Ese rostro en la puerta

Si Occidente celebra cada 25 de diciembre el nacimiento del Niño Jesús, China celebra cada 26 de diciembre -aunque cada vez con menos pasión- el nacimiento de Mao Zedong. Para recordar hoy a esta controvertida figura no hablaré de su biografía, pues ya lo hice en un vídeo de YouTube que cuatro años después sigue recibiendo visitas y comentarios, pero sí que me centraré en algo muy famoso relacionado con el Gran Timonel: su famoso retrato, que desde hace más de 70 años cuelga en la puerta de Tiananmen, entrada de la Ciudad Prohibida.

Tiananmen, la «Puerta de la Paz Celestial» que da nombre a la plaza que se extiende al sur de ella, es una puerta que este año ha cumplido seis siglos exactos, ya que se construyó en 1420. Durante la mayor parte de su historia, no se colgó ninguna imagen en ella, que se sepa.

Imagen de Tiananmen a principios del siglo XX.

La costumbre de colgar retratos allí empezó antes de la era maoísta, y se remonta al régimen anterior al comunista, el de la República de China (1911-1949). El primer retrato que se colgó en Tiananmen fue el de Sun Yat-sen, el fundador de esa república, cuando murió, en 1925. No he encontrado fotos de la puerta imperial con un retrato del doctor Sun sobre ella, pero este personaje, muy reverenciado aún hoy en la China comunista, a veces se sigue mostrando en retratos gigantes en la plaza de Tiananmen, en determinadas celebraciones y aniversarios históricos.

En 1945, tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial (que los chinos conocen como la Segunda Guerra Chino-Japonesa), se colocó en Tiananmen un retrato de Chiang Kai-shek, entonces líder de una República de China que pronto iba a estar en guerra civil con los comunistas de Mao Zedong.

Cuatro años después, en el verano de 1949, los comunistas habían pasado a tener gran parte del control de China, Chiang Kai-shek y los suyos ya hacían las maletas para emigrar a Taiwán, y en julio de ese año ya se colocaba por primera vez en Tiananmen un retrato de Mao, pero no en solitario, sino junto a Zhu De, el comandante en jefe de las fuerzas comunistas y mano derecha de Mao en aquel entonces.

Pocos meses después, el 1 de octubre de 1949, cuando Mao proclamaba desde lo alto de Tiananmen el comienzo de la República Popular, en esa misma puerta ya sólo se mostraba su retrato, una costumbre que se mantendría todo el tiempo transcurrido desde entonces hasta ahora.

Hubo sin embargo una excepción, el 9 de marzo de 1953, cuando se conocía la muerte de Stalin y China homenajeaba al líder soviético (al que Mao admiraba mucho) sustituyendo brevemente el retrato maoísta por el estalinista.

También conviene recordar que el retrato de Mao en Tiananmen siempre fue en color pero tras su muerte en septiembre de 1976 se sustituyó brevemente por una versión en blanco y negro, a modo de luto por la marcha del Gran Timonel.

El retrato de Mao en Tiananmen no ha sido siempre el mismo, y concretamente ha habido en esa puerta cuatro versiones diferentes:

La primera, con gorra, es la que se colocó por primera vez en 1949, como habéis podido ver en las primeras fotos. De la segunda no he conseguido averiguar mucho, seguramente estuvo muy poco tiempo en la puerta y en un formato pequeño. La tercera, quizá la más famosa, estuvo en Tiananmen entre 1950 y 1967: fue obra de un profesor de instituto, Zhang Zhenshi, quien ganó un concurso de retratos de Mao convocado en 1950 para celebrar el primer aniversario de la República Popular. El retrato fue el que más gustó al propio Mao, de 30 finalistas, y se colocó enseguida en la puerta imperial. La mayor novedad respecto a las versiones anteriores era que Mao miraba a los ojos del espectador, no a la lejanía.

Ese retrato es famoso entre otras cosas porque Andy Warhol lo utilizó en sus famosos Maos de colorines, realizados en 1972 y 1973, aprovechando que China estaba de moda en Estados Unidos debido al famoso viaje de Nixon a la República Popular. Warhol hizo 199 versiones diferentes serigrafiadas, con las que quiso mostrar que la línea entre la propaganda comunista y la publicidad capitalista era muy fina.

El cuadro original del profesor Zhang Zhenshi se subastó en el año 2006, aunque aquella venta fue muy polémica, porque los dueños del retrato al principio abrieron la puja a compradores de todo el mundo, y hubo mucha gente en China que protestó porque decían que el retrato era un bien nacional y no podía salir del país. Al final la cosa se amañó para asegurarse de que el comprador fuera un chino, y además creo que acabó donando la obra a algún museo estatal.

Pese a la fama de ese retrato, la versión actual que se puede ver en Pekín es ligeramente diferente: se modificó en 1967, y los principales cambios son que la cabeza está ligeramente ladeada a la derecha y no a la izquierda, y que se pueden ver las dos orejas del Gran Timonel. Parece ser que este cambio fue una forma simbólica de decir, en tiempos de la Revolución Cultural, que Mao escuchaba a todos, de un lado y de otro.

El retrato de Mao, más que valor artístico, tiene un alto simbolismo histórico y político, lo que lo ha convertido a veces en objetivo de ataques por parte de personas contrarias al régimen o no necesariamente anticomunistas pero que querían llamar la atención por determinadas cuestiones. El ataque más famoso contra el retrato se perpetró en 1989, durante las protestas estudiantiles de Tiananmen. Tres personas que curiosamente provenían de la misma zona donde había nacido Mao viajaron a Pekín, se unieron a las sentadas estudiantiles, y decidieron comprar unos huevos, rellenarlos con jeringuillas de tinta y pintura, y tirarlos al cuadro, con bastante puntería (uno le dio a Mao en toda la ceja).

Los tres atacantes (un fotógrafo, un profesor y un mecánico) fueron detenidos por los mismos estudiantes que protestaban en la plaza, y fueron condenados a duras penas, uno de ellos incluso a cadena perpetua, aunque con los años las condenas fueron reducidas y los tres acabarían emigrando a EEUU. El que más tiempo estuvo en la cárcel, 17 años, fue el fotógrafo, quien además desarrolló una esquizofrenia en prisión y cuando salió de ella ya no reconocía a nadie. El profesor (que murió hace tres años) fue quien le ayudó a emigrar a Estados Unidos y le cuidó allí bastante tiempo.

Otros ataques, de los que no se sabe tanto (la censura los intenta tapar bastante) se cometieron en 2007, 2010 y 2014. En uno de ellos un desempleado de Urumqi consiguió prender fuego parte del retrato (no sé cómo llegó hasta allí su llama, porque el cuadro está a unos cuatro metros del suelo). En el ataque de 2014, un chaval rellenó un botellín con tinta y lo tiró, siendo condenado a 18 meses de cárcel por ello (en los otros casos no se sabe qué penas hubo).

Los daños siempre fueron menores, pero enseguida se mandó a operarios a limpiarlos.

2007
2014

En todo caso hay que saber, y ésta es una pequeña trampa, que el retrato de Mao en Tiananmen no es uno, sino múltiples: cada año, en vísperas de la fiesta nacional china del 1 de octubre, una grúa descuelga el retrato que ha estado allí durante un año y lo cambia por otro, una copia de los anteriores (aunque dicen que no cien por cien exacta) que se encarga normalmente al mismo pintor cada vez. Dicen que el actual pintor «de cámara» del retrato de Mao lleva 37 años pintando este cuadro una y otra vez para que los retratos se vayan renovando y así la cara del líder chino no se vea afectada por tantos años a la intemperie, sometido a las inclemencias del tiempo y al smog.

El cuadro pesa tonelada y media, así que la grúa es más que necesaria.

No es fácil hacerse fotos con el retrato de Mao justo encima, los soldados y policías que vigilan el sitio no son muy amigos de que te quedes parado tan cerca de la que para bien o para mal es la obra de arte pictórico chino más conocida. Hoy en día me parece incluso que muchos días ya no se puede pasar por la puerta que hay bajo el retrato, a menudo flanqueada por fuerzas de seguridad armadas con extintores por si a algún otro revoltoso se le ocurre nuevamente intentar que Mao resulte quemao (risas enlatadas). ¡Feliz Día de la Natividad del Gran Timonel!

2 Comentarios

  1. Felices fiestas Chinochano.
    Este blog debe ser ya la mayor enciclopedia sobre China.
    Después de tanto tiempo y aún con temas nuevos e interesantes, muchas gracias!

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