Lo de Hu, que llego tarde

Disculpen nuevamente por no postear nada en las últimas semanas, encima tan importantes para China por la celebración del XX congreso del Partido Comunista, pero es que he tenido un mes lleno de altibajos personales que no vienen al caso y no he podido apenas acercarme a Chinochano. Como llego tarde para comentar ese congreso, lo haré de forma ligera, hablando sobre todo del incidente de Hu Jintao, que dio la vuelta al mundo el pasado sábado.

Si os interesa China ya sabréis lo que pasó: Hu Jintao, el presidente de China anterior a Xi Jinping, que durante su mandato fue siempre tan discreto y dio tan pocos titulares (el que partía la pana en los medios entonces era el primer ministro Wen Jiabao), dio la gran campanada mediática de su vida al protagonizar un enigmático incidente en el que acabó siendo retirado a hombros de su asiento en primera fila del Congreso, cual concursante de Si lo sé no vengo llevado por los hermanos González y González.

El incidente de Hu ha hecho correr ríos de tinta e hilos de Twitter: en general, los críticos con China han apuntado a toda una purga de Hu, por ser crítico con Xi. Los afines al comunismo chino, por contra, han dicho que simplemente se trató de un problema de salud de Hu: le dio un jamacuco y hubo que llevárselo de allí.

Yo os puedo decir que vi el vídeo sin que nadie me lo comentara (me lo mandó mi excompañera Paloma de Efe Pekín) y sin mediadores que me predispusieran lo primero que me pareció es que Hu está viejísimo, lo cual me hace a mí mismo sentirme viejísimo, porque Hu es como el presidente de MI China, la que yo viví (pasé algunos años en la China de Xi pero ya se me hacía un poco deja vu todo). Por tanto, enseguida pensé que Hu tenía problemas de salud y que lo estaban sacando de allí por ese motivo.

Sin embargo, en visionados posteriores y análisis de todo tipo que he escuchado o leído, puedo llegar a entender que haya algo más que un asunto sanitario: segundos antes del desalojo parece haber un problema con la carpetilla que tiene Hu en la mesa, éste parece resistirse a ser desalojado, etc.

Por ello, me voy a inclinar finalmente por una vía intermedia: ni purga ni desmayo, pero un poco de los dos. Es decir, yo creo que Hu Jintao tiene síntomas de senilidad, que debido a ello estaba a punto de crear cierto incidente en medio de la importantísima clausura del XX Congreso (no necesariamente un incidente por cuestiones políticas, a lo mejor un incidente de un señor con Alzheimer que de repente se pone a cantar en mitad del jaleo) y que por ello se optó por desalojarle. No creo que Xi necesitara purgar a un político ya retirado y que nunca fue demasiado beligerante, la verdad. Ésos son mis cinco céntimos.

Estoy seguro de que el régimen chino nunca va a despejar nuestras dudas, porque así juega la carta de que, al haber cientos de teorías, «no les entendemos» y somos malísimos analistas del comunismo chino.

Por lo demás, creo que todo este incidente ha dado a Hu una injusta fama de presidente «bueno» frente a Xi, cuando no me parece que lo fuera: cierto que en su mandato hubo aperturismo para tener un plácido Pekín 2008, más que nada como el que Putin fingió cuando Rusia acogía Mundiales de Futbol y Olimpiadas de Sochi, pero en realidad fue tan represor como lo es Xi, si no más, porque entonces no había tantas voces críticas con China ni unas redes sociales tan fiscalizadoras con ese y otros países. E insisto, lo más alucinante de todo es que 10 años después de su marcha, un líder que parecía un robot sin alma haya conseguido montar un pollo que ni los de su antecesor Jiang Zemin, que con cerca de 100 años (si nos ha superado ya) también es amigo de protagonismos en estos congresos.

4 Comentarios

  1. A mí me impactó ver su acrecentada vejez, no es normal un deterioro así.
    Las imágenes las he visto y tu teoría es plausible, desde luego Hu no parece estar en su mejor momento. También dudo de que necesitara una purga pública, con pérdida de cara, por cuestiones políticas. Y sí, ya les va bien dejar todo sin aclarar: «no los entendemos». Claro que yo les preguntaría si ellos quieren que les entendamos o van tan a lo suyo que les importamos un bledo los demás y lo que podamos pensar. Tampoco eso es de recibo, no solo el señor Hu merece un respeto, los minimundis todos lo merecemos.

    • Sí, entiendo que les causamos bastante indiferencia, y que les divierte ver cómo nos devanamos los sesos inventando teorías. También debieron pasarlo muy bien aquella temporada en que Xi Jinping estuvo «desaparecido» de la escena pública unos días, aún no sabemos muy bien por qué.

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