Güi are de champions (en la lejanía)

(Trofeo por cortesía de Bazar Rong SA).

Grata sorpresa la vivida anoche en el pueblo… Hace tres años la ciudad de Pekín celebraba su primer título liguero profesional en fútbol, y ahora ha hecho lo propio en baloncesto, contra todo pronóstico. Los Beijing Ducks, el equipo local, se han coronado campeones de la liga china de baloncesto por primera vez en su historia, en una final memorable en la que derrotaron al Goliat del baloncesto chino, los Guangzhou Southern Tigers de James Singleton. El marcador final del quinto y definitivo partido de los playoffs lo dice todo: 124-121. Abultado y ajustado: en el último minuto estaban empatados.

Fue un partido de infarto el jugado ayer en el pabellón olímpico de Pekín: en el primer cuarto hubo un increíble parcial de 25-36 a favor de los visitantes, y cuando todo parecía perdido para los nuestros, los locales contraatacaron con un aún más estratosférico 37-21 en el segundo cuarto. En una segunda mitad llena de alternativas en el marcador acabaron perdiendo los de Guangzhou, que habían ganado siete de las últimas ocho ligas.

El gran responsable de la machada, y del torneo liguero, ha sido el veterano y trotamundos Stephon Marbury, un jugador que fue algo irregular en la NBA (pasó por 5 equipos diferentes allí) pero que en China se ha convertido en un mito inmortal. Marbury, que logra con 35 años su primer título, lloró mucho al final de los partidos más decisivos, y ha reconocido que gracias a China ha relanzado su prestigio profesional.

Algunos lo recordaréis con amargura porque en Atenas 2004 apalizó a España.

No sigo la liga china de baloncesto con demasiada pasión, pero me hubiera encantado estar ayer en el pabellón donde se disputó el partido decisivo… el mismo en el que sí tuve el placer de presenciar uno de los mejores partidos de la historia, la final olímpica entre España y EEUU en Pekín 2008. Los dos partidos se parecieron bastante, de hecho, y han demostrado que el estadio de Wukesong (ése es su nombre original, aunque con fines comerciales ahora está rebautizado como Master Card Arena) tiene un duende especial para la épica.

Lo que tiene Wukesong también es que está un poco alejado del mundo civilizado… ésa fue la principal razón de que no fuera ayer, pues para llegar allí tengo que cruzarme la ciudad de cabo a rabo (en el mapa marco con un punto rojo mi casa, y con la flecha amarilla la parada de metro de Wukesong).

Sí amigos, Wukesong está en el quinto pino… y mira qué casualidades tienen a veces el lenguaje español y el chino, porque Wukesong (五棵松) significa precisamente cinco pinos. En chino cinco coníferas no tienen connotación alguna de lejanía, pero parece como si un español graciosillo les hubiera inspirado el nombre. Pekín ganó con grandeza, ganó con gallardía, pero podría haber ganado más cerca.

1 Comment

  1. Enviado por Luis
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    Hola Chinochano,

    No es por nada pero más bien parece que es tu casa que está lejos y el estado cerquita del centro, ¿no?

    :-).

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    Enviado por Luis
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    Soy el de antes, ejem X-), nada, que me he hecho un lío con los colores, ya lo dices bien, tu casa está cerca y el estadio lejos.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
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    pasa nada… bueno, que ya se sabe que con las distancias todo es relativo… para los que viven en Wukesong, el que está lejos soy yo. Los que viven en Wukesong, por cierto, van de fin de semana a Urano, que es lo que mejor les pilla por la autopista.

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    Enviado por Marisa
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    por curiosidad,cuando dices lejos cuánto tiempo
    supone? asi visto en el plano no me parece demasiado

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    Enviado por ChinoChano
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    Hay quien salió de casa para allá en 1987 y aún no ha llegado…

    No en serio, es cerca de una hora de metro o taxi

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