La vacuna china se abre camino

El pasado domingo pensé que mi próximo artículo en esta web iba a ir sobre las tres principales candidatas chinas a vacuna contra la COVID-19, porque las desarrolladas en Occidente suelen mencionarse con muchos detalles (una es de la farmacéutica británica AstraZeneca, otra de la estadounidense Pfizer, otra de Moderna también en EEUU…) mientras que de las orientales se suele hablar de forma menos pormenorizada. Sin embargo, justo ese día una de las tres candidatas chinas se convirtió en la primera en ser registrada con licencia en el país, así que hay que modificar un poco el plan inicial.

Como digo, el pasado domingo, 16 de agosto, China anunció que ya tenía una vacuna para combatir la pandemia que nos atenaza, tan sólo cinco días después de que Rusia anunciara la suya, la ya famosa «Sputnik V». Se podría decir que China llega en segundo lugar, pero hay que puntualizar que mientras la OMS no está dando demasiado pábulo a la vacuna rusa, que me temo que no ha sido probada en la suficiente cantidad de gente como para ser cien por cien fiable por mucho que una de las «cobayas» fuera la hija de Putin, la candidata china sí es una de las que la organización internacional tenía en su radar y citaba como una de las seis que estaban más avanzadas. Vacunas que, recopilemos, son tres chinas, dos estadounidenses y una británica.

La vacuna china ha sido desarrollada por Sinopharm, compañía farmacéutica estatal que en realidad estaba investigando con dos equipos dos diferentes vacunas contra la COVID-19: uno en Pekín y uno en Wuhan, la ciudad donde comenzó la pandemia. No acabo de estar seguro de cuál de los dos equipos ha sido el que ha desarrollado la candidata que ahora ya está registrada, pero lo cierto es que de las tres candidaturas chinas dos eran éstas de Sinopharm y la tercera era de una empresa de nombre parecido pero que creo que no es estatal, llamada Sinovac. Como veis, entre que hay parecidos en los nombres y que Sinopharm estaba llevando dos líneas de investigación, las candidaturas chinas están algo rodeadas de confusión -nada nuevo en el mundo chino- y quizá por eso no se les ha hecho tanto caso en los medios de comunicación como a las anglosajonas.

En las fases de ensayos clínicos, en las que la vacuna se tiene que ensayar en grupos de población cada vez más grandes (primero decenas, luego cientos, finalmente miles), Sinopharm ha hecho sus pruebas en lugares tan lejanos como Emiratos Árabes Unidos, Brasil, Pakistán o Baréin. Algunos os preguntaréis por qué no lo ha hecho en China, y la razón es que las pruebas deben hacerse preferiblemente en sitios donde haya transmisión comunitaria del coronavirus para probar mejor su efectividad, cosa que en China actualmente no ocurre. Además, parece ser que China ha firmado algún que otro acuerdo con esos países para garantizarles un acceso masivo a estas vacunas si finalmente se muestran efectivas contra el mardito COVID-19.

La vacuna de Sinopharm podría costar unos 140 dólares, leo en los medios (se tienen que administrar dos dosis que en total valdrían eso) y debería estar lista para campañas masivas de inmunización a finales de año. Un paso más en esta carrera por la vacuna que cada vez se parece más a la carrera espacial (no en vano Rusia le puso Sputnik a la suya) y en la que mientras a las grandes potencias les va en ello el prestigio a la población mundial le va la vida.

No es bueno tener puesta toda nuestra fe en estas vacunas, pero quizá los avances que está habiendo con ellas nos dan algo de aliento en un momento difícil, con tanto rebrote y curvas ascendentes de nuevos casos.

2 Comentarios

  1. No sé… Soy algo escéptico acerca del cuándo aparecerá una vacuna SEGURA y EFICAZ. De lo que sí estpy seguro es de que las multinacionales farmacéuticas van a hacer su agosto… porque la que saquen de va a vender, aunque se demuestre que no es excesivamente segura, eficaz, etc. El mundo está cansado, ansía una ventana para respirar de este mal sueño que estamos viviendo y se asirá a un clavo ardiendo, pero LA VACUNA… me cuesta aseverar que se lanzará «al mercado» con la seguridad, libre de efectos secundarios, que abarque a todo tipo de pacientes, etc. Una vacuna lleva mucho tiempo… Más bien creo que pueda conseguirse un tratamiento más idóneo para luchar contra los síntomas y secuelas. Y soy médico… Un abrazo a todos y deseo que sigamos todos bien.

    • Es un poco un placebo para calmarnos un poco, porque en efecto estamos realmente agotados con el tema. Hay que seguir investigando, pero siendo conscientes de que no la tendremos mañana. La OMS ya lo ha advertido, tenemos por lo menos para dos años de pandemia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.