Dos malos viajes de juventud

En los días pasados ha habido dos sucesos en esta parte del mundo (en Asia, vamos) que me han dejado bastante compungido. Los dos involucraban a gente muy joven que viajó a lugares cuando menos complicados y acabó mal, dejando además algunos interrogantes aún no resueltos.

El primer suceso fue el asesinato de dos profesores chinos veinteañeros que aparentemente habían viajado a Pakistán a enseñar mandarín. Li Xinheng y Meng Lisi. En Pakistán está habiendo creciente demanda para aprender chino, por el aumento de las relaciones económicas con China que se cree van a traer las tan repetidas “Nuevas Rutas de la Seda”, así que Lu y Meng, pareja que residía en Pekín, se decidieron a ir al país vecino para ganar dinero (no mucho, cobraban unos 2.000 yuanes mensuales) y enseñar su idioma a otras gentes. A finales de mayo fueron secuestrados cuando salían de dar clases, y a principios de junio se conocía su desgraciada muerte, a manos, según dicen, del ISIS.

El segundo caso es más truculento aún, porque involucra al reino de las truculencias, Corea del Norte. Todo puede ocurrir allí, como ya vimos a principios de este año, con el asesinato del hermanastro del Gran Líder Kim Jong-un. Esta vez, Corea del Norte ha aprovechado la visita del exjugador de baloncesto Dennis Rodman, amigo personal y confeso de Kim Jong-un, para liberar y repatriar a su país a Otto Warmbier, un joven de tan sólo 22 años que en 2016 fue condenado a 15 años de trabajos forzados en un campo de reeducación por el “terrible crimen” de intentar robar en el hotel de Pyongyang donde se alojó durante un viaje organizado un póster de propaganda en el que estaba escrito el nombre del padre de Kim Jong-un, Kim Jong-il. Lo peor del caso es que con esta liberación se ha conocido que Warmbier está en coma desde hace un año, así que ha sido llevado a EEUU en un estado lamentable. Los norcoreanos dicen que el coma se produjo después de que se tomara “una pastilla para dormir”, lo que traducido podría a lo mejor significar que intentó quitarse la vida , o peor, que se la intentaron quitar.

Warmbier pide clemencia a Corea del Norte, bajo la sonrisa eterna del abuelo y el padre del actual líder.

Los dos casos me han causado una gran desazón interior: hay sucesos luctuosos cada día, pero de estos tres infortunados me ha impresionado especialmente sus desgracias, quizá por la cara de inocentes que tienen, de no haber roto un plato en su vida. Quizá eran gente bondadosa que pensó que incluso yendo a lugares harto sensibles no tendrían problemas.

De Warmbier, además, me ha dado la impresión de que lo que le ha pasado le podría haber ocurrido a cualquiera, incluso a mí, que me gusta tanto llevarme recuerdos de los sitios que visito, y por qué no, pósters si los hubiera. Las imágenes de vídeo en las que se muestra cómo se lleva el póster, y sus suplicas entre lágrimas en el juicio, me dejaron muy tocado. En las imágenes, parte del póster robado aparece censurado, por no sé qué extraña razón que no hace sino llenar mi cabeza de aún más dudas.

Los dos sucesos han tenido a lo largo de la semana informaciones adicionales que han sembrado ciertas dudas sobre las intenciones de las tres víctimas en sus viajes. Quizá las nuevas noticias sólo querían intoxicar la verdad, o quizá no, tal vez avisan que no todo es lo que parece. Yo no sé si creerlas o no, así que os dejo a vosotros la opción de tomarlas como reales o como calumnias, y en todo caso no justifican en absoluto los infiernos por los que los tres pasaron.

En el caso de los dos jóvenes chinos, las autoridades dicen ahora que habían sido captados por un predicador surcoreano para intentar convertir a paquistaníes al cristianismo. Por tanto, estaban llevando a cabo actividades ilegales, porque tenían visado de negocios y debían limitarse a la enseñanza del chino. La supuesta actividad religiosa además les podría haber convertido en un blanco del ISIS en la zona donde fueron asesinados, el Baluchistán, una región con grupos insurgentes y en la que operan talibanes, Al Qaeda y otros grupos nada amistosos. Que quede claro que en Pakistán, pese a su fuerte carácter de república islámica, no es ilegal ser cristiano, aunque quizá hacer proselitismo de esa religión sea más complicado.

En el caso de Warmbier, se ha dicho en los últimos días que robó el póster a petición de una sociedad secreta de la Universidad de Virginia en la que estudiaba finanzas, una tal Sociedad Z ligada a cristianos metodistas -sí, otra vez hemos topado con la religión- que algunos dicen que tiene gran poder y hasta conexiones con la CIA. Podría ser verdad, o una teoría de la conspiración, pero lo cierto es que Warmbier la nombró en la extrañamente teatral rueda de prensa que dio en Corea del Norte, cuando ya estaba detenido. Si fuera verdad todo ello, ¿para qué querría la Sociedad Z el póster, y por qué para Corea del Norte es una cosa tan valiosa? ¿Fue todo una de esas estúpidas “pruebas de iniciación” de las hermandades universitarias que salen en las películas americanas de instituto? Una vez más, Corea del Norte nos deja un relato propio de esas épocas tenebrosas de la Guerra Fría en las que no sabíamos mucho lo que pasaba al otro lado del muro (en este caso, al otro lado de los ríos Yalu y Tumen).

ACTUALIZACIÓN (22-6-2017): En los últimos días se ha informado de la triste muerte de Otto Warmbier. Qué pena, desde luego es una de las muertes más absurdas posibles, y me quita las ganas de visitar Corea del Norte, aunque veo difícil que alguna vez pueda ir. No hay forma alguna de verle lógica a ese régimen de tarados.

2 Comentarios

  1. Sí, es lamentable que existan estos hechos. Sin justificación alguna. Sin embargo, no menos escalofriantes son otros que vemos por este occidente en el que convivimos. ¿Alguien puede concebir lo sucedido en la gran admirada Inglaterra con el incendio del bloque de apartamentos…?.

    • Pues de hecho ocurrió algo similar en Shanghái en el año 2010, poco después de la Expo Universal… fallecieron 40 personas, y el edificio era muy parecido en tamaño al de Londres. En fin, hay que tener cuidado con los edificios antiguos, y extremar las medidas de prevención…

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