La increíble biografía del padre del ping pong

Ya que estos días se está hablando tanto de tenis debido al affaire Djokovic, yo voy a hablar también de tenis aquí, pero de tenis de mesa, que para eso es el deporte rey en China. Parte de la culpa de que el ping pong sea hoy tan popular en ese país, y de que casi todos los oros se los lleven los palistas chinos, la tiene un personaje fascinante, con una biografía tan loca que parecería que es la de varias personas mezcladas por error: me refiero a Ivor Montagu, un tipo que pese a no tener entrada de Wikipedia en español es seguramente la persona más interesante de la que aprenderás algo hoy.

Montagu (1904-1984) fue un aristócrata judío, hijo y nieto de banqueros millonarios de la Inglaterra victoriana, que podría haber vivido de sus rentas toda su vida, pero en lugar de ello decidió probar suerte en diferentes campos, y en todos ellos dejó cosas interesantes.

Para empezar, fue zoólogo: esos fueron sus estudios universitarios en Cambridge, y en este campo fue uno de los primeros defensores de la conservación del caballo de Przewalksi, en aquel momento la única especie de caballo salvaje que quedaba en el planeta (hoy se conserva en las estepas de Mongolia, pero no se puede decir que sea totalmente salvaje ya).

También fue cineasta: en los años 20 y 30 del siglo pasado llegó a producir varias películas de Alfred Hitchcock durante la etapa británica de éste, antes de que fuera a Hollywood a triunfar. Fue amigo de Sergei Eisenstein, e incluso realizó varios documentales sobre la Guerra Civil española.

Si las dos cosas anteriores os parecen poco relacionadas, sabed además que Montagu fue un espía comunista para la URSS: desde muy joven fue simpatizante del leninismo, y en la Segunda Guerra Mundial fue contactado por la Unión Soviética para ayudarles en labores de inteligencia. Curiosamente, en esa época un hermano de Montagu era también espía, pero para la Armada británica. Ivor fue amigo de Trotsky, a quien conoció en un viaje que hizo a Turquía en 1929, y en 1959 recibió de la Unión Soviética el Premio Lenin de la Paz.

Además de todo lo anterior, y aquí vamos acercándonos al propósito último de este artículo, Montagu fue jugador profesional de ping pong y de hecho es considerado el padre del ping pong moderno, ya que fue él quien fundó la Federación Internacional de Tenis de Mesa y la presidió durante más de 40 años.

Montagu, en el centro, con otros pioneros de la ITTF.

En calidad de presidente de esa federación, y seguramente también por sus simpatías comunistas, Montagu escribió una carta a Mao Zedong a principios de 1950, recomendando al líder del entonces recién nacido régimen comunista que promoviera el ping pong en el país para que los chinos hicieran ejercicio y aprendieran las bondades de la competición. Mao siguió su consejo, ¡y de qué manera!

Mao comprendió que el tenis de mesa era un deporte ideal para que millones de chinos lo practicaran: era barato, no hacía falta excesivo equipamiento ni grandes estadios para jugarlo.

«La bola de plata sirve para hacer amigos», dice este póster de los años 70.

Montagu visitó China en 1952, y un año después ese país pasara a formar parte de la Federación Internacional de Tenis de Mesa. El hecho de que la República de China (Taiwán) no lo hubiera hecho antes ayudó a que Pekín pudiera hacerlo fácilmente, y es por eso que aunque en otros deportes la China comunista pasó muchas décadas sin competir internacionalmente, sí lo hizo desde el principio en este deporte.

En 1959 un chino (Rong Guotuan) ganaba por primera vez el Campeonato del Mundo y en 1961 Pekín ya organizó el Mundial de ping pong. Desde entonces China ha ganado 149 oros en Mundiales, y se ha llevado 32 de los 37 oros olímpicos.

Rong Guotuan, cuya triste historia ya conté en el pasado: en la Revolución Cultural se suicidó después de ser acusado de espía.

Pocos países han dominado tanto en un deporte tan extendido internacionalmente, y los chinos se lo deben en parte a un aristócrata inglés y judío, zoólogo, espía comunista y cineasta. Un hombre que enfadó mucho a su familia cuando, con 22 años, escandalizó a la clasista sociedad británica al casarse con la hija de un humilde zapatero que además era madre soltera (la reina de Inglaterra llegó a escribir una carta de condolencias a la familia Montagu tras el enlace).

PD: Debido a 70 años de monopolio chino en el deporte y a que la palabra «ping pong» parece mandarín, hay mucha gente, chinos incluso, que cree que el tenis de mesa es un invento de este país asiático, pero en realidad quienes lo inventaron fueron los británicos, en el siglo XIX, concibiéndolo al principio más como un juego de mesa para las veladas de los aristócratas que como un deporte.

La palabra «ping pong» nació también en esos tiempos, como una forma onomatopéyica de describir el juego dado el ruido que hace la pelotica al rebotar en la mesa. «Ping Pong» fue incluso durante un tiempo una marca registrada, que la compañía Parker usó en las primeras décadas del siglo XX.

3 Comentarios

  1. Muy ilustrativo. Cuando llegué al punto de leer sobre la triste historia de Rong, quise haber encontrado un enlace para hacer una rápida visita a otro, muy seguramente, interesantísimo artículo.
    Enhorabuena

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