Escala germana

Hola a todos después de unas semanas sin postear… He tenido unas vacaciones algo más intensas que de costumbre, con mucho viaje y pocos lugares donde poder usar el ordenador, así que ya perdonaréis que no haya podido escribir mucho.

Mis vacaciones españolas han incluido una boda (no la mía) y visitas a lugares inesperados, entre ellos Alemania, ya que en el viaje de vuelta el pasado miércoles hice una escala en Fráncfort y no me había dado cuenta hasta casi llegar de que la escala era de nueve horas, así que me daba tiempo a salir del aeropuerto y darme un garbeo por el centro de la ciudad. Así me quité un poco los prejuicios, porque en los últimos años le he cogido bastante manía a Alemania por su política austericida, así que, ¿qué mejor manera de afrontar esa manía que visitar su capital bursátil?

En fin, bromas aparte, Fráncfort me pareció una ciudad extremadamente tranquila: me asombró que en el centro de su ciudad apenas circularan coches en un día entre semana, y más siendo que es también la ciudad donde se celebra la feria de automóvil más famosa del mundo. Quizá es que la parte histórica está más limitada a los vehículos que otras zonas de la ciudad, quién sabe.

Para enlazar este post al tema del blog, diré que el centro de Fráncfort estaba tomado por turistas chinos. Supongo que al ser uno de los aeropuertos más usados de Europa, muchos viajeros procedentes de China hacen escala allí y aprovechan los que pueden para dar una vuelta, como hice yo. Los chinos estaban especialmente concentrados en el Romer, que es el centro de la ciudad antigua, y blandían orgullosos sus palos de selfie, que me parece que han triunfado mucho más en China que en otros países. En las fotos que pongo luego, si ponéis atención, veréis a más de un chino.

Fráncfort es bonita pero se nota que toda ella está reconstruida, porque en la Segunda Guerra Mundial fue bombardeada a saco. Junto a su catedral había una foto que mostraba cómo había quedado la ciudad en 1945 y daba bastante impresión. Por cierto, parece que están haciendo unas ambiciosas obras de remodelación de su casco antiguo, a ver cómo les queda.

En fin, os pongo unas fotos de la escala francfortesa, a modo de post ligero para irme adaptando nuevamente a Pekín y mientras se me va quitando el jet-lag, que aún estoy un poco tocado.

Vista desde lo alto de la torre de la catedral
(con una de las escaleras de caracol más estrechas que recuerdo).

Romer, centro histórico de Fráncfort tomado por los turistas chinos.

El Puente de Hierro sobre el río Main, que me recordó a uno
que el pasado año vi en Dandong, en la frontera chino-norcoreana.

Me sorprendió en el puente la cita en griego que corona la estructura,
¿compensación por las políticas de austeridad impuestas a los helenos?

Los pipiolos ponen candados en el puente para garantizarse su eterno amor.

La Bolsa de Fráncfort, adornada con la bandera europea:
hoy por hoy, no son precisamente mis dos instituciones favoritas…

Los tranvías y las bicis son el principal tráfico en el centro de la ciudad.

Ópera de Fráncfort.


La catedral, con sus gárgolas.

Un torreoncillo medieval.

Mi poco original merienda.

Me encanta atrapar pájaros volando en las fotos.

1 Comment

  1. Enviado por Marcelo Magnou
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    Muy interesantes tus posts, siempre te leo. En que direccion de mail te encuentro?
    Saludos,
    Marcelo

    ~~~
    Enviado por Lur
    (Contacto Página)
    Y atrapar las salchichas en el plato también?

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Marcelo, puedes escribirme a chinochanoblog@gmail.com

    Lur: pues sí, menos cuando estoy a dieta!

    ~~~

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