Grandes que se van,
grandes que se amplían

La coronacrisis ha afectado a todos los campos de la sociedad, entre ellos el deportivo, deteniendo las competiciones en todo el mundo durante meses. La liga española de fútbol acaba de reanudarse esta semana (esperemos que eso distraiga a muchos y ayude a relajar un poco el ambiente guerracivilesco de Twitter), mientras que la china, que normalmente se disputa como la rusa, desde la primavera hasta el otoño, no va a iniciarse hasta julio.

El parón pandémico que la liga china ha sufrido exacerbó la mala situación económica de muchos clubes de fútbol local, hasta el punto de que 11 de ellos, en segunda y tercera división, han sido descalificados de la competición por sus muchas deudas, lo que implica prácticamente su desaparición. Entre ellos, desgraciadamente, se encuentra un equipo mítico del fútbol chino: el Liaoning FC.

El Liaoning es el equipo de la ciudad tradicionalmente más futbolera de China, Shenyang, hasta el punto de que el estadio local fue durante mucho tiempo una especie de sede extraoficial de la selección china cuando ésta jugaba en casa, algo así como para España lo ha sido muchas veces jugar en Valencia o en Sevilla, donde tenía un público más entregado.

El equipo fue el primer ganador de la liga de fútbol china cuando ésta era amateur, en 1954, y fue especialmente fuerte en los años 80 y 90 del siglo pasado, cuando ganó seis ligas casi consecutivas. La profesionalización del fútbol chino, en 2004, no le sentó muy bien al equipo, que desde entonces apenas destacó en los torneos (excepto por un tercer puesto logrado en 2011) e incluso llevaba dos temporadas seguidas en segunda división.

Por lo que siempre será recordado el Liaoning FC, en todo caso, fue por haber ganado en 1990 la primera Copa de Asia de Clubes para China, ante el Yokohama japonés. De esa victoria ya os hablé en 2013, cuando aún era el único equipo chino que tenía ese honor continental, pero estaba a punto de unírsele el Guangzhou Evergrande, que se ha llevado la Champions asiática dos veces (ese año y en 2015).

Los jugadores del Liaoning celebran su victoria, hace 30 años.

Ya que nombro al Guangzhou, el gran dominador del fútbol chino actual (nueve campeonatos y un subcampeonato en la pasada década, cuando antes era un equipo segundón), conviene decir que el equipo está construyendo un estadio con forma de flor de loto que como se parezca a las maquetas y bocetos que han mostrado, promete dejarnos patidifusos y ojipláticos para siempre.

El estadio, con capacidad para 100.000 espectadores, se inaugurará en 2022, si la pandemia, la crisis y toda la incertidumbre que nos llega para quedarse una buena temporada no frenan los planes. El Evergrande se prepara para jugar aún más a lo grande.

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