Hacia la dinastía Xi

Me han pedido que comente algo sobre el anuncio de que China va pronto a modificar su Constitución de 1982 para acabar con el límite de dos mandatos (10 años) que actualmente tienen el presidente y el vicepresidente del país, algo que de forma muy obvia se va a hacer a la medida del actual presi, Xi Jinping, para que éste siga en el poder después de 2023, si su salud se lo permite. Xi tiene 64 años: si llegara a los 82 años que vivió Mao Zedong, o a los 91 que actualmente tiene su también antecesor Jiang Zemin, estaríamos hablando de hasta dos décadas más de presidencia de Xi. De un mismo jefe de Estado en China para la década que viene y parte de la siguiente. De que algunos de nosotros lleguemos a la jubilación y la República Popular siga con la misma persona al frente. Da un poco de vértigo, aunque bueno, todo son predicciones que igual no se cumplen pues dependen de muchos factores.

En realidad, esta reforma constitucional para eternizar a Xi no es una sorpresa: ya se vaticinaba que habría Xi para rato desde que el año pasado el XIX Congreso del Partido Comunista de China terminara sin un heredero claro a sucederle en la secretaría general de la formación. Se veía venir incluso antes, cuando los medios chinos comenzaron a sustituir la información que daban antaño -malilla, pero información al fin y al cabo- por propaganda constante hacia Xi, al que comenzaba poco a poco a acompañarle un culto a la personalidad que olía a épocas pretéritas que se pensaban olvidadas.

Lo sorprendente del anuncio de reforma constitucional es que haya llegado relativamente pronto y rápido, no en 2023, cerca del hipotético final de los 10 años de mandato, como se pensaba. Lo cual parece querer decir que hay un plan muy elaborado, que no se quiere esperar al último momento ni improvisar. Xi, o él y su entorno, tienen claro por dónde quieren ir.

Se suele decir que todo lo que está ocurriendo en el régimen chino es por deseo personal de Xi, con fuerte carácter y muy autoritario. Que ha abandonado el equilibrio de poder de sus antecesores, sobre todo del binomio Hu Jintao-Wen Jiabao (2003-2013), donde parecía en ocasiones que este último, primer ministro, mandaba más que Hu como presidente. Sin embargo, es posible que en el opaco régimen comunista siga habiendo hoy por hoy un consenso interno entre buena parte de los máximos líderes, no sólo los deseos de uno, y que ese consenso actual sea dar la imagen de que manda una sola persona, y que tiene mucho poder, para dar aspecto de país fuerte. Y precisamente porque en años pasados China dio alguna muestra de flaqueza, sobre todo en lo económico (caídas bursátiles, padecimiento de la crisis de 2008 después de haber sorteado otras crisis anteriores, etc), que parece haber llevado a otros países a pensar que es un buen momento para pleitear con China (filipinos y vietnamitas por el Mar de China Meridional, indios por el Himalaya, japoneses por las Diaoyu, o hasta los surcoreanos por tener junto a EEUU un escudo antimisiles que cubra buena parte de la región).

También parece haber detrás de todo esto cierta opinión entre los líderes chinos actuales de que el antecesor de Xi, Hu Jintao, fue un presidente débil, más interesado en agradar al exterior (JJOO de 2008, Expo Universal de 2010, conversaciones de paz con Corea del Norte…) que en mantener la cohesión interior (revueltas tibetanas de 2008, uigures de 2009, cientos de protestas medioambientales, laborales…). Tal opinión, si es que existe, es algo simplista y no tiene en cuenta que quizá es más difícil ascender que mantenerse, pero podría estar detrás de la decisión de dar a Xi la imagen de hombre fuerte e inamovible, e intentar alargar su presidencia hasta que haga falta. Quizá se avecinan tiempos oscuros en China, o quizá aburridos, o quizá ambas cosas.

2 Comentarios

  1. Va a ser curioso ver cómo hacen la transición hacia este nuevo “orden”, y ser testigo de cómo va a influir en el porvenir de China (o si va a dar lugar a un periodo de calma chicha). Veremos.

    Saludos, ChCh, ¡siempre tan prolífico!

    • Xi intentará que sea así, calma chicha total, aunque seguramente será a base de fuerte censura y aún mayor propaganda, como ha ocurrido en el último lustro. Difícil en un mundo tan conectado como el actual, pero ellos se curran que sea así. ¡Abrazos Aorijia!

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.