La muy recordada Anita Mui

El mundo de la música está trufado de estrellas que fallecieron demasiado jóvenes, y en el cantopop hongkonés ha habido varios casos que ya he mencionado en el pasado: Leslie Cheung (quien se suicidó a los 46), el cantante de rock Wong Ka Kui (muerto con 31 años al caer de un escenario)… Hoy recordaré otro caso del que quizá he hablado menos, el de Anita Mui, quien llegó a ser bautizada como «la Madonna de Oriente» por su gran éxito en los años 80 y 90.

Mui fue una voz muy peculiar, porque en la escena musical asiática se tiende a que las voces femeninas sean extremadamente agudas o de aires infantiles, mientras que la suya era bastante grave y se diría que masculina, como podréis apreciar en la siguiente canción:

Esa voz tan grave, según ella misma contaba, se debía a que puso sus cuerdas vocales al límite de niña, cuando, ya a la tierna edad de cuatro años, comenzó a cantar con su hermana en clubs y teatros de Hong Kong, en plan Édith Piaf, para ayudar económicamente a su madre. El padre había fallecido cuando ellas eran muy pequeñas, apenas lo conocieron, y tuvieron una infancia sin estudios y mucho trabajo duro.

En 1982, ya con una grave voz de contralto, ganó un concurso de la canción en Singapur, y allí despegó una carrera en la que grabó 50 discos, vendió 10 millones de copias y dio más de 300 conciertos. Como la mayoría de los artistas famosos de Hong Kong (incluido Jackie Chan), compaginó la música con el cine, y apareció en más de 40 películas de los prolíficos estudios hongkoneses.

Anita, famosa también por sus suntuosos vestidos en los conciertos (donde a menudo actuaba vestida de novia) murió el 30 de diciembre de 2003, a causa de complicaciones de un cáncer cervical. Fue el colofón de un año maldito para la excolonia: ésta vivió entonces el pánico del coronavirus SARS, y en agosto los fans del cantopop ya habían quedado conmocionados después de que el antes mencionado Leslie Cheung, aquejado de una depresión, se tirara de un rascacielos. Leslie y Anita eran buenos amigos y habían participado juntos en varias películas.

La muerte de Mui agrandó su leyenda, como siempre pasa en el mundo de la música: sigue siendo una voz muy escuchada en Hong Kong, donde su estatua adorna la Avenida de las Estrellas, no muy lejos de la que también hay en honor a Bruce Lee, otro hijo predilecto de triste final.

El funeral de Mui fue multitudinario: miles de hongkoneses salieron a la calle para ver pasar el cortejo fúnebre, en el que una furgoneta totalmente cubierta de flores blancas (el color del luto en Asia) llevaba el ataúd de la estrella. Hong Kong no se olvida de ella: a finales de 2021 se estrenó un biopic titulado «Anita», y fue precisamente esta reciente película la que me animó a hablaros de ella.

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