Las bicis vuelven a reinar

Cualquiera que viva en Pekín o alguna otra gran ciudad de China ya habrá notado que desde hace varios meses las aceras de las principales calles y avenidas están inundadas de bicicletas amarillas y naranjas. Son el mejor invento de este país desde la imprenta: las bicis de alquiler mediante móvil.

Eso ya existía, diréis algunos, incluso en España, donde Madrid tiene sus Bicimad y Zaragoza es un lugar donde si no te atropella un ciclista yendo por la acera es que no has vivido. Pero en China le han dado una vuelta más a ese concepto y lo han mejorado.

Hasta ahora, las bicis de alquiler como las que se ven en ciudades europeas sólo las podías recoger y dejar en lugares especialmente diseñados para ello, aparcamientos para bicicletas. En Pekín también se creó este tipo de servicio (las bicis son rojas), patrocinado por el gobierno local, pero con la llegada de las bicis naranjas y amarillas, seguramente va a caer completamente en el olvido (ya antes se las veía bastante polvorientas).

La diferencia de estos nuevos servicios es que las bicis se pueden recoger y dejar en cualquier parte, lo cual te da mucha mayor libertad y comodidad. Esto lo ideó una pequeña empresa llamada Ofo (las bicis amarillas), iniciada por estudiantes universitarios de la ciudad de Hangzhou, y enseguida llegó Mobike (las bicis naranjas) para hacerle la competencia. En otras ciudades chinas también hay otro servicio similar de bicis azules, pero ése no ha llegado a Pekín, así que no lo conozco.

A mí este nuevo servicio me salvó la vida. Desde que vivo un poco más lejos de mi oficina que antes, ir desde el metro hasta el trabajo, o volver, se había vuelto un verdadero engorro, que sorteaba caminando, pillando un triciclo-taxi… pero con las Ofos y las Mobikes, mi vida ha cambiado.

Para usarlas, hay que bajarse una aplicación en el móvil que te pone en un mapa las bicicletas de la marca que hay más cerca de donde estás, en plan Uber. Una vez llegas junto a una bicicleta, la forma de quitarle el candado varía: para las Mobike, tienes que pasar un lector de códigos QR de tu móvil por el código que tiene la bicicleta en su guardabarros, y a los pocos segundos se abre el candado. Para las Ofo, tienes que introducir el número de matrícula de la bici en la aplicación, y al poco ésta te revela la combinación de cuatro cifras que abre su candado. Las Ofo son un poco más “complicadas” de pillar, por tanto, pierdes unos segundos más, pero a mí me gustan más porque tienen una combinación plato-piñón mejor y hay que pedalear menos para usarlas, las Mobike parecen ideadas sólo para niños.

ofobici

La aparición de estas bicicletas es una gran idea, un buen invento de los chinos que hace muchísima falta en ciudades como Pekín, donde hay mucha contaminación y habría que ir pensando en dejar de usar tanto los coches -principales causantes del smog- y usar más el transporte público, el eléctrico y la zixingche de toda la vida, la que dio a China el siglo pasado el apodo de “reino de las bicicletas”.

Pero no todo el mundo está contento, como suele pasar. Los taxistas, el servicio clásico de alquiler de bicicletas municipal y otros colectivos no ven con buenos ojos esta iniciativa privada, y en la prensa china si se habla de Ofo o Mobike es para dar malas noticias, como se solía hacer con Uber hasta que se alió con su competencia china. También hay que decir que la “libertad” de aparque y desaparque que dan estos nuevos velocípedos a veces es aprovechada por la gente para dejar estos vehículos tirados en cualquier parte, lo cual puede molestar a peatones y conductores.\

Pero esto no justifica los ataques que estas bicis están empezando a sufrir. Ofos y Mobikes subidas a un árbol, tiradas a un canal… Incluso hace poco ha habido recientemente en la ciudad de Shenzhen un sangrante caso en el que un desaprensivo -o varios- ha agarrado cientos de bicis de alquiler (también de las azules, que allí al parecer sí hay de esa marca), las ha destrozado a golpes y, convertidas en chatarra, las ha dejado apiladas en una urbanización residencial.

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Conflictos entre ciclistas de alquiler y de bici propia, entre oferos y mobikeros, entre conductores y peatones… ya se sabe, las ciudades de hoy en día son junglas del asfalto. De momento yo, mientras no las ilegalicen o prohíban -que todo puede ser en este país de drásticas decisiones- seguiré usando bicis de aquiler, y probablemente ya no me compraré una propia, que estoy harto de que me las roben.

bicisofo

6 Comentarios

  1. Bueno lo de “invento de los chinos” permíteme dudarlo. Invento de otros copiado y mejorado por los chinos puede ser. Yo he trabajado muchos años, desde hace ya 25 años interpretando para delegaciones de gobiernos de ciudades chinas, que venían a España a aprender cosas interesantes para aplicar allí en materia de protección de medio ambiente y otros ámbitos como empleo, seguridad social etc… y una cosa que les llamó mucho la atención en su día fue este sistema de bicis que por poner uno ejemplo en Gijón llevaba mucho funcionando y que a su vez Gijón creo que también había copiado de otra ciudad europea. Al principio no era de alquiler, sino totalmente gratuito, se accedía al servicio con la tarjeta ciudadana y fue puesto para que la gente cogiera más la bici y se contaminara menos. Recuerdo cuando los chinos lo vieron que dijeron que era una idea buenísima y que lo aplicarían en su ciudad. La idea se toma y se mejora. Igual que está muchas otras. No lo considero invento. Además durante muchos años hubo muchos intercambios de este tipo, con delegaciones de gobierno chino viniendo aquí y viceversa, las de aquí yendo allí. Y así mejorando (o empeorando, según el caso) cada uno las cosas que consideraban interesantes.

  2. que tristeza la imagen de las bicis de alquiler destrozadas. En shanghai estan las tres empresas, y se han convertido en una estampa del dia a dia cada vez mas, se quejan los taxistas? pues que paren cuando les haces senias, que luego nunca les vienes bien. Mobike and co han venido para quedarse.

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