La gran explosión del cine coreano

Aparquemos por un día las noticias del coronavirus en China, que de tan impactantes que están siendo pueden causar excesiva alarma y paranoia, y viajemos hoy a la cercana Corea del Sur.

La próxima semana se celebra la entrega de los Oscar, con mucha emoción por la ausencia de claros favoritos entre las películas que compiten. Este año, por primera vez en mucho tiempo, he visto muchas de las nominadas en las principales categorías (han ayudado mucho tanto Netflix como el hecho de que ya no esté en China, porque a los cines chinos sólo llegaba el cine hollywoodiense palomitero, y muchas de las pelis oscarizables no pasan la criba censora). Una de esas nominadas que he visto es la surcoreana Parasite, del monovocálico Bong Joon-ho, que en 2019 fue uno de los fenómenos cinematográficos de año, y que ya sólo con su presencia entre las nominadas está haciendo historia.

Parasite es la segunda película asiática de la historia que está nominada al principal Oscar, el que se da a la mejor película. La primera fue, en 2001, la taiwanesa Tigre y Dragón, y en ese caso el film era en realidad una coproducción taiwanesa, hongkonesa, china y estadounidense, así que Parasite es la primera cien por cien asiática.

Pero no sólo eso, la peli está nominada a otras cinco estatuillas: mejor director, mejor guión original, mejor diseño de producción, mejor montaje, y mejor película de habla no inglesa (éste último me da que es el que seguro que se lleva, sintiéndolo por Dolor y Gloria de Almodóvar). La película ya se llevó la Palma de Oro en Cannes, ha sido aclamada por la crítica, y ahora busca redondear el año.

El éxito de Parasite, de la que sólo os voy a contar que es un thriller porque todos dicen que es mejor no saber nada de su argumento para disfrutarla más, es el síntoma de que el cine coreano está llegando cada vez más al mainstream, y ya no sólo gusta a los fans del cine asiático, que son muy apasionados pero minoritarios, sino que está llegando a las masas gracias al boca a boca.

Otra película coreana que se ha hecho muy popular en los últimos años, ésta en el género del horror, es Tren a Busan, un film de Yeon Sang-ho sobre un ataque zombie en Corea del Sur que sorprende a los protagonistas en un viaje en tren desde Seúl a Busan, cruzando el país de norte a sur. Vi la película el pasado domingo (está en Netflix, por lo menos en la versión francesa de la plataforma) y me llamó la atención que en una escena uno de los personajes más cool del filme le llama al protagonista «parásito», como si hubiera cierta vinculación entre esta película y la anteriormente citada.

Otra película coreana digna de ver y también disponible en Netflix, en este caso de otro género muy diferente, el de aventuras, es Okja, un film sobre un cerdo gigante con unas escenas de acción y una fotografía comparables, qué digo, superiores, a una superproducción Marvel. El director es el mismo que el de Parasite, Bong Joon-ho, y cuenta con estrellas de Hollywood como Tilda Swinton o Jake Gyllenhaal, que están muy histriónicos y divertidos.

Con éstos y otros éxitos, algunos también de la mano de Bong (The Host, Snowpiercer, Memorias de un Asesino…) el cine coreano está adelantando en popularidad últimamente a otros de Extremo Oriente que la han llegado a tener anteriormente en al menos ciertos círculos de Occidente, como el cine japonés o el de Hong Kong. No digamos ya en comparación con el cine chino, que cosecha ya grandes taquillazos dentro de sus fronteras pero no consigue exportarlos fuera, ya ni siquiera con su eterno Zhang Yimou.

Este creciente éxito del cine surcoreano parece ser el mayor fruto de 20 años de política estatal por extender la cultura del país al exterior y crear la llamada «hallyu», una oleada coreana de la que ya hablé en esta web hace eones, y que ha tenido sobre todo éxito en China o en Japón pero en los últimos tiempos también parece estar haciendo mella más lejos.

Poniendo fin a la censura que también había en el país hasta principios de este siglo, invirtiendo mucho en cine, televisión, música y otros productos de entretenimiento, y llevando a sus artistas al exterior para aprender y empaparse de otras culturas, los surcoreanos han comenzado a mostrar que la cultura moderna de su país, como ya mostraron musicalmente con el Gangnam Style, puede ser muy exportable y hacerse muy viral (no son buenos tiempos para hablar de virus, pero éste no es malo).

Simpatía por Mister Venganza, un «clásico» del cine coreano de la pasada década que no he tenido el placer de ver pero que tiene su fama entre los coreanófilos. Parte de la «trilogía de la venganza» de Park Chan-wook.

6 Comentarios

  1. Ya en el 2006, el cine coreano empezó a mostrar su carisma de cara a la difusión exterior con la película «The Host».Ya antes había creado productos exportables, pero a partir de esta hubo un antes y un después.Y una de las facetas del cine coreano donde destaca es el cine de terror, donde despunta con escenas pasadas de rosca con la violencia y situaciones extremas, aunque esa temática a mi no me guste. Sí que me gustó «The Host» porque entraba más en el género de ciencia ficción, que sí que es un género que me apasiona. Para ver más o menos lo que hay en ese país, nada mejor que echar un vistazo en la página Wikidrama, que también es conocida por su sección de Kpop y de todo lo que se hace en Asia a nivel de cine, culebrones, música, etc.

  2. Casualmente estos días se ha emitido una película coreana en televisión.Como en su momento no la pude ver, la grabé en Movistar y ayer la vi. Quedé anonadado y me dan ganas de verla otra vez se trata de»La gran batalla» del año 2018.Es histórica y trata de la invasión de la península de Goguryeo, la actual Corea por el imperio chino de la dinastia Tang en el año 645 DC.Tanto por sus escenas y sus efectos especiales, por las interpretaciones de sus actores, como por la forma de estar explicada es digna de ser vista.Ha tenido récords de audiencia y ha ganado muchos premios.Es de esas películas que te dejan pegado al asiento, pero también hay momentos en que casi saltas como movido por un resorte en las escenas de acción. Para ver alguna información y un pequeño trailer, (aunque añadiré otro más largo de You Tube), pongo este enlace.
    https://www.cinemadeinasia.com/2018/11/review-great-battle-2018.html

    • ¡Gracias! Con las pelis históricas de Asia (las que hablan de épocas imperiales y de espadazos) me sucede que como muchas veces no conozco demasiado el contexto histórico no las acabo de disfrutar… pero seguro que hay quien las disfruta mucho sin necesidad de contextualizarlas.

      Quedan un par de horillas para los Oscar, a ver si la Academia nos da una sorpresa y premia a Parasite! A mejor peli lo veo difícil, pero quizá en mejor director sí salta la liebre, como el año pasado con Cuarón (Roma).

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