La Tierra errante (y errada)

Mientras el mundo del cine está últimamente revuelto por la última película del Marvel Cinematic Universe (por dios, que sea verdad que es la última), muy pronto seguramente el film más taquillero de la historia, hay que poner los ojos también en la industria cinematográfica de China, que este año ha conseguido parir el que seguramente es su primer blockbuster de ciencia ficción: La Tierra errante (The Wandering Earth). La película se ha convertido en la segunda con mayor taquilla de la historia del país (sólo por detrás de Wolf Warrior 2, de la que hablé en su día) y es la tercera más taquillera del mundo en lo que va de año 2019, sólo por detrás de las dos últimas basuras repetitivas de Marvel.

El éxito de la película en China le ha llevado al lugar donde hay que estar hoy en día si se quiere ser algo en el mundo de lo audiovisual: a Netflix, donde está disponible desde anteayer. Yo la vi entre ayer y hoy, y por ello os contaré algunas de mis impresiones sobre la película, aunque os advierto que voy a hacer algún que otro spoiler, así que si tenéis intención de verla parad aquí y leed el resto, si os place, después de visionarla.

La Tierra errante está basada en un relato del gran maestro chino de la ciencia ficción Liu Cixin, el único escritor del país que ha ganado el Premio Hugo a la mejor novela de fantasía y ciencia ficción que se otorga de forma anual (en cuyo palmarés están desde Isaac Asimov a Arthur C. Clarke, Philip K. Dick o J.K. Rowling).

El film no usa la historia de sus novelas más famosas y galardonadas (las de la trilogía del Problema de los Tres Cuerpos), sino la de una de sus primeras ficciones. En todo caso, se nota que hay un buen autor detrás del argumento porque el planteamiento es ingenioso y bastante original: en un futuro no muy lejano, la Tierra corre peligro porque el Sol está expandiéndose y amenaza con tragársela, por lo que la humanidad, en vez de buscar nuevos mundos habitables en plan Interestellar, decide instalar 10.000 poderosos motores gigantes en el planeta para moverlo entero y llevarlo a otro sistema planetario, en un viaje que ha de durar 2.500 años. ¿Cómo no se te ocurrió eso, Maziu Maconajiu?

En el comienzo de la película se nos dice además que el mundo se ha unido en un ente supranacional llamado el Gobierno Unido de la Tierra, con esta banderita tan mona:

La sede del Gobierno, curiosamente, está en el mismo sitio donde yo trabajo en la vida real desde hace unos meses, falsamente atribuido a «Washington» cuando es Ginebra.

Como la Tierra se va alejando del Sol, el mundo se va congelando. En el momento en que ocurre la película están pasando junto a Júpiter y hay unos refrescantes 84 grados bajo cero en la corteza terrestre, por lo que las imágenes que vemos de ciudades como Pekín son bastante antárticas.

Shanghái aún está peor, porque quizá por su mayor cercanía al mar está casi completamente enterrada en una meseta de hielo que ríete tú de Invernalia.

Pese a ello, cuando los protagonistas avanzan por la grieta que veis en la foto pueden ver algunos restos de gloria shanghainesa, y se nos revela por ejemplo que la ciudad acogió/acogerá las Olimpiadas de 2044 (a ver si aciertan).

Con este frío, es difícil vivir al aire libre, por lo que los humanos se han refugiado en ciudades subterráneas construidas debajo de cada motor y sólo salen para labores de transporte y gestión de los motores. En las urbes bajo tierra sólo caben 3.500 millones de personas, por lo que ha tenido que haber un enorme drama previo para ver quién entraba en ellas y quién no, aunque este tema se toca sólo muy puntualmente en el film.

En la ciudad subterránea de Nuevo Pekín, donde se desarrollan los primeros minutos de la peli, no sólo se han olvidado de ese drama, sino que la vida sigue casi igual que hace décadas: los chinos celebran el año nuevo con danzas de leones, hay tiendas de yangrouquan (pinchos morunos), se juega al mahjong, y los niños van a la escuela con los mismos chándales pasados de moda que llevaban en 1960 o en 2015, para repetir como loros lo que diga la profe.

Sólo ha cambiado que en lo alto de la pizarra no hay una bandera china, sino el logotipo del Gobierno Mundial.

Como veis, la película comienza muy bien, con un gran planteamiento… pero, desgraciadamente, naufraga a la media hora, cuando se convierte en una película de acción con unas formas de narrar y unos ritmos muy chinos y poco adaptables al gusto cinematográfico occidental. Actrices de 20 años que lloran sin ninguna intención de hacerlo creíble, protagonistas que al morir dan unos discursos épicos aún menos creíbles, supuestas escenas de humor con vómitos… Es una lástima que el film desaproveche un buen principio, pero en fin, si te gusta la acción a lo mejor tú prefieres la hora y media que a mí me ha sobrado.

De la parte más movidita me quedaría quizá con una parte de peligrosos paseos espaciales que quizá sea un homenaje a Gravity

…y con el malo, un robot de inteligencia artificial llamado MOSS que puede ser heredero de gentuza como el HAL de 2001 una odisea en el espacio pero también de la pérfida inteligencia artificial de Wall-E. Valga como aviso a la China actual, que parece rendida a la AI.

Aunque la película tiene un amplio elenco de personajes «salvadores del planeta», se supone que el protagonista está encarnado por el actor Wu Jing, quien después de petarlo como actor principal y director de Wolf Warrior 2 ahora se ha convertido en el Tom Cruise oriental y este blockbuster tenía que contar con él costara lo que costara. También está, como supuesto toque cómico en la historia, el gran Mike Sui, del que os hablé hace unas pocas semanas.

El director de la película es Frant Gwo (el extraño nombre que se ha puesto ya no adelantaba nada bueno), un gran fan de las historias espaciales que hasta ahora sólo tenía dos películas en 10 años de carrera pero que lo ha dado todo por hacer una superproducción de ciencia ficción en China. Como gran fan de este género que soy -aunque, cosa rara, ni me entusiasma Star Wars ni Star Trek- celebro su audacia, aunque preferiría que lo hubiera intentado hasta Zhang Yimou antes que él.

La película no sería gran cosa para los estándares hollywoodienses, pero quizá con lo que nos tenemos que quedar de ella es con el hecho de que los chinos ya estén siendo capaces de crear grandes pelotazos en un género que hasta ahora se creía casi monopolizado por los EEUU (que me perdonen Alex de la Iglesia y su Acción Mutante, pero las cosas son como son). Aunque el guión sea sensiblero, en algunas escenas digitales casi se vea el pixel y los vómitos en escafandra den un asco bestial, lo cierto es que a los chinos les ha gustado La Tierra errante, y cuando esto pasa pueden convertir un filme en uno de los más taquilleros de la historia sin necesidad de que éste salga de los cines de su país.

A mí me ha decepcionado un poco, pero bueno, me quedaré con la idea de que la intención es lo que cuenta, y con una frase de la película muy simbólica del futuro y del presente:

«En Pekín no se pueden ver las estrellas».

2 Comentarios

  1. Gracias por la información.Es interesante por su planteamiento.
    Eso sí, que no te gustan Star Wars ni Star Trek?.A mi me gustan las dos, aunque Star Trek mucho más, pues se hizo desde el principio con planteamientos científicos bastante acertados e incluso algunos adelantos tecnológicos actuales surgieron a raíz de las propuestas que salían en la serie.
    Y hablando de series estelares.Te gusta Stargate SG1?.Actualmente la voy siguiendo en todos sus episodios ,pues los grabo desde Movistar y cuando tengo tiempo los miro, ya que cuando se emitieron antaño me perdí muchos por sus horarios de emisión. También tiene cosas científicas y con la teoría de que las razas terrestres las expandieron los antiguos por el Universo, lógicamente hay también la raza china comandada por Yu-Huang Shang Ti El Emperador de Jade también conocido como Yu el grande o simplemente Yu y con la apariencia del primer emperador chino real de la historia,Qin Shi Huang, pero en variante extaterrestre.

    • creo que mi problema es que son universos tan grandes que me asusta entrar en ellos, me parece que ya ha pasado el tren para ser un trekkie o un fan de Star Wars… de todos modos me he propuesto revisionar las pelis de Star Wars, porque para colmo las que dicen que son las mejores (El Imperio Contraataca y el Retorno del Jedi) aún no las he visto. Una vergüenza.

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