Himalagua

 

En el año 2006, China inauguró el primer tren que llega al Tíbet, el más alto del mundo. Una de las consecuencias que ha tenido este nuevo medio de transporte ha sido la proliferación en los supermercados chinos de aguas tibetanas, muchas de ellas obteniendo el líquido elemento directamente de los glaciares.

Antes de 2005, no se embotellaba agua en el Tíbet, ya que debido a los problemas de transporte a otros lugares a los empresarios no les salía a cuenta. Sin embargo, con la llegada del tren al Techo del Mundo las cosas cambiaron.

La primera agua tibetana que llegó a los supermercados chinos fue 5.100, marca cuyo nombre alude a los metros a los que está situado el manantial que surte a la factoría. De hecho, cuando nos llevaron a unos cuantos periodistas a montar en el primer tren Pekín-Lhasa, el viaje incluía una visita a la planta de embotellamiento de esta agua, cuyos jefes (alemanes) estaban un poco desesperadicos porque sus empleados no aguantaban el mal de altura. De hecho, en aquella visita -al lugar más alto en el que he estado en la vida, aviones exceptuados- nos dio mal de altura a prácticamente todos los visitantes, y pasamos unos días de grandes dolores de cabeza.

La marca 5.100 se ha anunciado mucho por todas partes, la dan en los aviones de Air China (está claro que el líquido gusta de las grandes alturas) y probablemente ha impulsado a otras marcas a ofrecer agua del Tíbet, fácil de vender porque ante los chinos se puede presentar como uno de los paraísos aún no mancillados, donde el agua aún es pura, fresca cual aliento de yak, y de fiar para la salud.

Hoy he visto, por ejemplo, unas botellas pijas de lo más de la marca Qomolangma, o Everest, que aseguran que el agua en ellas contenida procede de la montaña más alta del mundo. Visto el envase, creo que está dirigida a los gourmets de agua, consumidores de Evian y otras aguas incomprensiblemente caras. Pero bueno, habrá que probar el agua del Everest, que confío no esté contaminada con la mucha basura que dejan en el lugar los montañeros…

Muchas otras aguas buscan también en China atraer consumidores por el método tántrico. Marcas como Himalaya, Shigatse… Aunque la que tiene nombre y publicidad más friki es una tal Agua Mágica Tibetana. De momento sólo la he visto googleando en Internet, pero confío en adquirirla en algún supermercado para ver si tiene o no poderes sobrenaturales.

Hasta un asunto tan baladí como el de las aguas, mezclado con la cuestión tibetana, puede ser peliagudo… Supongo que los tibetanos se preguntarán si el beneficio de estos productos va a parar a la población local o sólo a chinos y extranjeros que han colocado allí estas plantas embotelladoras (como pasa en muchos otros sectores industriales y de servicios en el Tíbet).

También está la cuestión medioambiental, ¿es seguro extraer agua directamente de los glaciares, o construir fábricas, aunque sean de pequeño tamaño, en los valles de altísima montaña del Himalaya? Muchas preguntas que, como siempre, tienen distintas respuestas según el bando que responda.

ACTUALIZACIÓN (10/4/2013): Han pasado ya dos años desde que escribí el post, pero me apetece actualizarlo con una foto… Parecerá colonia, pero es otra agua tibetana, y se llama Gugu. ¿Gugu? Cést moi…

1 Comment

  1. Enviado por luis
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    esta puede ser el agua que bebió songoku para hacerse más fuerte mujaja

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    Enviado por Jose (Melilla)
    (Contacto Página)
    En los andes conbaten el mal de altura con una infusion de hojas de coca, …… pero claro no creo que en el Tibet esten por la labor

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    Enviado por Jordi
    (Contacto Página)
    y el agua de los lagos donde cayeron Ranma y su padre no la embotellan?

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Ranma, Songoku… ya sólo falta Pokemón!

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