Here Comes the Zun

De forma muy discreta en los primeros años, se ha construido en Pekín uno de los rascacielos más altos del mundo, la torre China Zun. Las obras empezaron en 2011, hacia 2016 ya nos dimos cuenta de que el edificio iba a ser el más alto de la ciudad, y ahora, cuando está a punto de terminarse e inaugurarse, está claro que va a ser uno de los protagonistas del escailain de la capital. Cuando voy de mi casa a la oficina -o viceversa- paso siempre cerca de él, y le hago últimamente muchas fotos, porque está quedando imponente.

Junto a la torre de CCTV, otro símbolo del Pekin del siglo XXI.

El nuevo techo de la ciudad mide 528 metros , tiene 108 pisos, y será el noveno edificio más alto del mundo. Superará, por ejemplo, en unos 20 metros a la torre Taipei 101 de Taiwán, que en la pasada década llegó a ser el rascacielos con más altura del planeta. El sector rascacielil avanza a enorme velocidad, sobre todo en Asia, y sólo en China hay ya cuatro torres más altas que la China Zun en Shanghái, Tianjin, Cantón y Shenzhen.

La palabra “zun” es un tipo de recipiente ritual de la edad de bronce china que tiene una forma similar a la del rascacielos:

Antes de ser inaugurado, el China Zun ya ha vivido alguna polémica este año. En abril, por ejemplo, un aventurero suicida ruso (suelen ser rusos) se subió de manera ilegal a la azotea del rascacielos en obras y se tiró desde allí en paracaídas, siendo detenido -y supongo que deportado- al día siguiente. Le debieron decomisar el video que se supone graban este tipo de locos cada vez que hacen estas cosas, porque no lo he encontrado en YouTube.

Otra controversia parece residir en el hecho de que el Gobierno chino ha notado que desde lo alto del Zun, con unos buenos prismáticos, se pueden ver detalles de Zhongnanhai (el ultrasecreto recinto al norte de la Ciudad Prohibida donde viven los líderes chinos) que nadie conoce y son secreto de Estado, así que al parecer ha expropiado los últimos pisos y podría ser que no hubiera miradores turísticos como los habituales en muchos rascacielos. Todo se verá.

Hoy he subido a pie, escalón a escalón, el que durante años fue el rascacielos más alto de Pekín, la torre China World Summit Wing, en la zona comercial y financiera de Guomao. Mide 330 metros, que al lado de la China Zun no son mucho, pero supera en mucho cualquier rascacielos español, y durante un tiempo ha sido nuestro Empire State particular. Esta aventura, que añado a mi colección de experiencias atléticas en la ciudad (junto a la Media Maratón de la Gran Muralla, la Maratón de Pekín y la carrera de 800 metros para periodistas en el Mundial de Atletismo 2015) me ha permitido algo que pocas veces puede conseguir un visitante de un rascacielos: llegar hasta la azotea, al lugar donde pueden aterrizar los helicópteros. Desde allí, la China Zun nos observaba con cierto perfil amenazante, como diciendo “pues no te queda ni ná”.

ACTUALIZACIÓN (3/9/2018): Hoy el día está estupendo y le he hecho una foto a los dos colosos.

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