Esquía en el Chongli preolímpico

El pasado fin de semana volví a ir a las pistas de esquí de la provincia de Hebei, al norte de Pekín, en las que China quiere organizar los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022. La primera vez que estuve, en febrero, la candidatura china era casi una quimera, pero a raíz de que se retirara Oslo, la gran favorita, el país asiático ya sólo compite contra Almaty, la capital de Kazajistán, así que no sería raro que los chinos se los llevaran. En realidad, voy un poco sobrao y yo ya desde hace meses le doy a China por adelantado esas Olimpiadas, lo que puede causar que en unos meses este post, título incluido, sea un poco ridículo, pero bueno, ya se sabe lo atrevida que es la juventud, y matemáticamente tengo un 50 por ciento de posibilidades de éxito.

Hace unos meses ya os conté lo anterior y os puse algunas fotos de las pistas de esquí, así que hoy me he decidido a hacer un post más práctico y a contaros cómo viajar a ese lugar, si vivís en China, os gusta el esquí y queréis esquiar en unas posibles pistas olímpicas (en realidad también lo escribo para consultarlo cuando vuelva a ir, para acordarme de precios y horarios). Hay que aprovechar ahora que aún no son oficialmente sede olímpica (en 2015 el COI elegirá si los JJOO se van a China o a Kazajistán), porque después igual hay un boom de turistas y ya no son un sitio tan tranquilo como lo son ahora.

Se suele decir en los periódicos que las pistas están en la ciudad de Zhangjiakou, pero en realidad desde ellas hasta ese lugar hay más de una hora de viaje. En realidad, a donde hay que viajar para esquiar es a un pueblo situado a pocos kilómetros de las estaciones invernales llamado Chongli (崇礼). Para ir a Chongli hay autobuses directos de Pekín que salen desde la estación de Beijiao (北交), que está cerca de la zona olímpica, un poco más al norte de la parada de metro de Jiandemen, de la línea 10. Apuntadlo bien, que en Pekín hay decenas de estaciones de bus y cada una tiene los destinos que les da la gana.

De Pekín a Chongli hay cuatro largas horas, así que recomiendo al que quiera ir que tenga paciencia, que lleve el smartphone bien cargadito y que no vaya a esquiar sólo un sábado y un domingo, que se tome si puede el viernes o el lunes libre. El billete de autobús cuesta 80 yuanes, y hay autobuses muy de mañana (entre 7 y 9 y media). También hay autobuses a las 2 de la tarde o algo así, que también pueden estar bien si sales un viernes con intención de esquiar el sábado. Similares horarios hay en los autobuses de vuelta desde Chongli a Pekín (el último sale a las 3 y media de la tarde).

Si a China le dan las Olimpiadas invernales, seguramente se construirá un tren de alta velocidad que irá de Pekín a Chongli en una hora, lo cual por una parte será fantástico pero por otra parte puede masificar las pistas, como ya os mencionaba antes. Ahora apenas hay colas en los telesillas, ni hay atasco bajando las pistas, es algo que se agradece.

Chongli es un pueblo muy pequeño, apenas tres o cuatro calles. Es la cabecera de comarca donde la gente de las aldeas de los alrededores vende productos en el mercado y compra en las tiendas. Un sitio un poco lumpen y con olor a carbón, pero tiene su aquel. Al norte del lugar se está construyendo a paso ligero una especie de Suiza de cartón piedra con hoteles de montaña, pero recomiendo que intentéis buscar alojamiento en la parte más rural del pueblo, donde hay muchos hotelitos con habitaciones bastante decentes por 100, 150 yuanes (en la zona suiza os pedirán tres o cuatro veces más). La pega de los hoteles baratillos es que en algunos no admiten a extranjeros, por lo que seguramente te tocará preguntar en varios y sufrir el rechazo en más de uno, pero siempre acaba habiendo alguno que pasa de esta segregación tan tontuela que aún existe en China.

Junto a Chongli hay tres estaciones de esquí: Wanlong (Diez Mil Dragones, 万龙), Duolemeidi (Dolomitas, 多乐美地) y Yunding (Cumbre de las Nubes, 云顶). La última de ellas es llamada en folletos en inglés Genting Garden, pero los taxistas no la conocen si les dices “Genting”, por muy chino que suene.

Wanlong.

Yunding.

Duolemeidi.

Yo sólo he estado en Wanlong y Yunding, que son las dos más grandes, así que me centro a continuación en estas dos. He oído que Duolemeidi intenta ser una estación de esquí a la italiana, con pizzerías y cabañas inspiradas en los alpes del país-bota, pero no puedo garantizar que sea una copia fiel, pues no he estado en las Dolomitas originales ni en las de imitación.

A Wanlong se llega en taxi desde Chongli en cinco minutos, y los taxistas te cobran 30 yuanes. A Yunding se tarda un poco más, 15 o 20 minutos, y cuesta 50 yuanes de vellón. Ambas están en las mismas montañas, pero Wanlong en la vertiente norte y Yunding en la sur. Yunding, por ello, quizá sea más luminosa, aunque también tiene fama de tener vientos más fuertes y, por tanto, más frío. Las telesillas allí se menean un poco más, pero bueno, tampoco se pasa excesivo miedo. Wanlong es más popular, hay un pelín más de gente, y Yunding es más tranquila, aunque quizá un poquito más cara. Un detalle que varía entre ambas es que en Wanlong al alquilar equipo tienes que dar como fianza tu DNI o pasaporte, mientras que en Yunding se necesitan 2.500 yuanazos. Te los van a devolver, pero los tienes que presentar en efectivo, no olvides llevarlos o tener tarjeta para sacarlos en el cajero del lugar.

Por lo demás, las dos son bastante parecidas: tienen cada una alrededor de 20 o 25 pistas, suelen tirar de nieve artificial (el norte de China es bastante seco y nieva poco) y tienen unas instalaciones bastante decentes, o al menos para un esquiador amateur y poco experimentado como yo. Sumando forfeit, alquiler de esquís y de ropa (bastante chula, por cierto), cuesta alrededor de 800 yuanes diarios. Sí, es un buen dinero, pero el esquí es así, aunque si tienes tu propio equipo o sólo quieres esquiar unas horas te puede salir quizá a mitad de precio. Tienen restaurantes, cafetería en la cumbre de la montaña, y en Yunding además hay un hotel de lujo (cuesta unos 1.800 yuanes la noche) con restaurantes, boleras, billares y demás diversiones para el que se haya cansado de esquiar.

Creo que las pistas son bastante decentes en cuanto a variedad de niveles y dificultad. Wanlong es quizá la que tiene más pistas para principantes, quizá por eso que tenga más gente, pero las dos tienen pistas negras bastante complicadas, o al menos para alguien que baja en cuñita como este servidor. La nieve está algo dura para mi gusto, quizá porque en China el invierno es demasiado frío y se hiela con facilidad, pero si vas a final de temporada, en febrero o así, es más blandita y se esquía con más seguridad. Hay equipos de salvamento bien entrenados, y en general buena señalización para que nadie se salga de la pista y tenga un disgusto.

Animaos un fin de semana si vivís en Pekín y os gusta el esquí, que si se cumplen los pronósticos en pocos años eso será el Chamonix chino y estará un poco insoportable. Y si vais en febrero avisadme, que a lo mejor me animo a ir otra vez, salir de la rutina de Pekín para deslizarse por la nieve sin pensar en nada me parece una actividad muy relajante y recomendable.

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