De repente, ¿otras Olimpiadas?

Como estos días la actualidad deportiva, y casi también la no deportiva, está dominada por el Mundial de Fútbol (sólo el Megamaracanazo de ayer ya lo justifica), ha pasado desapercibida incluso en China una noticia que en el futuro puede ser importante para Pekín. La noticia a la que me refiero es que Pekín ha pasado el primer corte del Comité Olímpico Internacional y se ha convertido en candidata oficial a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, junto a Oslo y Almaty (que está en Kazajistán, pese a que el logotipo con forma de manzana os pueda sugerir que se encuentra en la Suiza de Guillermo Tell).

En realidad, no ha habido corte alguno, porque para los Juegos del 2022 finalmente sólo se han presentado estas tres ciudades. Otras tres, que a finales de 2013 habían mostrado interés, finalmente se han retirado de la carrera. Estocolmo y Cracovia (Polonia) lo han decidido al comprobar que sus vecinos no quieren unas Olimpiadas, sobre todo después de que las que este año se han celebrado en Sochi fueran las más caras de la historia (incluyendo JJOO de Verano y de Invierno). Otra ciudad interesada, la ucraniana Lviv, también se ha retirado, debido a la tumultuosa situación actual del país. En España recordaréis incluso que hubo un pique entre Zaragoza y Barcelona por aspirar a estos Juegos, aunque finalmente ni una ni otra, azotadas por la crisis, se decidieron a competir ante el COI.

En fin, que esto de las Olimpiadas es una carrera frenética entre ciudades, y ahora quedan tres. Y en Pekín, de la noche a la mañana, un proyecto que parecía una locura irrealizable está casi al alcance de la mano.

Aún juegan bastantes factores en contra de que la capital china se convierta en la primera ciudad de la Historia en acoger unos JJOO de Verano y unos de Invierno, pero ojo, que esos factores van disminuyendo y, a lo tonto, ahora Pekín es casi la gran favorita a ser sede de las Olimpiadas de 2022.

El gran obstáculo que parecía insalvable para Pekín era el hecho de que los Juegos anteriores, los que se celebrarán en 2018, serán en Asia (los acoge la ciudad surcoreana de Pyeongcheang, que en ningún caso debe confundirse con la capital norcoreana, Pyongyang). Tras ellos, lo normal sería que en la edición de 2022 se efectúe la tradicional rotación de continentes y la cita deportiva invernal viajara lejos de Asia. Sin embargo, la gran espantada de posibles candidatas europeas (asustadas, como os digo, por el dineral que costaron los Juegos de Sochi) ha hecho que dos de las candidatas vuelvan a ser asiáticas, y sólo una europea.

Entonces, diréis algunos, lo más lógico es que la ganadora sea Oslo, la capital noruega, que ya acogió unas Olimpiadas de Invierno, las de 1952. Pues sí… pero no, porque a Oslo, que es la ciudad con mejores instalaciones deportivas de las tres, eso nadie lo niega, tiene un pequeño gran problema: el apoyo popular al proyecto es muy escaso, de apenas el 40 por ciento según las encuestas locales.

La oposición a los JJOO (que Noruega ya celebró hace relativamente poco, en 1994) hace temer que Oslo también se retire antes de la elección definitiva de sede, que será en julio del año que viene. De ser así, Pekín y Almaty quedarían solas ante el peligro, y aquí creo que la capital china sí sería favorita de verdad, con mejores infraestructuras, instalaciones, experiencia y nivel deportivo que la ciudad kazaja…

Aunque la capital china pone el nombre oficial a la candidatura, en realidad la mayoría de las estaciones de esquí están a 200 kilómetros de la capital, cerca de otra ciudad llamada Zhangjiakou. De hecho, se suponía que el nombre oficial de la candidatura iba a ser Pekín-Zhangjiakou, pero parece ser que la capital, más famosa allende las fronteras chinas, ha decidido ir sola en la marca. No sé si le irá bien o mal, quizá el COI prefiera ciudades que antes no han tenido JJOO antes que otras que ya han tenido.

En febrero de este año, fui a esquiar a dos estaciones de la zona de Zhangjiakou, y pasé unos días muy agradables allí. La nieve era toda artificial, de hecho alrededor de las pistas el paisaje era seco y otoñal más que invernal, pero en fin, no soy Alberto Tomba y no necesito grandes infraestructuras para disfrutar bajando con tablas una ladera. Me sorprendió lo bien que esquían muchos chinos, sobre todo los niños, pensaba que vería a mucho novato rodando cuesta abajo pero no fue así.

Las instalaciones son modestas, pero no están mal, y me dieron ganas de volver cada invierno, para salir durante un fin de semana del Pekín invernal y smogueado. El mayor problema es la distancia (unas tres o cuatro horas en coche, y yo que fui en autobús de línea ni os cuento), pero dicen que en un par de años habrá tren bala hasta allá y se podrá llegar en media hora. Entonces el problema serán las colas kilométricas de los remontes y las telesillas, me temo…

Os pongo algunas fotos que entonces tomé de las estaciones de esquí que pueden, si sigue la suerte, acoger los JJOO de 2022. No son gran cosa (ni las fotos ni las pistas) pero hay años para mejorar, al menos las segundas.

Este es el nombre de un hotel que se está construyendo de cara a las posibles Olimpiadas, me hizo gracia.

ACTUALIZACIÓN (8/10/2014): Pues nada, lo que decía hace unos meses, que Oslo se ha retirado de la carrera por los JJOO de 2022 y ya sólo quedan Pekín y Almaty. Los pequineses ya se frotan las manos, y no de frío…

1 Comment

  1. Enviado por Diego Iván
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    Ojalá se la den a Beijing, tal vez para entonces sigo por esa parte del globo. saludos desde…

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
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    A ver qué pasa, en cualquier caso yo el próximo invierno ya me doy cita con las pistas de esquí de Chongli.

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