Las tres visitas merengues

 

Esta semana tenemos en China al Real Madrid, que lleva a cabo la que es su tercera gira por este país, el retorno del “hijo pródigo” después de seis años sin venir. Como no han pasado por Pekín esta vez, a diferencia de las dos anteriores, la visita se está notando un poco menos aquí en la capital. Aunque yo la estoy siguiendo telefónicamente, porque una amiga mía está trabajando como traductora para Mou y me cuenta alguna que otra anécdota por el móvil, así que la cosa está resultando también graciosa.

Sin ser yo merengue -desde el pasado año me declaré culé, porque seré para siempre del equipo donde jueguen Xavi e Iniesta- recuerdo con bastante intensidad las dos visitas anteriores que hicieron los madridistas, en 2003 y 2005, especialmente esta última, porque me tocó cubrirla como periolisto.

Voy a rememorarlas un poco en el post de hoy, porque además en aquellos tiempos aún no tenía yo este blog, así que creo que no he contado demasiado de aquellas giras, las primeras que un equipo español de renombre hizo por China.

La visita del Real Madrid en 2003 fue extremadamente importante para Pekín, y no sólo porque llegara uno de los mejores equipos del mundo, que todavía estaba en su época exitosa en la Champions. Fue además una gran inyección de moral para la ciudad, pues en los meses previos a la llegada de los blancos, había sufrido la epidemia de SARS, o mejor dicho, la epidemia de pánico al SARS. En abril y mayo todos íbamos con mascarilla, estábamos angustiados y el mal rollo se respiraba en el ambiente, mientras los diarios daban la cifra de fallecidos diarios por el misterioso mal. Y la ciudad estaba un poco aislada porque la OMS había recomendado no viajar desde el extranjero a Pekín, así que en la primavera de 2003 se suspendieron muchos eventos en la ciudad, como el Mundial femenino, o un muy esperado concierto de los Rolling Stones (nunca más han intentado sus satánicas majestades venir a Pekín).

Con este contexto, se entenderá que la llegada del Real Madrid fue como el final de la mala época, por fin “alguien” se dignaba a venir, y alguien muy famoso… Allí el equipo español se portó bastante bien.

El club estuvo en Kunming y en Pekín, donde jugaron con un equipo inventado, los Dragons. En realidad era un partido contra la selección china de fútbol, pero quizá por no mezclar clubes y selecciones, se los llamó de otra forma. Aquel partido, que fui a ver porque a última hora me dieron una entrada, fue el primero de David Beckham con los blancos. Del encuentro, que el Madrid ganó por 0 a 4, recuerdo sobre todo que antes del comienzo se rindió homenaje a otro “equipo blanco”, el colectivo de enfermeras chinas, por su labor contra el SARS. Así, un grupito de estas profesionales sanitarias posó con el Real Madrid y entregó a los jugadores ramos de flores. Algunas de estas enfermeras, con unas cofias muy graciosas -las enfermeras chinas llevan cofias de servilleta plegada, como las de las películas antiguas- intentaron por todos los medios declarar su amor a Beckham, pero él se quedó con Victoria.

La segunda venida de los madridistas, en 2005, fue bastante más intensa para mí, porque como digo me tocó cubrir la visita, que además fue realmente pesada. Y es que en 2005 los chinos decidieron tratar al Real Madrid como si fuera un presidente del Gobierno, con multitud de actos solemnes, raros, y siempre rodeados de fans completamente histéricos y guardias de seguridad más histéricos aún.

Por ejemplo, nada más llegar desde el aeropuerto, con jet lag, llevaron a los futbolistas al Gran Palacio del Pueblo para darles la bienvenida, como se hace con los jefes de Estado. Los jugadores, con cara de cansados y aburridos -menos Roberto Carlos, que se choteaba de todo- tuvieron que tragarse una docena de discursos.

Lo más peculiar de aquella gira fue su paso por Tianjin, precisamente la ciudad donde mañana los blancos jugarán un amistoso contra el equipo local. Yo todavía no me puedo creer aquello… Para empezar, las autoridades chinas pararon el tráfico de un carril en la autopista Pekín-Tianjin (en aquel entonces aún no había tren de alta velocidad) para que el autobús del equipo llegara lo antes posible a esa ciudad. Dentro de Pekín a veces se hace esto cuando viene un presidente, pero estamos hablando de una carretera de casi 200 kilómetros, entre dos de las principales ciudades de China, con cientos de policías apostados para desviar el tráfico… Ni cuando los marcianos vengan a la tierra recibirán un tratamiento semejante.

Una vez llegado a Tianjin, primero el equipo tenía un acto en un hotel muy hortera, que por fuera era una copia del palacio ducal de Venecia. Si me preguntáis en qué consistía el acto os diré que ni yo ni nadie lo sabemos: al entrar el Real Madrid al hotel, los fans enloquecieron de tal manera que empezaron a tirar mesas, pelearse con policías, gritar… el tumulto fue tal que los madridistas se tomaron unas galletas que había en las mesas que quedaban en pie y se largaron pitando. Recuerdo que Casillas estaba hablando por el móvil con su familia, o su Carbonero de entonces, y les decía que estaba alucinando con lo que veía.

Después los llevaron a un estadio de Tianjin, pero no para jugar, sino para un extraño entrenamiento nocturno. Los de Tianjin no querían perder la ocasión y vendieron entradas para este entrenamiento como si de un partido se tratara, así que llegamos al estadio y nos lo encontramos lleno hasta la bandera (menos de 50.000 personas seguro que no había) y con la gente gritando a pleno pulmón, como si fuera la final del Mundial. Increíble… Recuerdo que algunos fans hasta llevaban camisetas que conmemoraban ese momento, “el día en el que el Real Madrid fue a entrenar a Tianjin”. Tras una sesión de ejercicios atentamente seguida por los fans, se jugó una pachanga entre los blancos, y cada vez que marcaban un gol con desgana, los aficionados lo coreaban como si fuera clave para un título liguero. En fin, todo un poco absurdo, porque además duró solo una tarde, el Real Madrid tras el entrenamiento regresó a Pekín.

Días después jugó un partido contra el Pekín Guoan, un encuentro muy pasado por agua, en el que los pequineses llegaron a ponerse por delante en dos ocasiones (1 a 0 y 2 a 1), aunque finalmente perdieron por 2 a 3.

Aquella visita tuvo momentos graciosos, pero yo reconozco que no me llevé muy buena impresión del Madrid, equipo que desde entonces me cae un poco gordo… Recuerdo con especial amargura que Raúl se cabreó conmigo porque le pedí un autógrafo, que encima no era para mí, sino para uno de los muchos palizas que al saber que cubría al Real Madrid me llamaron incansablemente para que les consiguiera “algo” de la visita. También recuerdo que Ronaldo no entendió una pregunta que le hice, se ve que no manejo el lenguaje del gremio, y me quedé un poco fuera de juego. Por lo menos me llevé un balón firmado por Figo y Zidane, pero se lo di a mi entonces novia que ya no lo es, así que ni siquiera me queda ese souvenir.

En general, aquellas dos giras creo que no fueron muy positivas para el Real Madrid. Si el objetivo era hacerse populares en China, yo creo que lo eran más antes de ir… En 2005, con lo dormidos que estaban los jugadores por el jet lag y lo agobiados que se sentían por los fans enloquecidos, daban una sensación como de antipatía y divismo, al menos cuando la gente los veía en los actos públicos, supongo que en la tele esas cosas no se notan.

Si me pongo yo como ejemplo, la gira sirvió para que desde entonces el Real Madrid -club de una ciudad donde viví siete años, y que considero mi casa tanto como Huesca o Pekín- me cayera mal, así que no sé si en otros tuvo ese efecto… La prensa china fue muy crítica especialmente con la gira de 2005, que yo creo que estuvo bastante mal organizada -¡a los periodistas nos cobraban entrada por ver los amistosos!- e incluso comparó al Real Madrid con una plaga de langostas. Y eso que en China los medios se cuidan mucho de criticar las visitas.

Deportivamente, creo que para el Real Madrid tampoco fue bien… casualidad o no, estas giras coincidieron con los tres años de sequía de títulos que tuvieron, pese a sus fichajes galácticos. Poco después de regresar de China en 2003, comenzaban aquella desastrosa temporada en la que hasta mitad de año eran los mejores, estaban líderes y luchando en Copa y Champions, pero tuvieron un enorme bache tras la mítica goleada del Zaragoza en Copa. Al final lo perdieron todo en pocas semanas, y no levantaron cabeza en tres años. ¿Quizá fue culpa de unas malas pretemporadas, con viajes engorrosos al otro lado del mundo? Pues quizá…

En fin, lo que está claro es que Florenchino Pérez es un gran amante de las giras asiáticas. Aquellas dos de hace más de un lustro fueron probablemente un proyecto suyo, ya que parece que sus empresas tienen muchos intereses en China, y ahora que ha vuelto a la presidencia del Madrid, el Real regresa a China, no es casualidad.

A ver si esta vez la cosa va mejor, que creo que sí, pero si no no pasa nada, que hay que agrandar la leyenda de Xavi e Iniesta en el Nou Camp. El Barcelona también ha estado en China, por cierto, y también me ha tocado seguirles alguna vez, pero eso sí que lo conté antes.

1 Comment

  1. Enviado por Aves
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    Cuantos comentarios xD.Yo diria que a nadie le gusta mucho el Real Madrid.Por cierto,por lo que pones en tu articulo parece que el Real Madrid causo furor.Entonces ¿porque la gente se habia desilusionado bastante con el equipo en la anterior visita?

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    Enviado por Encypted
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    Los chinos son basante chaqueteros por eso con el fútbol. Van con el mejor. Ahora son del Barça.
    De todas maneras son muy de equipos italianos porqué fue la primera liga que se retransmitió por la tele china.

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    Enviado por Albertohv
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    Encypted, ya te digo, y mas despues de la que les han metido a los dos…. por cierto y hablando de equipos italianos, el mismo dia que jugo el madrid con el tianjing se jugo la supercopa italiana aqui en Beijing… aun no me lo puedo ni creer, supongo que sera cuestion de numeros el no haberla jugado en su propio pais…alguien que me ilumine….

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    Enviado por ChinoChano
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    El hecho de jugar la Supercopa italiana fuera de Italia es, claro está, una estrategia de marketing para ampliar mercados. Me da que la Supercopa en Italia, como en otros países, se ve como un torneo menor, no genera mucha expectación, y más en agosto, supongo que muchos milaneses no estarán en Milan estos días, así que no parece mala idea llevarla a otros países.

    De hecho, ésta es la segunda vez que se juega en Pekín, la primera fue en 2009. Y además de en China, la Supercopa italiana se ha jugado varias veces en EEUU y una vez, agárrense a sus asientos, en Libia (recordemos que un hijo de Gadaffi tenía mucha inversión en el fútbol italiano).

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