¿Es Bali el paraíso?

Mis recientes vacaciones, que poco a poco se van quedando en el recuerdo mientras retomo la rutina laboral, transcurrieron no sólo en Java, a la que he dedicado varios posts en las últimas semanas, sino también en la mítica isla de Bali, que está justo al ladito, a apenas una hora de ferry. Bali, el supuesto paraíso en la Tierra, esa isla para el placer y el dolce far niente… Una tierra que en los días que estuve yo estaba también llena de turistas chinos, de vacaciones por el Festival de Primavera, aunque su rollo de viajes en grupo era diferente del mío, así que no nos cruzamos más que en los monumentos más famosos.

Me han preguntado algunos amigos si Bali es tan paradisiaca como la pinta nuestro imaginario colectivo, reforzado por ese reciente pastiche de Julia Roberts…

…en el que la protagonista conoce en Bali al amor de su vida (Javier Bardem, me da igual destripar una peli si es mala).

Bali es un lugar muy especial, pero ante las acusaciones que recibe de paraíso terrenal, yo diría varias cosillas:

Sus perros son insoportables: a Bali le pasa lo mismo que a otro supuesto paraíso asiático, la isla tailandesa de Phuket: a nada que te intentas salir de las zonas turísticas y te vas a pueblecitos, a lugares más rurales, ya tienes a centenares de perros malhumorados y antipáticos ladrándote, siguiéndote y gruñéndote. Los perros balineses, además, son especialmente feos, delgaduchos y mal alimentados, son los perros más feos que he visto nunca. No es un problema sólo de Bali (también en los pueblos de China o de Tailandia hay perros rabiosos y mugrientos), pero en todo caso desanima bastante cuando se quiere ir de excursión, aun entendiendo que los balineses los usan como medida de seguridad para sus casas (¿pero para qué demonios necesitan perros guardianes, no están en el supuesto paraíso?).

Las playas están llenas de basura: al menos cuando estuve yo (temporada baja y de lluvias) muchas de las playas que visité, incluyendo algunas con mucha fama como Kuta y Seminyak, estaban completamente invadidas por la basura, tanto en el agua como en la arena (sobre todo envoltorios plásticos, que se te pegan al cuerpo al nadar). Puede que no sea en todas las épocas, y es cierto que no parece un problema que se solucione simplemente limpiando (dicen que mucha basura llega con las mareas desde Java, donde la densidad de población es tan enorme que no saben qué hacer con los residuos y los tiran al mar), pero me sigue pareciendo penoso. Y también me parece increíble que yo no me enterara de ello hasta ir a Bali, que nadie se queje una vez lo ha visto. ¿Es que nadie quiere decirlo cuando sale de allí, para así no mancillar la imagen paradisíaca de la isla?

El transporte es un quebradero de cabeza: había oído que en Bali hay muchos atascos, pero no fueron éstos precisamente los que generaron en mí la impresión de que moverse por la isla (que es pequeñita) es complicado. Lo que dificulta realmente la situación es la falta de transporte público decente, algo increíble para uno de los lugares más turísticos del mundo, y con una gran densidad de población. Las estaciones de autobuses públicos, si es que las hay, suelen estar bien en las afueras de las ciudades, pese a que éstas son pequeñas, y los buses sólo parten de ellas cuando están llenos (o si le pagas al conductor un plus equivalente a los asientos vacíos que va a dejar por salir rápido). Además, si eres extranjero, es posible que en la estación te vuelvan loco los autobuseros, intentándote convencer de que cojas su vehículo a grito pelado (en la primera estación que estuve, nada más llegar a la isla, me dio un ataque de histeria al ver cómo me gritaban todos a la vez). Si pasas de todo esto y decides optar por taxis, ten en cuenta de que aparte de que son unos pesados (te llaman incansablemente desde todas las esquinas, desde el amanecer hasta el ocaso) te cobran precios abusivos por distancias realmente cortas. Por todo ello, en los últimos días en Bali no me quedó más remedio que alquilarme una moto, que es el vehículo que usa todo indonesio que se precie, y aprender a ir en ella (prácticamente nunca lo había hecho, y Bali no es precisamente el mejor sitio para ser conductor nóvel).

Algunos templos no se pueden visitar en paz: El sureste asiático es en general una región tranquila para el turista, la gente te quiere vender cosas pero sin dar mucho la tabarra, por eso me sorprendió ingratamente ver que en Bali hay timadores de turistas tan pesados y desagradables que me recordaron a los de Egipto, el país donde peor he visto que se trata al turista. Bueno, un pelín menos, porque lo de Egipto es difícil de igualar. En fin, que en algunos famosos templos balineses, como Besakih, hay falsos “guías” que te intentan cobrar por entrar a zonas abiertas al público, o te empiezan a seguir como unos palizas y después te quieren cobrar en dólares por un servicio de guiado que ni has pedido ni has disfrutado… Al final te enfadas con ellos, ellos se enfadan contigo… en fin, el típico rollo de pirámide egipcia.

Sus partes más turísticas son como la calle comercial chachipiruli de tu ciudad: Starbucks, McDonalds, tiendas hippies pero caras, restaurantes étnicos pero caros… Las calles de las zonas playeras más conocidas (Kuta, Seminyak) o de Ubud, el principal centro cultural de la isla, han sido apisonadas por el comercialismo con disfraz “hipster”. Es como ir por Bali y encontrarte las mismas tiendas que en Nanluoguxiang, o en las calles más “molonas” de Barcelona. Si es lo que te gusta, pues adelante, pero para eso no hace falta volar miles de kilómetros.

Una vez planteados estos matices, a la pregunta de si Bali es el paraíso, creo que debería responder que no. A lo mejor sí lo sería si uno se aloja en un hotel de cinco estrellas y se pasa allí todo el tiempo, pero supongo que el que se pueda permitir ese paraíso artificial en Bali lo podrá pagar en muchos otros lugares.

Sin embargo, sería injusto decir que Bali es sólo lo que he mencionado. Bali, pese a todo lo que he dicho hasta ahora, me encantó, dejó un gran recuerdo en mi corazón y ahora mismo volvería, aunque hace apenas una semana que estuve. No es perfecta, porque es humana y terrenal, pero es muy especial.

Sí es cierto, por ejemplo, que la isla es una verdadera belleza natural, una belleza que además resiste a las hordas de turistas. Esos arrozales en terrazas por doquier (los más bellos que he visto jamás, y mira que he visto arrozales), los lagos, los volcanes, los árboles repletos de frutas tropicales creciendo en la cuneta. Añadámosle a ello esos templitos por todas partes, en cada casa, en los tejados, en todo Ubud, unas arquitecturas de locura hindú que convierten a Bali quizá en el lugar más ornamentado que he visto jamás (lo que, además, contrasta mucho con la austeridad de las casas y las mezquitas de Java).

Esos balineses tan amables y sonrientes, a menudo vestidos de vivos colores para hacer ofrendas. Esos acantilados, esas olas, y esos paseos en moto cuesta arriba y cuesta abajo, porque al final lo de ir en moto fue un gran placer, para qué engañaros. Eché pestes sobre los perros o los timadores balineses, pero el día que me fui de esa isla sentí una pena que no sentía desde que estuve en Vietnam, el primer sitio del sureste asiático que conocí.

En mi primera noche de vuelta en Pekín, congelado por el frío y con un catarro febril, soñé toda la madrugada que con mi moto seguía yendo arriba y abajo por las cuestas de la península de Bukit, parando en las calitas y bañándome mientras a lo lejos surfeaban los más valientes.

1 Comment

  1. Enviado por daniel
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    Norabuena por la entrada y muchas gracias por desmitificar supuestos paraísos.
    No pensaba ir, pero efectivamente la gente que ha pasado por allí cuando vuelve a España no te habla de estas cosas, sino de lo maravilloso y paradisiaco que es todo…

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    Enviado por ChinoChano
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    Tampoco es mi intención aconsejar a la gente que no vaya, sino simplemente decir que no es un paraíso, como era de esperar (porque cuando algo coge fama de paraíso, ya corre para empezar peligro de convertirse en turismo masificado).

    A ver si un año de éstos puedo ir a Hawaii a seguir desmitificando paraísos, o quién sabe, a encontrarne uno de verdad…

    Y con todo, Bali me dejó un grato recuerdo, y el que pueda ir a conocerla que vaya, aunque bien es cierto que está bastante lejos (desde Pekín el viaje se me hizo larguísimo, no quiero pensar cómo será desde España).

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    Enviado por alvaro
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    Lo que has descrito pasa en cada esquina de asia, y mas en estos paises que son Mickey Mouse y solo quieren pan para hoy (Como Espanya en los 60s..). Lo que mas me sorprende de Bali no es que no sea bonito, que lo es y mucho, es que la gente se piense de entrada que las playas son paradisiacas.. Cuando en realidad son la cosa mas fea que hay y solo es buena para hacer surf. 🙂 Espero que te lo hayas pasado bien, yo ya estoy empezando a estar un poco arto del sudeste asiatico aqui desde el epicentro (Singapore)

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    Enviado por ChinoChano
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    Sí, es curioso lo de las playas, yo también iba con esa idea, que lo mejor de Bali era la playa, y resulta que es lo peor, pero tiene muchas otras cosas que ofrecer, afortunadamente. De hecho, en un plano mucho mayor, creo que la playa en general está sobrevalorada, en Bali, en Tailandia, en Valencia y en todo el mundo. Mola de vez en cuando relajarse en ella, pero no es para tanto… Ah, y la playa es muy poco fotogénica, qué pocas fotos bonitas he sacado en playas.

    Por lo demás, el sureste asiático para mí es el refugio tras meses de curro y estrés en la fría y a veces contaminada Pekín, yo le tengo mucho cariño a esa región y de hecho tengo pensado dedicarle un próximo post, aunque no será el primero… Quizá desde Singapur no parece gran cosa el sureste asiático, pero miles de kilómetros al norte lo envidiamos.

    http://chinochano.zoomblog.com/archivo/2010/03/05/cami-camino-del-Surbrsmallviajar-al-su.html

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    Enviado por laowaienshanghai
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    El año pasado estuve 3 semanas completas en Bali y Kuta y Seminyak son terribles al igual que toda la zona de Denpasar y como comentas nada paradisíacas. Demasiado sobre explotadas turísticamente. Ubud me gustó mucho. A pesar del ambiente un tanto “perroflautico” sigue manteniendo ese carácter espiritual que se respira en cada rincón. Otras partes de la isla como Amed o Pemuteran o el volcán son muchísimo más genuinas y con zonas para bucear muy espectaculares.

    Totalmente de acuerdo contigo con que el mejor medio de transporte es la moto. Alquilarte una y perderte por esas laderas estrechas y cuestas infernales es un verdadero placer y sin irte demasiado lejos de Bali, tienes la isla de Lembongan, que aún siendo turística es mucho más tranquila y auténtica que la zona de Denpasar.

    Para la próxima prueba a ir hasta Lombok o Flores, donde el turismo masivo aún no ha llegado… Eso sí como siempre, mejor si te atreves con la moto a todos lados.

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    Enviado por laowaienshanghai
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    Otra cosa, respecto a lo que comentáis de las playas, por muchos viajes que he hecho por todo el sudeste asíatico aún no he encontrado ninguna que le llegue a la altura a las de mi abandonada Galicia. Eso sí, el que se quiera bañar en el Atlantico tiene que ser valiente, que las aguas gélidas, incluso en verano, no son para cualquiera como las que te puedes encontrar en Filipinas, Indonesia o Tailandia.

    A veces buscamos muy lejos, lo que tenemos a solo unos cuantos kilómetros de casa (cuando no estábamos tan lejos, claro)

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    Enviado por ChinoChano
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    Del mismo modo, pocas montañas he visto en Asia tan bellas como los Pirineos, aunque bueno, es un paisaje diferente, alpino.

    En Lembongan estuve un momentico, porque me hice un tour de snorkeling en sus proximidades y almorcé allí (había un templillo muy animado). Denpasar ni lo crucé, hice un esfuerzo denodado por no hacerlo porque ya tuve bastante con Yakarta y Surabaya.

    Aprueblo lo de Lombok o Flores, aunque quizá lo que más me llama ahora mismo es Sulawesi (Célebes), por ver los espectaculares pueblos de los toraja. En todo caso, Indonesia tiene muchísimo que explorar, suficiente para varias vidas. Qué pena que sufran tanto los embates de los elementos, hoy mismo tenían un volcán en erupción en Java, cerca de mi añorado Bromo.

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    Enviado por Paco el de Zhoushan
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    Me parece Chinochano que segun tu ibas volviendo de Bali, yo llegaba a Denpasar. Coincido con practicamente todas las opiniones que expresas en el post, especialmente el asunto de las playas desmitifica Bali por completo. Sin embargo me gustaria añadir dos cosas, la primera es que Bali no está en el Caribe, ni en el Pacifico sur, sino en el Indico, lo cual influye bastante. Aun así, y termino, deberīas haber probado Nusa Dua y Sanur. Las playas son algo más limpias y las aguas mas del estilo de lo que imaginamos de Bali. En ambas estuve haciendo snorkel y especialmente en Sanur la exoeriencia fue maravillosa.

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    Enviado por Diego Iván
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    Epa ChCh no te hacía tan quejica. A ver cuando mides con la misma vara a China.
    Flores es espectaclar lo mismo Komodo, en Lombok no estuve recorriendo por más que estaba de camino. Yo me quedé todavía sin Borneo, ni la parte de Timor o Papua… Como decías en otra ocasión, un mundo Indonesia. Que país increíble.
    Yo me quedé enamorado con las Rumah Gadang en Sumatera Barat. Estoy viendo proyectos, tal vez me vaya a vivir a Indonesia en un par de años…

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    Enviado por Diego Iván
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    ahh por cierto laowaienshanghai, no se como serán las playas en la abandonada Galicia, pero la playa de arena rosa en Komodo es alucinante.

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    Enviado por ChinoChano
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    Paco: estuve en Nusa Dua, pero vi que toda la playa ahí estaba privatizada por los resorts, no había manera de catarla… El único desvío a la playa libre para los visitantes daba a un puerto de barcas a motor donde no se podía uno bañar mucho. También he de decir que fue en Nusa Dua donde me caí con la moto, así que no estaba de mucho humor para bañarme.

    Diego Iván: No es ni medio comparable Bali con China, de hecho son situaciones opuestas. Bali es presentada como el paraíso, y China como el infierno. Como todo en este mundo, las cosas no son blancas o negras, y cuando las conoces ves que ni Bali es el paraíso ni China el infierno. Por eso he destacado lo malo de Bali (porque la gente sólo se queda con lo bueno) y por eso a veces destaco lo bueno de China (porque la gente sólo se queda con lo malo). Ello no quita que también pueda a veces hablar de lo bueno de Bali (como he hecho en el post, de hecho) o de lo malo de China, que también lo he mencionado muchas veces.

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    Enviado por ChinoChano
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    Por lo demás, coincido en lo fascinante de Indonesia, cada isla es un universo ¡y son 17.000!. Sumatra también me encantó, aunque sólo conozco la zona turística del norte. Java, una vez sales de Yakarta, mola bastante, y Bali, pese a mis desmitificaciones, es un lugar al que siempre querré volver. Quizá lo que más me apetece conocer ahora es Sulawesi (Célebes), porque he leído cosas de los toraja y parece que molan bastante sus pueblos.

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    Enviado por alvaro
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    laowaienshanghai o palawan, gili, perhentians..ChCn deberias probar suerte con la zona montanyesa de Ha Giang (Pronunciada ha zan en vietnamita).. Te coges una moto y te vas por ayi 7 dias..la zona mas bonita que e visto de lejos y sin nadie (ni siquiera hay veces carreteras y tienes que ir por caminos de rocas) Pero muy bonito

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    Enviado por ChinoChano
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    Antes de Bali, la única vez que había ido en moto había sido en Vietnam, aunque mucho más al sur, en Mui Ne (preciosas y tranquilísimas playas). Vietnam es una maravilla, desde luego, aunque he de decir que fue el primer país del sureste asiático que visité así que tuvo la ventaja de que no lo podía comparar con los otros.

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