, libertad) con ideas excluyentes que no son tan cool: no todos, pero los más radicales (Quim Torra, por ejemplo) piensan que los españoles somos inferiores a los catalanes, un sentimiento que a veces también aflora en los hongkoneses hacia los chinos.

Cataluña no es Hong Kong, ni China es España, pero a veces los parecidos dan hasta miedo… ¿a qué nos recuerdan estos casos de «adoctrinament» en la excolonia británica?

En ambos casos son movimientos que en principio tienen un futuro difícil: los camisas negras hongkoneses se enfrentan a un gigante como China, que para su exasperación, no está moviendo un dedo frente al caos, y los indepes catalanes buscan desacreditar internacionalmente a una España que por mucho que digan es una democracia integrada en Occidente, con todos los fallos que quieras ponerle, pero con una situación que no es ni mucho menos la de China.

Ojo, la Historia es a veces impredecible y podría haber de repente algún cambio de guión en su favor… hace más de 30 años, podría haber sido una intervención repentina de Estados Unidos o la Unión Soviética para empeorarlo todo aún más, pero afortunadamente aquello queda lejos. Y Donald Trump es un loco peligroso, pero si hay algo que no le gusta es meterse en guerras, como hemos visto hace unos pocos días tras su salida de Siria.

22 Comentarios

  1. Mola la bandera!! Y además queda bien, jajaja
    Todos estos temas que levanta tantas pasiones y que la gente está dispuesta a morir y matar por ellas, son muy peliagudos.
    Viendo las imagenes de los disturbios, mi reconocimiento ante los antidisturbios en España. Lo he dicho en más ocasiones, pero me parece un cuerpo muy profesional. A su lado, la policia de HK me parece unos aficionados. Los antidisturbios españoles está perfectamente formados, con apoyo de lecheras tras ellos y no se dejan nunca rodear ni que haya manifestantes tras ellos. Los de HK muchos iban solos, ailados, les rodeaban y les zurraban. Y además, a qué viene la tonteria de ir con pancartitas avisando de que van a disparar pelotas de goma o gases. A ver si los policias de HK aprenden como enfrentar mejor disturbios. Que hagan intercambios con los antidisturbios españoles.

    • De hecho, dicen que esa fue la principal causa de la que se armó en Tiananmen en 1989: mandaron soldados sin experiencia antidisturbios.

      En España tuvimos muchos años de kale borroka para ir aprendiendo… pero a pesar de todo siempre hay focos complicados de controlar. Paciencia y valentía.

  2. Entiendo que, entre otras cosas, hay una diferencia importante en la «proporción» de la respuesta. Si en HK encontramos con manifestaciones contra una ley de extradición a China que HK ya que tiene firmada con otros países y que finalmente han decidido retirar, en Barcelona lo que hay es una condena enorme (+ de 10 años) a dirigentes de un movimiento político pacífico (quizá no estés de acuerdo con su opción, pero un referendum no es violento) al que el estado se ha negado durante muchos años a cualquier tipo de negociación.

    No soy independendista pero si en HK veo a un conjunto de privilegiados luchando por mantener su estatus, en Barcelona veo a un conjunto de desesperados sin otra alternativa.

    • Entiendo que la sentencia es alta, pero los actos de 2017 fueron graves y para muchos españoles son lo más cerca que hemos estado de una guerra civil en décadas. Es lamentable, Oriol Junqueras parece un buen tipo, pero el código penal establece el delito de «secesión» (no el de «manifestación» ni el de «referéndum», por eso no se les ha condenado) y nos guste o no hay que castigarlo, sobre todo si tiene las graves consecuencias que tuvo.

      De todos modos, estoy convencido de que los condenados tendrán tercer grado en pocos años, y que si un día nos calmamos todos, sobre todo los CDRs de las narices, podríamos un día negociar indultos. Sin embargo, quemando coches no se puede negociar demasiado.

      • Después de vivir los episodios en Catalunya desde hace una década, me permito aportar algunos detalles que contrastan con el mensaje mainstream de los grandes medios españoles respecto lo que pasa en Cataluña.

        Ayer dejaron Puigdemont libre y sin fianza después de presentarse a la justicia, como hace siempre que lo reclaman desde España (ahora si, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí…). Para ser el jefe de la banda criminal de momento ni Alemania ni Bélgica parece que crean que se le tenga que aplicar las condenas tipo asesinato que están sufriendo sus subalternos.

        Respecto a los disturbios de esta semana, siempre condenables, podéis mirar la denuncia de actuación desproporcionada de Amnistía Internacional en su página web, o en Público.es las grabaciones de presuntos infiltrados iniciando disturbios. Desde aquí todo mi gratitud a los policías que estén manteniendo controlada la situación de un modo proporcional.

        Otro detalle, también para contrastar: en la marcha de ayer que iba de Gerona a Barcelona había, rodeada de centenares de miles de personas, una chica que ondeaba una bandera española. La tuve delante varios quilómetros y no vi que nadie la increpara, más bien lo contrario. Luego la volví a ver en el noticiario de TV3.

        Aporto estos detalles porque es una pena que cunda una visión guerracivilista del 1-O, o de lo que vivimos ahora, sobretodo en un estado donde ha habido una guerra civil de verdad, golpes de estado de verdad y terrorismos de verdad.

        Según mi punto de vista, este desconocimiento paradójicamente no ayuda al objetivo de garantizar la unidad de España a futuro, sino que lo debilita. Criminalizar el independentismo, como si fuera terrorismo, nos aleja de la solución, que para mi es el respeto a la diferencia en de un estado plurinacional unido (que cabe perfectamente en el espiritu de la constitución).

        Las humillaciones separan, y debería haber un poco más de grandeza de miras por los dos lados, empezando por el que tiene el uso de la fuerza legítima.

        Breve repaso:

        El fallo del TC sobre el Estatut fue visto como una humillación por muchos catalanes, y dio como consecuencia un aumento del 15 al 50% en el número de independentistas.

        Después de las movilizaciones de ayer, donde queda claro que el fallo del TS se ha visto por mucha gente como una injusticia, puede que este porcentaje continue subiendo.

        La humillación y la represión raramente sirven para afianzar una relación a largo plazo. Más bien terminan rompiéndola, y en Cataluña llegará un momento (si no ha llegado ya), donde la separación será inevitable.

  3. De momento Puigdemont no es jefe de una banda criminal, sino responsable de un delito de secesión por el que se le reclama en España para ser juzgado (con el agravante de huida de la Justicia). Que Alemania y Bélgica no consideren delito la secesión responde a que tienen historias diferentes a las nuestras (y no por ello menos dramáticas). Alemania no tiene nacionalismos internos que pongan peligro a su integridad como país, por ejemplo. Del mismo modo, en Alemania la simbología nazi es mucho más penada que en España, porque tienen una historia diferente y para ellos cosas que son sensibles en España no lo son, y viceversa.

    Otra cosa es que a Puigdemont se le considere con el tiempo responsable también del movimiento violento que esta semana ha surgido bajo el paraguas «tsunami democrático», que según algunos medios se gestó en una reunión mantenida en Ginebra (y yo ni me enteré) entre él, Rovira y algún líder independentista más. Eso agravaría las cosas, allí si que se podría acusar de terrorismo, aunque esto está siendo investigado.

    Amnistía Internacional es una buena ONG, pero su opinión se basa en «informes» que suelen ser denuncias de los propios manifestantes, tanto en Barcelona como en otros muchos lugares del mundo, mientras que las fuerzas de seguridad no suelen denunciar sus problemas a ella porque no lo consideran necesario. Como resultado, siempre lanza textos de apoyo a cualquier tipo de manifestación o revuelta. También en Hong Kong, donde claramente los manifestantes tienen su parte de culpa y han sido en ocasiones muy violentos. Por cierto, les pedí ayuda hace unos días por un problema que tiene una amiga mía en China y aún estoy esperando siquiera respuesta: supongo que no lo ven tan publicitario como esto.

    Sobre la niña de la bandera, pues muy loable, pero yo desde luego no sacaría una hoy en día en Barcelona ni loco. Por lo que pueda pasar. La web Wikitravel no creo que tarde en poner en su página de Barcelona similares advertencias a las que pone en Bilbao:

    «It is advisable not to wear any Spanish symbols. Spain national football (soccer) tops, Spanish flags or Real Madrid and Atletico Madrid club paraphernalia are best avoided. Although no assaults on people wearing them have been recorded, some people might be upset about them. It is also best to avoid referring to the Basque Country as Spain».

    Sobre la versión «guerracivilista», recuerda que es el independentismo quien nos llama a los españoles continuamente «fascistas», cuando también hubo en España fascismo de verdad, y para nada parecido al sistema político actual, en el que ellos pueden libremente llamarnos fascistas.

    Y sobre el tema del Estatut, pues sí, quizá allí estuvo la clave, quizá aceptarlo nos hubiera ahorrado todo lo que está pasando ahora. Pero no creo que ahora aceptar ese estatut les contente a los indepes.

  4. El delito de secesión no existe en el código penal, el de montar un referéndum tampoco.

    Tienes razón que ensalzar el fascismo en Alemania está mucho más penalizado que en España. A nadie se le ocurriría mantener subvencionada una fundación Adolf Hitler o Benito Mussolini… Esos países tuvieron como dices una historia diferente: el fascismo fue derrotado.

    No voy a poner en duda el trabajo de Amnistía Internacional, como tampoco voy a creerlos ciegamente, pero me consta que tienen protocolos rigurosos de verificación de la información.

    Yo no conozco a ningún independentista que llame a los españoles fascistas. Habrá desgraciados que lo digan, como los desgraciados que han arrancado del balcón de mi casa 5 veces un lazo amarillo (creo que esto además debe ser delito). No creo por tanto que se pueda decir que los independentistas, así en general, digan continuamente ni libremente semejante memez.

    En fin, disiento amigablemente de estos temas contigo, como pasa a menudo, pero esta es la grandeza de la democracia y la libertad de expresión: respetar a los que no piensan como uno mismo, sin violencias ni humillaciones.

    Quizá diálogos como este pueden marcar el camino.

    • Mis disculpas, puse «secesión» cuando en realidad era «sedición», que es uno de los delitos por los que han sido condenados algunos de los inculpados, y que sí existe en el Código Penal español. Montar un referéndum no es un delito, ni se les condenó por ello, por mucho que se insista desde el independentismo. De hecho para que Cataluña se independizara se requeriría una reforma constitucional que debería aprobarse por referéndum de todos los españoles.

      En efecto, el hecho de que en España el fascismo ganara la guerra (con la aquiescencia de Europa Occidental) ha provocado la difícil relación que en España tenemos con el franquismo, que gobernó 40 años. Mira lo complicado que está siendo sacar a Franco de una tumba que él nunca pidió, pero al parecer se va a conseguir.

      De AI no creo que lo que digan sea mentira, lo que creo es que no será toda la verdad, sino la de una de las partes, porque la otra no está interesada en contarles nada. Esto pasa en cualquier agitación civil en el mundo.

      Sobre independentistas llamando fascistas a los españoles, tienes miles en Twitter, y esta semana consiguieron que fuera trending topic durante dos días seguidos el lema #SpainisaFascistState, algo que les retrata automáticamente como enemigos de la historia y absolutos ignorantes. Sobre los desgraciados que quitaron el lazo amarillo en tu casa, júntalos con los que pintan de amarillo cruces en el Pirineo Aragonés y que se vayan de copas, a ver si entre ellos se neutralizan.

      Y en el diálogo esta la solución, eso está claro, pero ahora mismo el independentismo está en un momento de máximos (o independencia, o nada) que dificultan mucho ese diálogo. Un diálogo con el que Cataluña ha podido disfrutar de autogobierno y de unas cotas enormes de identitarismo en su política (hasta el punto de que gobiernan independentistas).

  5. Me hace gracia quien escribe con intención de parecer parcial y objetivo pero que se le nota, no lo puede evitar, la defensa de su patria española y la importancia de esto por encima de todo lo demás. Y creo que es con buena intención, porque seguramente ni el autor es consciente de ello.

    También que diga que no comenta sentencias judiciales que no ha leído, y después justifique la sentencia diciendo porqué se les ha condenado. Si aparte de los medios españoles mainstream tuviera otras influencias como las de Amnistía Internacional o del grupo de trabajo de la ONU quizá la cosa cambiaría. Que la justifica española no es justa lo ha condenado repetidas veces el mismo Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

    Que hable de «movimiento violento» surgido bajo el paraguas «tsunami democrático» es no tener ni puta idea de qué habla, solo repetir el mensaje, que ya se sabe que algo queda ¿no?

    ¿Ignorancia o mala fe cuando dice que Amnistía Internacional basa sus ¿opiniones? sobre la sentencia en informes de manifestantes? Sí, la petición de libertad inmediata para los Jordis y la denuncia de la «mala» interpretación de la sedición se basa en «informes de manifestantes» y no en las 500 páginas de la sentencia que dicen haberse leído. Qué ganas de mezclar churras con merinas; qué le costaría al autor reconocer su fe ciega en la justicia española por encima de expertos independientes y de quien sea.

    «Sobre la niña de la bandera, pues muy loable, pero yo desde luego no sacaría una hoy en día en Barcelona ni loco». Esta frase da fe de su ignorancia, es lo que tiene vivir tan lejos y no tener ninguna intención de informarse. Alguien que no tienen ni idea de qué está pasando en Cataluña opinando sobre ello. Antes de escribir un post así te vendría bien visitarnos un día. ¡Y no te dejes la bandera española bajo la almohada!

    Y deja claro cuál es la intención del escrito; no parar de repetir la palabra «violencia» cuando la violencia es lo que menos representa, incluso estos días, a los independentistas y a sus movilizaciones. Desinformar, vaya.

    Otra perla: «el movimiento de protesta al que desde hace unos cinco meses tienen que soportar los hongkoneses». Como si las protestas no fueran protagonizadas por los mismos hongkoneses, ¡deben ser catalanes ostras! Como si la opinión general no hubiera dado su soporte a los protestantes en las últimas elecciones. Pero ya se sabe que China, España y sus seguidores no os lleváis muy bien con la democracia.

    «Viva la China comunista y la España única grande y libre».

    • Bueno, el comentarista (yo le trataré también en tercera persona) ha de saber que mi intención, más que parecer parcial, era intentar no ahondar en un tema que aparte de que nos tiene ya a todos muy cansados en España, porque es el monotema desde 2017 si no antes, no es exactamente la prioridad de esta web, más bien dedicada a China y Oriente. Simplemente ha coincidido que ahora hay lío en Hong Kong, que éste tiene a mi parecer bastantes similitudes con el de Cataluña (entre otras lo cansinos que son los indepes hongkoneses) y así lo conté.

      Fake news: que el tribunal europeo de derechos humanos dicte una sentencia contraria a la dictada por un tribunal español no significa que ese tribunal español no sea justo. Toda sentencia tiene varios canales de apelación, y uno puede anular lo del anterior, sin que eso anule totalmente la legitimidad de un tribunal. No exageremos.

      Su tercer párrafo ya ni lo comento porque habla de tener «ni puta idea» lo cual sólo delata su falta de educación.

      Sobre el resto, negar la violencia y que hay gente harta de ella es para mi gusto negacionismo. Y no tengo ningún problema con AI ni con la justicia independiente, sólo digo que AI no es un tribunal.

      Y en la última línea, ¿un intento de acusarme a la vez de comunista y fascista? ¿Sería como para llevarme a un zoo, no?

      • > (…) entre otras lo cansinos que son los indepes hongkoneses (…)

        Me hace gracia como intentas seguir empequeñeciendo al movimiento de protesta de los hongkoneses cuando están demostrando tener el apoyo de gran parte de la sociedad.

        >Fake news: que el tribunal europeo de derechos humanos dicte una sentencia contraria a la dictada por un tribunal español no significa que ese tribunal español no sea justo.

        Dicen que los juicios no son justos, dilo como quieras. Y no uno ni dos. Y este ha sido otro más.

        > Su tercer párrafo ya ni lo comento porque habla de tener «ni puta idea» lo cual sólo delata su falta de educación.

        ¿Por lo de «puta»? ¡Ave María purísima! Si en casa del señor no se pueden usar palabrotas quizá prefieras que hable de ignorancia, desconocimiento o mala fe, te sentirás más identificado así. Te aconsejo moverte un poco antes de tirar tanta mierda sobre algo que solo conoces por lo que dice «tu» prensa.

        > Y no tengo ningún problema con AI ni con la justicia independiente, sólo digo que AI no es un tribunal.

        Si te retractas lo puedes asumir y punto. Pero no dijiste esto. Dijiste que AI se basa en informes de manifestantes… y esto es tirar pelotas fuera, no tiene nada que ver sobre el análisis de la sentencia que hicieron y sus conclusiones.

        > Y en la última línea, ¿un intento de acusarme a la vez de comunista y fascista? ¿Sería como para llevarme a un zoo, no?

        No le deseo aires autoritarios a un pobre zoo.

        • En fin, no tengo más ganas de hablar con alguien que ya está convencido de cosas contrarias a las que pienso yo. Suerte con tus ideas.

          • Una pena ver como siempre hechas pelotas fuera e intentas esquivar el debate. Suerte con tus escritos, te deseo mejor auto-crítica en los próximos. Si no te molesta yo te seguiré leyendo y contextualizando cuando pueda.

  6. Creo que hace mucho daño a los nacionalistas españoles saber que en estas protestas en Cataluña participan muchas personas castellano-parlantes, que si les preguntases muchos dirían que se sienten españoles, pero que apoyan la independencia de Cataluña. No entender esto os hace explotar la cabeza.

  7. «Una pena ver como siempre hechas pelotas fuera e intentas esquivar el debate».

    ¿Cómo dices? En esta web he mantenido larguísimos debates con mucha gente, sólo que cuando se está discutiendo de un tema que creo que no pinta mucho aquí, como es Cataluña, y sabiendo que es un tema muy polarizado en el que es imposible convencer a nadie, yo no tengo ninguna gana de proseguir.

    Léeme lo que quieras, comenta también lo que quieras, pero intenta ser fiel a los hechos. Y si te parece, lo dejamos aquí.

    • Bueno, tampoco es eso… palabras, o como mucho silencios, antes que peleas. Y sugiero reducir a mínimos el uso de la palabra «fascista», que actualmente está en boca de todos para referirse a nuestro contrario político.

  8. Hace muuuchos años que te leo. Últimamente más en Twitter que en el blog.

    Soy aragonés, como tu.

    He estado un par de veces en China. Le tengo un «cariño» especial, allí nació mi hija y le debo un respeto enorme a su gente. Me interesa su historia, su cultura, sus costumbres… Por eso me gusta leerte. Y me preocupa ver noticias no siempre agradables: los sucesos de Hong Kong, la represión al pueblo uigur, …

    Y he pasado más de la mitad de mi vida en Cataluña. Conozco muy bien al pueblo catalán, hablo perfectamente su lengua, es mi identidad «nacional» más definida.

    Conozco personalmente algunos de los presos políticos del juicio del «procés». Llevo permanentemente un lazo amarillo en mi solapa. Yo también fui a votar el 1 de octubre. Ellos lo hicieron posible porque yo (y millones de catalanes más) se lo pedimos. Yo también soy culpable, entonces, como ellos.

    Como aragonés de nacimiento, y catalán por adopción propia, me duele que fuera de Cataluña no entendais NADA de lo que siente una gran parte de la población de Cataluña, independientemente de dónde hayamos nacido.

    El pueblo catalán es solidario, emprendedor, pacífico. Los disturbios violentos después de la sentencia del juicio son sin duda censurables. Como también lo són los distubios que ha habido en otras zonas de España por otros motivos y que no han levantado tantas alarmas en los patriotas españoles.

    Esos violentos no nos representan. Y la opinión de más de 2 millones de catalanes es facil saberla, solo hace falta preguntarles.

    España no ha madurado todavía. Sigue siendo «Una, grande y libre» desde hace 80 años. Solo hace falta ver cómo los partidos de la derecha hablan del posible gobierno de izquierdas: que si el Frente Popular, que si vienen los comunistas, acusan de terroristas y golpistas a los que pusimos una papeleta en una urna y nos comparan con «los peores momentos de violencia en el País Vasco»… ¿Cómo van a «sintonizar» o «empatizar» con el pueblo catalán que reniega de regímenes tan caducos como la Monarquía, la sacrosanta transición del 78 o el Tribunal de Orden Público («Audiencia Nacional» que se llama ahora) ?

    Me da pena leer algunos comentarios tant «anticatalanes» y «catalanofobicos» en los medios de prensa españoles. NO os han contado la realidad de Cataluña. Venid y miradla con vuestros propios ojos.

    Somos (ahora sí, en primera persona) buena gente. Te lo aseguro, que los conozco bien.

    Un saludo !

    • No sé, en este conflicto todo el mundo piensa que el otro no se entera de nada… también desde el resto de España pensamos que a muchos en Cataluña se os ha engañado haciéndoos pensar que la independencia es fácil. Y no lo es, ningún país se ha independizado con facilidad de otros. Sería un camino muy duro, que dejaría muchas cicatrices durante generaciones, por no hablar de que a quien más dividido y herido dejaría sería a vuestra propia sociedad catalana, donde por el momento sólo en torno a un 45 por ciento de la gente vota partidos independentistas (partidos que hace una década no lo eran, por cierto). La pregunta es, ¿estáis seguros de tomar ese duro camino, haciéndonos daño a nosotros y aún más a vosotros mismos?

      En todo caso, yo creo que es imposible hoy por hoy cambiar la forma de pensar de la gente en un conflicto que está ya muy polarizado. Mis palabras sólo van a servir para expresar lo que pienso, no para convencer a los convencidos de la otra parte, eso lo tengo claro.

      Respecto a que la España de hoy es la misma que la de Franco, ese señor que acabamos de sacar de su tumba, sinceramente, es un mantra que recitamos ya sin ningún sentido. Es un signo de no entender la historia o qué es un sistema democrático (no perfecto pero democrático al fin y al cabo). La excusa que buscan algunos para intentar llevar a soluciones políticas que, irónicamente, se parecen más al franquismo, en el sentido de que no son democráticas e intentan coartar la libertad de pensar o de expresar.

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