El Sacromonte loéssico

(Este artículo también se ha publicado en la Newsletter que publica mensualmente la Asociación de Familias Adoptantes en China, AFAC)

El ser humano empezó su historia viviendo en cuevas, un habitáculo que abandonó en casi todo el mundo, aunque aún hay algunos pueblos que mantienen la costumbre de ser cavernícolas. Por ejemplo, los centenares de gitanos que viven en las cuevas del Sacromonte de Granada, en el sur de España. O, también, los 30 millones de chinos -se dice pronto- que han horadado las amarillentas montañas loéssicas del curso medio del río Amarillo y viven desde hace siglos en cavernas, especialmente en las provincias de Shanxi y Shaanxi, marcadas en color amarillo en este mapa.

Los chinos de esa zona optaron por vivir en cavernas porque éstas les protegen muy bien del duro clima de la zona, especialmente porque son muy frescas en el caluroso verano. Y como la tierra de la zona es tan «blanda» que se deshace a puñados en el río Amarillo (de ahí el color) es muy fácil excavar estas cuevas, que en su mayoría no son naturales. Las casas cueva se llaman «yaodong», y los chinos las usan desde hace más de 4.000 años.

Pueblo de yaodongs.

Además de vivir en cuevas, los habitantes de esa zona suelen dormir sobre piedras, también por cuestión de climatización. Al excavar/construir la casa, los shanxineses (y los shaanxineses) dejan una parte del recinto más elevada que el resto, y en esa elevación terrosa o rocosa, a la que llaman «kang», dormirán bien a gustito (le ponen encima esteras y colchas para que esté un poco mullido, que tampoco va a ser todo como en los Picapiedra). Además, en esta cama pétrea excavan un agujero en el que ponen en invierno brasas, para que el calor pase a toda la cama y tengan así un lecho bien calentito (en el que suele dormir toda la familia junta, sin distinciones de generación o sexo que valgan).

Típica habitación de un yaodong, con su típico kang  (de la misma web que la imagen anterior).

Entre los más distinguidos habitantes de cuevas en China se encuentra el mismísimo Mao Zedong, que vivió en ellas unos meses. Fue en Yanan, hoy día un centro de peregrinación para los maoístas nostálgicos. En las cuevas de esa localidad se refugió el ejército de Mao tras un año de huida de las tropas Nacionalistas, en los años 30 del siglo pasado (la Larga Marcha), y allí nació, por ejemplo, la Agencia Xinhua, uno de los primeros medios de propaganda del comunismo. Desde las cuevas de Yanan se preparó y lanzó la ofensiva final de los maoístas contra Pekín, en 1949, tras años de guerra civil.

Cuarteles comunistas de Yanan, hoy un museo rojelio.

ACTUALIZACIÓN (al día siguiente): Peio, en los comentarios del Grupo de Facebook, hace esta interesante aportación al tema:

«Estas casas de loess son también la causa por la que el terremoto de Shaanxi de 1556 es recordado como el más devastador de la Historia, con cerca de 1 millón de personas fallecidas (según estimaciones). Y es que precisamente su mayor ventaja (como dice el artículo, la facilidad de excavar en este tipo de tierra) es a su vez su mayor peligro cuando la tierra es azotada por un seísmo de gran magnitud».

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