Jorge Javier, pon tus barbas a remojar

Parece increíble y hasta surrealista, pero en un año, los chinos, así, en general, le han cogido manía a Telecinco, un canal televisivo de un país que se encuentra a miles de kilómetros de donde ellos viven. Ríete tú de las polémicas de China con CNN o el Niu York Taims. La cosa ha llegado a tal nivel que esta semana el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha dicho en rueda de prensa oficial que el canal español “insulta repetidamente a los chinos”.

Recapitulemos los episodios que han llevado a semejante dislate, que recuerda a aquellos tiempos en los que la revista Codorniz e Inglaterra estaban en guerra.

Todo empieza hace cosa de un año, cuando Aída Nízar, ex concursante de Gran Hermano y, por tanto, personaje absolutamente irrelevante para cualquier persona que no sigue la telebasura, presentó un reportaje sobre los restaurantes chinos en un programa de la cadena amiga llamado “Sálvese quien pueda” (no confundir con la saga de espacios “Sálvame”, en los que también ha colaborado).

En el programa, la señora Nízar se colaba en cocinas de restaurantes chinos en España, los acusaba de sucios, e intentaba difundir topicazos del tipo “los restaurantes chinos cocinan a sus abuelos”. Un contenido televisivo no sólo amarillista, sino además poco original: ese lugar común, unas veces en broma y otras en serio, ha salido en cientos de programas españoles antes que en el de la Nízar. Bueno, con una diferencia: al visitar la presentadora los restaurantes y montar escándalo en ellos, los chinos que viven en España, que normalmente no entran en polémicas por lo que se cuenta de ellos en programas de televisión españoles (quizá porque no los ven) esta vez sí se molestaron, y mucho, por haber sido visitados por cámaras de televisión sin permiso, sufrir calumnias, etc.

Pero la cosa no quedó allí: el malestar de los chinos en España viajaría miles de kilómetros y llegaría a China, donde a través de las redes sociales miles de internautas se enteraron de que había un programa de una tal Aída Nízar que se metía con sus compatriotas en España. “Aída Nízar” se convertiría así en trending topic de los microblogs chinos, y con ello en un personaje famosillo en el país (y persona non grata). A mí me la llegaron a nombrar y criticar hasta los taxistas pequineses cuando les decía que era español. La polémica, como todas, se va olvidando con el tiempo, pero los chinos decidieron a partir de entonces tener un ojo encima de lo que haga Telecinco.

Meses después, otro programa con el típico sello de calidad de Telecinco, “La Noche en Paz” (gala de Nochevieja producida por José Luis Moreno) volvería a molestar a los chinos por nuevas alusiones ofensivas contra los restaurantes chinos. Esta vez aparecieron en un gag cómico, así que no deberían ser tomadas en serio, pero los hosteleros chinos estaban ya algo sensibles por la polémica anterior, se quejaron, en China la polémica volvió a llegar vía sus inmigrantes en España, y esta vez también fue reproducida y magnificada por los medios de comunicación del país asiático.

Estas dos primeras polémicas podrían comprenderse por el hecho de que descansan en un prejuicio, el de que los restaurantes chinos en España son de mala calidad, que seguramente debe doler y causar pérdidas económicas a los empresarios del país oriental que emigran a tierras españolas. En todo caso, si los inmigrantes chinos supieran que a buena parte de los españoles los exconcursantes de realities no nos parecen precisamente Jordi Evole, o que los chistes “matrimoniada style” de José Luis Moreno no nos despiertan ni la más tímida sonrisa, quizá no se hubieran tomado tan en serio dos polémicas que en realidad no dejan de tener un toque kafkiano.

Algo similar ocurre con la tercera y por ahora última trifulca entre China y Telecinco: la protagonista es otra Aída, pero esta vez no la Nízar, sino la serie homónima de Luisma, Lore, Macu y compañía. En el capítulo del pasado domingo, Mauricio Colmenero le declara la guerra a Wang, hostelero chino de Esperanza Sur, y coloca en su bar, el Bar Reinols, el siguiente cartel:

Vuelta a empezar: el cartel ha vuelto a pasar de pantalla en pantalla por las redes sociales de los inmigrantes chinos en España, de ahí ha saltado a los internautas chinos, y así hasta llegar a la prensa del país, que se ha hecho eco del supuesto “insulto” y ha llegado a preguntar al portavoz de Exteriores chino, quien contestó lo que he comentado al principio del post.

Esta vez, el malentendido es total: muchos chinos, en España o en China, han confundido a la serie Aída con Aída Nízar. Tampoco han entendido, quizá porque el humor chino no es igual, que Mauricio Colmenero es un antihéroe, un personaje que en ningún caso va a ser modelo a imitar: al contrario, es presentado como homófobo, machista y racista (lo que, al final, lo acaba convirtiendo en uno de los personajes más graciosos de la serie).

En fin, todo esto no es más que un choque cultural en parte comprensible por la distancia y las diferencias de humor, en el fondo bastante gracioso, aunque quizá no bueno para la popularidad de España en China, donde no había circulado tanto el estúpido tópico ese de que “los españoles son racistas” que sí se ha difundido, desgraciadamente, en los países anglosajones, por lo de los insultos en el fútbol y tal.

Telecinco, que hay que admitir que no es precisamente el máximo referente de calidad audiovisual en España, ha sufrido en todo caso un juicio algo riguroso por parte de China. Parte de la culpa es el efecto bola de nieve que causan las redes sociales, que hace tiempo que han probado tener ciertos defectos a la hora de difundir cosas. Tonterías sin importancia se han magnificado, quizá se han malinterpretado, y la cadena amiga ha quedado señalada por los chinos como “enemiga”, por lo que ahora los chinos están con ella a la que salta. Me recuerda un poco como cuando toda la red española se ceba en las chorradas de Mariló Montero o Toni Cantó: les tienen en el punto de mira y no les dejan pasar una.

Pero el choque cultural suele venir de las dos partes: los chinos no han entendido bien el humor español, pero los españoles también han obrado con desconocimiento de la cultura china. Intentaré ejemplificar esto explicando por qué ha ofendido tanto el cartel de Mauricio Colmenero en el Bar Reinols. Los guionistas de Aída probablemente no lo saben, pero para el imaginario colectivo chino un cartel en el que ponga “perros y chinos no pueden entrar” es el culmen del racismo, del colonialismo, de la humillación, hasta el punto de que ni en un chiste se lo toman a bien.

Esto tiene sus razones históricas en el Shanghái colonial, hace cosa de un siglo: por aquel entonces, cuando esa ciudad estaba dividida en barrios ingleses, franceses, estadounidenses, los extranjeros construyeron en su zona más exclusiva, el Bund, un parque llamado Huangpu en el que estaba prohibido que entraran los chinos, y tampoco se permitía entrar a los perros. Los chinos convirtieron ese parque en un símbolo de la injusticia colonial, hasta el punto de que hoy en ese lugar hay un monumento de homenaje a la lucha contra la ocupación extranjera.

La leyenda dice que en la entrada del localmente odiado parque había un infame cartel en el que se podía leer “chinos y perros no están autorizados”, un letrero que se reproduce en esta escena de la mítica “Fist of Fury”, donde el gran héroe chinoamericano, Bruce Lee, decide, cómo no, hacerlo añicos:

En los últimos años de contenciosos territoriales entre China y sus vecinos, algunos nacionalistas chinos dueños de restaurantes, bares, tiendas y otros establecimientos decidieron mostrar su ira a los países rivales haciendo desafortunadas versiones de aquel famoso cartel:

Lo cierto es que la existencia del cartel original es una leyenda urbana, y que probablemente nunca existió. Sí había un cartel con diez normas a la entrada del parque, y una de ellas estipulaba que los chinos no podían entrar (cosa que ya de por sí no estaba demasiado bien), mientras que otra norma, sin relación gramatical con la anterior, avisaba de que no se podían pasear canes.

En todo caso, Mauricio Colmenero, no vuelvas a jugar con fuego. Y no me bailes el tiritití.

PD: El día que los chinos descubran que Karmele Marchante es activa defensora de un Tíbet independiente, tendremos la cuarta polémica…

1 Comment

  1. Enviado por Javier
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    Es un caso bizarro donde los haya. Cuando ocurrió lo de Aída Nizar un amigo cantonés me mandó de repente una foto de Aída por Wechat y me dijo que los españoles estabamos criticando a los chinos y no entendí nada.

    Cuando hace dos días empecé a ver lo de Aída (la serie) por todas las redes sociales y los chinos llamándonos de todo… vaya locura. Esperemos no empeorar nuestra imagen, que los chinos nos tienen aprecio con temas de deporte (fútbol) y demás.

    Aparte, es imposible intentar explicarles lo que comentas del personaje de Mauricio y el tema del humor español y el chino, que están en universos distintos.

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    Enviado por ChinoChano
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    Supongo que hay que haber estado en ambos mundos para entender el conflicto. Yo, por mucho que a veces me he molestado por cosas hacia los chinos, no acabo de meterme en la piel de los ofendidos chinos en este asunto, y más bien lo veo como un gracioso malentendido. En todo caso, cada uno es como es. Y supongo que se olvidará con el tiempo, como tantas otras polémicas más graves que ésta. El problema de este asunto es que sale cíclicamente, por eso cuesta olvidarlo.

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    Enviado por anna
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    Pues, sintiéndolo mucho, características del personaje de Mauricio aparte, yo pienso que sí que es un cartel ofensivo. Si en lugar de “perros no y chinos tampoco”, hubiéramos visto el cartel “perros no y españoles tampoco” en una serie británica o alemana, yo por lo menos mehubiera sentido ofendida. Será que después de muchos años en China (ahora ya no vivo allí) adquirí su sensibilidad? No lo creo.
    Y achacar la polémica, o su dimensión, al famoso cartel de Shanghai me parece restar importancia a un hecho insultante para una gran parte de la Humanidad. No nos engañemos, que aquí en España comparar a los perros con las personas siempre ha sido un insulto.

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    Enviado por ChinoChano
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    Se entienden los peros, aunque sigo pensando que la cosa está algo salida de madre, debido a las diferencias culturales del humor. Mauricio es un antihéroe en la serie, es como “el malo” (aunque a veces los vecinos se apiaden de él) y sus comentarios no deberían tenerse en cuenta. Es como si una organización antisemita denunciara “La Lista de Schindler” porque en ella los malos exterminan a su pueblo… Pues claro, hay que mostrar el mal para denunciarlo.

    Es humor, es ficción, así que las reservas son muchas. Lo que pasa aquí es que llueve sobre mojado para Telecinco, como ya hubo problemas entre ellos y los chinos, ahora éstos son muy rigurosos con lo que ven en la cadena amiga.

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    Enviado por Dani (ZaiChina)
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    Un personaje como Mauricio, profundamente racista (como él mismo reconoce), sólo es posible en España, donde parece ser que los chistes racistas hacen gracia y se pueden emitir a los cuatro vientos.

    El caso de los chinos es sólo uno de muchos que ha protagonizado durante los últimos años: que se dedique de forma sistemática a llamar “machupichu” a uno de sus trabajadores latinoamericanos ya dice mucho del personaje y de la serie.

    Es cierto que el personaje es un anti-héroe: pero es un anti-héroe gracioso y casi entrañable, con el que el público se identifica. Ese tipo de comportamientos lo que hacen es extender y justificar las ideas racistas en todo el país. Me he encontrado con un montón de gente que ahora llama a los latinoamericanos “machupichus”. A mí, sinceramente, no me hace ninguna gracia, y Telecinco (a la que sólo le importa ganar dinero) debería empezar a pensar un poco en el daño cultural, intelectual y social que está haciendo en el país, que es una vergüenza.

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    Enviado por ChinoChano
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    No tengo más referentes que la tele española y la americana, pero creo que Mauricio no es un caso único en el mundo, ni exclusivamente español. Por ejemplo, en South Park el personaje más popular es Cartman, que es igualmente racista y zafio, aunque esto se resuelve dando giros surrealistas al argumento. Homer en los Simpson no es puramente racista, pero suele encarnar la América más inculta, y es el personaje más querido. Hasta Chaplin hizo una enorme comedia con Hitler, El Gran Dictador. Hay que reírse de esas cosas, aunque el humor es complicado y puede ser arma de doble filo, bien es verdad. No sé, hasta mi blog en sus primeros tiempos, cuando era más distendido y chorras, llegó a ser acusado de racismo, es complicado lograr un equilibrio.

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    Enviado por Juan
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    Realmente es para estar indignados. Hay límites que no se deben sobrepasar. En España, aunque nos duela, hay una corriente contra los chinos.
    El prepotente hombre blanco español ve al chino como un ser inferior. No digno.
    Y cuando estas en China, ves y observas la prepotencia del hombre blanco occidental.
    Pese a quien le pese aun pensamos que lo blanco es lo mejor. Somos superiores y que nuestro pensamiento, faro del mundo y verdadero, nos da derecho a cuestionar y burlarnos de las culturas musulmanas y asiáticas.
    En fin, que los medios de comunicación no favorecen un conocimiento positivo de otras culturas, todo lo contrario.

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    Enviado por javier
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    No es que nosotros nos veamos superiores, es que ellos nos ven superiores, igual que nosotros veíamos superiores a los americanos hace cincuenta años, y puede que hoy también un poco.

    Cuando he trabajado en el norte de Europa he tenido que aguantar los típicos chistes sobre la vaguería, la siesta, etc, me ha molestado por que no era para hacer la gracia sino para ofender. Nunca he visto la serie esa pero por lo que se comenta parece que el tal Mauricio es un poco como Torrente, bueno, pues hay que reirse. Los chinos son más sucios que la mayoría de animales, aunque les moleste, igual que los españoles somos bastante vaguetes. Creo que cualquier persona con dos dedos de frente entiende por el contexto cuando una cosa se dice para ofender y cuando no, en este caso parece que no hay voluntad de agraviar a los chinos, ¿qué interés tendría T5 en ello?. No veo qué hay de malo en llamar a un latinoamericano Machupichu, no lo veo ofensivo, sino simpático si se hace sin mala leche.

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    Enviado por Dani (ZaiChina)
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    ¿”Los chinos son más sucios que la mayoría de animales”? Madre mía… estamos bien. Vaya frasecita…

    En la serie se llama a los latinoamericanos “monos”, “sudacas”, “machupichus” y millones de otras cosas. Hay una relación profundamente racista. Creo que en algunos capítulos hasta le da plátanos para comer. Si eso no te parece ofensivo… Estoy seguro que una décima parte de ese retrato, en una serie alemana donde aparecieran “españolitos del sur, pandereta y siesta”, te parecería profundamente indignante.

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    Enviado por javier
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    Me pareces una de las millones de víctimas de esa cosa tan repugnante que desde hace veinte años aproximadamente le debemos a nuestro querido Imperio, y que es la corrección política. Seguro que tú a los negros les llamas “gente de color”. Como decía antes de la sátira al insulto hay un mundo, y cualquiera mínimamente inteligente se da cuenta de cuándo se trata de una cosa y cuando de la otra. Nunca he visto Aido, ni pienso, creo.

    Te prometo que si viera una serie alemana donde se nos retrata como realmente somos: vagos, informales, chapuceros, deshonestos, maleducados… me partiría el culo. Cada uno tiene lo que se merece. A mí los chinos me caen muy bien pero por el tema higiénico me parece que poner en un cartel que no se admiten perros ni chinos, me parece un insulto para los perros. Yo lo veo así, qué le vamos a hacer, me paso la corrección política de los yankees por ahí mismo.

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    Enviado por javier
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    La gente inteligente y los pueblos inteligentes son los que saben reírse de sí mismos, y si la cosa no va de risa, sino que se hace para herir, pues tú también te ries, como hizo Alves cuando le tiraron un plátano, lo recogió del suelo y se lo comió. Me encantó. Qué mezcla de clase y sentido del humor, y qué pena que haya tan poca gente capaz de un acto tan inteligencia, porque, al final, fue él el que dejó al otro como un auténtico mono.

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    Enviado por elenuchi4
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    he visto esto a ver si os interesa, me pareció interesante, y es verdad que la noticia ha tenedo repercusiones,http://www.mitele.es/programas-tv/21-dias/temporada-6/programa-37/, y este el de la misma noticia que tienes puesta en chino http://news.sohu.com/20140520/n399797680.shtml#sohu-comment?qq-pf-to=pcqq.c2c

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    Enviado por ChinoChano
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    Gracias por las aportaciones… creo que Samanta Villar hizo un repor en China, pero no me acuerdo en qué quedó la cosa.

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    Enviado por Alejandro Lin
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    Culturalmente las bromas son similares en todo el mundo, los hay que son mas fuertes, los hay que son mas suavez, los hay como en este caso un humor que esta fuera de lugar, para resaltar que el tal Mauricio o como se llame, personaje de Aida es racista.. Podrian haber puesto perfectamente el cartel de prohibido la entradas a perros y extranjeros, no perros y chinos, de esta manera habria sido ambigua y no habria (o quizas si) gente que se molestara. Pero no, preferieron poner chinos, el hecho de que nos enfademos (si, naci en bolivia pero soy de padres taiwaneses, o chinos, como prefieran) es porque podemos aguantar hasta cierto limite en cuanto a las bromas, una cosa es saber distinguir las bromas y otra cosa es carecer de autoestima.

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    Enviado por Alejandro Lin
    (Contacto Página)
    Por ultimo, quiero dejar una pequeña dedicacion al comentario del señor Javier, intelecto por lo visto que ha dejado su comentario de la higiene de los chinos y que un cartel asi es un insulto hacia los perros.. Comentarle que la suciedad es relativa segun las culturas, costumbres, etc, supongo que usted al ser inteligente ya debia saber esto, por lo cual no hace falta que explique mas al respecto.. En caso de que no sepa de lo que hablo, espero que algun dia, tenga la posibilidad y la suerte de salir de su mundo España y pueda conocer otros lugares para asi poder reflexionar realmente y poder opinar con mas fundamentos y argumentos consistentes. Le doy mi humilde consejo siendo una persona que no ha terminado de estudiar ni siquiera el bachillerato, espero que no se lo tome como una ofensa por ser superior.

    Saludos.

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    Enviado por ChinoChano
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    Sobre el tema de Mauricio, recuerdo, una vez más, que es una especie de “malo” (aunque al ser en una comedia, su papel es algo ambiguo), y que los malos, cuanto más malos, mejor. No he visto el episodio de Aída, pero no me extrañaría que el capítulo terminara con Mauricio aceptando la presencia de Wang el chino en el barrio (aunque le lanzara alguna puyita). La serie, con mucha incorrección política y alguna que otra barbaridad, suele acabar con finales felices y en plan moraleja.

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    Enviado por Alejandro Lin
    (Contacto Página)
    No entiendo muy bien tu punto, supongo que quieres decir que Mauricio es un simple personaje de la seria, no hay que darle importancia, la cual estoy de acuerdo.. pero el tema no esta en quien interpreta ese personaje de ficcion, el problema es el hecho de que telecinco haya permitido publicar un cartel concretando una raza, tal como dije, si hubieran puesto extranjeros en vez de chinos, poca gente se habria sentido ofendido, la historia acabaria igual, con finales felices y unas cuantas moralejas.. no?

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    en la historia Mauricio quiere “echar” a Wang del barrio, así que va contra él, e intenta chincharle a él como chino. Por eso lo del cartel. Mauricio es el malo y hace maldades, y, como digo, seguro que el capítulo acaba bien para Wang, mal para Mauricio (que mejorará un poco su forma de ser aunque nunca escarmentará del todo) y todos contentos. De todos modos hablo sin haver visto el capítulo, ya que estos días de problemas con el internet en China es muy difícil ver un vídeo de fuera del país. Simplemente me imagino cómo es el final del episodio, conociendo como conozco Aída (me he visto bastantes temporadas, aunque no las últimas).

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    Enviado por Haiwie
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    En mi opinión, que comparto al 60% lo que dice Dani y el 40% de lo que dice Javier, la vida hay que tomársela con humor y saber reírse de nosotros mismos, pero siempre con ciertos límites y sabiendo la repercusión que va a tener.
    Un programa de televisión lo ve mucha gente y por esa razón tienen que tener cuidado con lo que emiten.
    A mí personalmente me pareció bastante denigrante el cartel ese, porque es directo y sin dudas, excluyente. Yo he vivido mucho tiempo en Andalucía (hermosa tierra como la que más, pero también con mayor concentración de paletos por m2) y conozco de primera mano lo que ocurre cuando salen este tipo de cosas en la tele. Tanto los niños como los grupos de personas poco raciocinio no ven al personaje como un antihéroe sino como alguien con una conducta normal y por tanto lo trasladan a la vida cotidiana (gran parte de la sociedad española por desgracia es así). Bromas sí pero los mensajes que fomentan conductas sociales nocivas, no deberían de ser toleradas.

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    Enviado por Jose (Melilla)
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    Hace tiempo el mismo personaje, Mauricio, quería quedarse con un niño abandonado porque podía pasarle algo malo “o peor todavía que lo adoptase un catalán” … hubo hasta preguntas parlamentarias en el Parlamento catalán.
    Creo que es un personaje como el de Borat o Torrente y no hay que darle mas vueltas.
    Además el llevar el estereotipo del machista racista y empresario explotador al ridículo me parece muy positivo.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    exactamente… Ni Borat ni Torrente son modelos a seguir, pero hay que ser muy Borat (o Torrente) para admirarlos. Son antihéroes… Ahora está muy de moda hacer series de antihéroes (Breaking Bad, Los Soprano, Dexter) o películas… ¡hasta para niños! (Despicable Me, Austin Powers con su profesor Maligno mil veces más gracioso que el prota, Hotel Transilvania, Wrecking Ralph, o Maléfica, que se estrena precisamente hoy en España).

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    Enviado por javier
    (Contacto Página)
    Estimado Alejandro, me temo que la suciedad, a diferencia del tiempo, no es relativa. La mierda es mierda en todas partes. He vivido tres años en china y uno en la hermosa tierra de sus padres, por lo que creo que hablo con conocimiento de causa. Los taiwaneses, sin duda por influencia de los cincuenta años de protectorado japonés, son bastante más limpios que los chinos del continente. De todas maneras, Asia es Asia y los estándarés de higiene, en general, son muy bajos, para nosotros y para ellos, la diferencia es que nosotros nos damos cuenta y ellos no porque para ellos es lo habitual.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    y bueno, es una cosa que tiene que ver más con la situación de desarrollo de un país… Singapur, país étnicamente muy chino, es uno de los países más enfermizamente obsesionados por la limpieza del mundo.

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    Enviado por javier
    (Contacto Página)
    Creo que más que una cuestión de desarrollo es de educación. Lo que hay que hacer no es limpiar, sino no ensuciar como hacen los japoneses, estar concienciado a través de la educación de que ensuciar es una falta de respeto para con los demás, y a los chinos los demás,…

    No hay que olvidar nunca que Singapur es una ciudado-Estado con todo lo que eso conlleva, no se debe comparar casi nunca a ningún país con cosas tan excepcionales como Singapur o Mónaco.

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Pues bien es cierto, pero a veces tampoco es justo comparar países de Europa, pequeños, o EEUU, un país con muy baja densidad de población, con lugares como China, India u otros lugares superpoblados de Asia… Que vale, Japón es una excepción, pero hecha a base de férrea disciplina nipona.

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