Las misteriosas tuberías de Baigong

Hace 14 años, cuando crucé la remota provincia china de Qinghai en el tren Pekín-Lhasa, me pareció estar surcando un paisaje extraterrestre: una inmensidad pedregosa y gris, aparentemente sin vida.

En los últimos años, no sólo yo he vinculado Qinghai con lo extraterrestre, porque durante un tiempo, incluso los medios oficiales chinos llegaron a especular con la posibilidad de que aliens de otros planetas hubieran llegado a ese lugar hace decenas de miles de años y construyeran misteriosas estructuras en la zona. Ello se debió al hallazgo de las tuberías de Baigong, de las que a lo mejor ya habéis oído hablar si sois amantes del misterio, si no os perdéis un programa del Iker Jiménez del Oso de turno.

Las tuberías de Baigong se encuentran en un lugar que ya antes del hallazgo tenía cierta magia: la zona de los llamados «Lagos Amantes», el lago Keluke y el lago Tuosu. Sólo les separan tres kilómetros de distancia, pero el primero de ellos es de agua dulce y el segundo de agua salada.

Vista de los dos lagos en Google Maps: como veis, hasta tienen diferente color.

En la orilla noreste del lago Tuosu hay un lugar muy conocido por la población local llamado la Montaña Baigong, aunque en realidad no es más que una peña de unos 200 metros. Esta peña tiene tres cuevas al pie, y una de ellas es bastante profunda, aunque las otras dos están semiderrumbadas y apenas se puede entrar a ver qué hay dentro.

A mediados de los 90, un grupo de paleontólogos estadounidenses en el que no he logrado confirmar si estaba Ross Geller visitó la cueva en busca de restos de dinosaurios, muy abundantes en China, y aunque no encontraron lo que buscaban sí descubrieron unas estructuras que parecían tuberías de hierro. Las había tanto incrustadas en las paredes de la montaña y las cuevas como semienterradas en las cercanas orillas del río Tuosu, .

El descubrimiento cayó en el olvido hasta que años después expertos chinos revelaron que las estructuras, en las que efectivamente el hierro oxidado era parte de su composición, tenían 150.000 años. En esa época los seres humanos todavía no conocían los metales (la edad del bronce se inició hace menos de 10.000 años, y la edad del hierro aún es posterior), y de hecho en esa zona de Qinghai no se tienen noticias de que hubiera humanos hasta hace 30.000 años.

Este descubrimiento llevó a algunos a especular con la idea de que esas tuberías formaran parte de una red de desagüe o algo similar, diseñada por extraterrestres que llegaran a ese lugar en esas fechas remotas. Era lo que los amantes de lo paranormal llaman un «oopart» (siglas de «out of place artifact»), un objeto fuera de lugar, como las líneas de Nazca o el famoso Mecanismo de Anticitera. Como os mencioné antes, hasta los medios oficiales chinos hablaron de posibles extraterrestres.

Noticia publicada en la web de Diario del Pueblo el 25 de junio de 2002.

En años posteriores, el misterio ganó cierta fama internacional en el mundillo, pero los científicos acabaron teorizando que seguramente lo que parecen tuberías metálicas eran en realidad árboles fosilizados. Sin embargo, eso no le quita del todo excepcionalidad al caso, ya que es muy, muy raro que restos biológicos se transformen en compuestos que contengan hierro con el paso de miles de años. Es decir: puede que no sea un fenómeno extraño, pero sí que sería un fenómeno geológico bastante extraño.

Pero ya sabéis que en el mundo del misterio, aunque se resuelvan los interrogantes o se expongan teorías que quiten a los alienígenas de la ecuación siempre habrá quien mantenga el mito, y más en la era de internet, en la que cualquiera puede contar cualquier cosa en un blog, en una web o en redes sociales  sin tener que demostrarla, porque siempre habrá alguien que le creerá. Hay quienes hasta creen que Baigong podría ser una pirámide prehistórica, conectada por tuberías al lago, quién sabe con qué fines.

Ayudan a mantener el mito algunos habitantes locales, ya que, también suele pasar, muchos no quieren que la gente deje de vincular su lugar con los misterios que le han rodeado. Por ello, han edificado un monumento a las tuberías, tan hortera como suelen ser estas cosas en China, y coronado por un platillo volante de película de Ed Wood.

Algunos dirán que con esto los habitantes locales quieren captar turistas, pero lo cierto es que es muy difícil acceder a la zona, creo además que para los extranjeros está prohibido totalmente acercarse a los lagos. Al parecer, ello no tiene que ver tanto con posibles encuentros en la tercera fase como con el hecho de que en esa zona hay armas nucleares chinas ultrasecretas (la provincia de Qinghai, de hecho, es el lugar donde el Ejército chino prueba desde hace más de medio siglo sus bombas atómicas). Por cierto, hay rumores de que las tuberías de Baigong presentan niveles altos de radiación. ¿Casualidad?

PD: En Google, al buscar «tuberías Baigong», muchas webs ofrecen la siguiente imagen, que creo que no pertenece en absoluto al lugar. 

Al parecer, esto se encuentra en un lugar de Australia acertadamente llamado «Parque Nacional Tubos de Órgano».

Imagino que se debe a que algunos quedaron decepcionados con las fotos de «tuberías» sueltas que sí son de Baigong y decidieron usar imágenes más chulas de otros lugares, para echarle salsa al enigma.

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