La otra Na

El año pasado se retiró la tenista china Li Na, probablemente la deportista de su país que más famosa ha sido en el panorama mundial. No por ser mejor que las otras deportistas chinas (es buena pero no tanto), sino por haber jugado un deporte más mediático que otras: China tiene a las mejores deportistas de la historia en bádminton, ping pong o saltos de trampolín, por ejemplo, pero lamentablemente son grandes desconocidas fuera de su país.

Li Na, quien esta semana ha vuelto a ser noticia al anunciar que está embarazada (probablemente ése fue el motivo de su retirada, que quería ser madre) fue la primera tenista china que ha sido realmente famosa en las pistas, gracias sobre todo a que ganó Roland Garros y el Open de Australia, dos grand slam. Pero hace 30 años otra tenista china tocaya suya dio mucho que hablar, en su caso por motivos extradeportivos. Fue Hu Na, una entonces casi adolescente que, como la Comaneci, desertó de su país en los 80 durante un viaje a Estados Unidos.

Hu Na, nacida en 1963, era a principios de los 80 una joven promesa china del tenis, un deporte casi desconocido en la China de entonces pero que en su familia ya había practicado hasta su abuelo en los años 20. Apenas cumplida la mayoría de edad, Hu Na ya era la número uno del tenis de su país, e incluso era considerada una de las mejores jugadoras de Asia, lo que le permitió ser escogida en el equipo nacional para la Copa Federación en 1981 (el primer año en que China disputó este torneo femenino de selecciones) y en 1982.

Hu Na con su abuelo.

En julio de 1982, Hu Na viajó a EEUU para disputar con su selección esa Copa Federación, que en aquel entonces disputaba todos los partidos en el mismo lugar, en aquel caso las pistas de Santa Clara, en California. Na fue decisiva para que China ganara con facilidad la primera ronda ante Japón, pero en la segunda ronda, donde las chinas encaraban a Alemania, la joven se esfumó justo el día en el que debían disputarse los partidos. Con sólo 19 años, la tenista se escapó del hotel donde el equipo chino estaba alojado, se escondió en una casa de unos amigos y pocos días después solicitaba formalmente asilo político, asegurando que el Gobierno chino le quería obligar a alistarse al Partido Comunista contra su voluntad.

Es posible que así fuera, aunque también hay que decir que Hu Na esyaba algo disgustada con las autoridades chinas porque le habían denegado un viaje anterior a EEUU para participar en entrenamientos y becas que allí le habían ofrecido, por lo que muchos apuntan que es probable que las razones de su defección, más que políticas, fueran profesionales: quería simplemente formarse libremente en un país con mejor nivel tenístico que el chino, y su pasión por el tenis era tal que estaba dispuesta a meterse en el morrocotudo lío de desertar, aunque le costara alejarse de su familia. Aquí tenéis un relato muy minucioso de la deserción de Hu Na, aunque está en chino, para qué os voy a engañar.

La deserción de Hu Na causó un agrio incidente diplomático entre EEUU y China, país este último que apenas estaba saliendo del aislamiento que había conllevado el maoísmo. Se dice que en una reunión entre Reagan y Deng Xiaoping, el entonces líder chino le recriminó a Ronald que le había «robado a su hija» Hu Na (lo de «hija» al parecer lo decía porque ella y él eran de la misma provincia, Sichuan, y que una paisana le hubiera «traicionado» le dolía especialmente).

Las negociaciones duraron meses y finalmente, en abril de 1983, Washington decidió conceder a la chica asilo político para disgusto de Pekín, aunque el incidente no pasó a mayores: las relaciones entre los gobiernos chino y estadounidense, mal que bien, se recompusieron, y de hecho Pekín acudió a los JJOO de Los Ángeles 84 sin problemas, pese a que otros regímenes comunistas sí los boicotearon, en venganza por la espatntada occidental de Moscú 80.

Hu Na jugó como profesional en EEUU pero su carrera fue discreta y corta, lo más a lo que llegó fue a una tercera ronda en Wimbledon, y se retiró en 1991.

Hu Na jugando ya como ciudadana estadounidense.

Más tarde, en 1996, se trasladó a Taiwán, donde reside y llegó a montar una escuela de tenis que no sé si aún mantiene. Además ha sido comentarista de tenis para las teles de la isla.

Hu Na en la actualidad.

Curiosidad a tener en cuenta es que Hu Na, pese al conflicto diplomático que se montó alrededor de ella, al final ha sido más o menos «perdonada» -o diría mejor «olvidada»- por el régimen comunista chino, lo que le ha permitido viajar a China con mucha frecuencia en los últimos años. La última vez que estuvo aquí, hace unos meses, hasta inauguró en Pekín una exposición de pinturas hechas por ella, parece ser que ahora le ha dado por el arte.

ChinaSmack, el popular blog en inglés sobre este país, mostró que algunos internautas chinos aún recuerdan su defección y le dedican duras palabras, pero bueno, el hecho de que pueda entrar y salir libremente de China muestra que las cosas se han normalizado un poco.

1 Comment

  1. Enviado por Weiyi
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    como la historia de la peli de «el ultimo bailarin de mao». Al final todo se va olvidando y todo vuelve a cierta normalidad.
    Si eres una persona exitosa, residas donde residas, viviras bien.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Esa peli (que es australiana) me gustó mucho, ¡no está mal para no ser ni de Hollywood ni de China y hablar de un lugar tan lejano como el chino!

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