Loado seas, oh gran Xi

Días importantes, aunque no excesivamente sorprendentes, los que se viven estos días en Pekín, donde el Gobierno chino está cambiando sus estructuras mientras renueva algunos de sus líderes y cambia a otros, todo con el fin de que Xi siga ganando poder y acabe siendo un monstruo Mecha de esos que tenían que enfrentar los Power Rangers.

Xi examinando su futuro brazo-arma biónico.

De momento, ayer sábado Xi fue contra todo pronóstico -modo irónico off- reelegido presidente de China con 2.970 síes y cero noes de la Asamblea Nacional Popular china, en un día climatológicamente casi prodigioso porque pese a estar ya a 17 de marzo nevó en Pekín y se acabó con la mayor sequía en la ciudad en más de 40 años. Lo casi sobrenatural del fenómeno puede en realidad haber sido generado artificialmente, ya que China provoca mediante químicos lluvia -o nieve- y al parecer ayer esa nieve estuvo al menos parcialmente provocada. Lo que ya no podemos saber es si la nieve se fabricó para hacerla pasar como un milagro del dios Xi o simplemente fue para acabar con la sequía. O las dos cosas.

La reelección de Xi fue respondida con titulares del Diario del Pueblo llamándole “Timonel”, como si de un nuevo Mao se tratara, y de entrevistas a diputados de la Asamblea Nacional hablando de su figura como si estuvieran mencionando a una deidad. No hace falta que entendáis chino para que lo comprendáis, por ejemplo, echando un vistazo a este vídeo:

La televisión china también ofreció imágenes de legisladores llorando mientras aplaudían al reelegido Xi… el culto a la personalidad se intensifica.

La gran novedad del fin de semana ha sido en todo caso el cambio de vicepresidente: se marcha Li Yuanchao, quien ha tenido un papel secundario en sus cinco años en el poder -por no decir terciario- y llega en su lugar Wang Qishan, quien durante cinco años comandó la feroz campaña anticorrupción del Partido Comunista y desde esa posición casi de inquisidor general -castigó a 1,4 millones de cargos- ya era visto como el segundo hombre de más poder en China tras Xi. Comentario aparte: Wang siempre me ha parecido que tiene aspecto de calavera andante.

Wang no es sólo uno de los mayores aliados de Xi en el régimen: es amigo suyo desde la juventud. Ambos estuvieron plantando cebollas juntos cuando de jovencitos les tocó ir forzosamente a reeducarse en el campo, en tiempos de la Revolución Cultural, a las ásperas tierras amarillas de Shaanxi. Se dice incluso que hasta compartieron litera, en dormitorios comunes para los reeducados donde debían comprender lo dura y austera que era la vida del campesino chino.

Xi visita la casa-cueva de Shaanxi donde pasó la juventud, convertida actualmente en una especie de santuario para los turistas. No sé si Wang también vivió ahí.

Me puedo imaginar perfectamente a Xi y a Wang, que es un poco mayor que él, a mediados de los 70, trabajando juntos la tierra con azada y sudor y diciéndose el uno al otro que de mayores llegarían a lo más alto y se ayudarían mutuamente… una historia épica con la que a lo mejor cuenta el régimen para convencer a los chinos de la nueva grandeza de sus líderes. Xi era hijo de un destacado político purgado en la Revolución Cultural, quizá tenía motivos para pensar que algún día podría medrar, pero Wang era bastante más humilde, estudió más tarde una carrera en principio modesta, Historia (no se me ofenda ningún historiador, que a mí me encanta y la tengo a medio hacer) y sólo comenzó a progresar en el escalafón cuando se casó con una chica que, ella sí, era hija de líderes amigos de Mao.

Wang Qishan vacilándole al mismísimo Obama.

Volviendo al renombramiento de Xi, y como ocurrió en el Congreso del Partido Comunista de octubre, la portada del Diario del Pueblo sobre la feliz noticia habla hoy claramente de la nueva posición del gran líder con respecto a los otros jerarcas del país:

PD: El artista chino Badiucao, residente en Australia, hizo en Sydney la pintada callejera que os muestro a continuación, que con el título “Xi Forever” da idea del temor de muchos a tener el mismo chairman durante lustros o décadas. Lo que no fue “forever” fue la propia obra pictórica, que en pocos días fue tapada por otras pintadas, quizá para contrastar con la posible eternidad de Xi. La calavera de la derecha, de todos modos, me recuerda más a Wang Qishan.

8 Comentarios

  1. Muy sugerente la foto del encabezado, ¿es tuya?
    Y con esto de mitificar a Xi me surge una duda, ¿se lo traga el ciudadano chino medio? ¿Lo ignora, lo critica, lo asume, lo apoya?

    • No, la preciosa foto la he sacado de internet, como todas las de este artículo, sobre todo de Twitter.

      Con respecto a la opinión de los chinos ante todo esto, es difícil meterse en la cabeza de los millones de ciudadanos de este país, pero el otro día fui a una conferencia de un experto en China (Kerry Brown) que teorizaba diciendo que los chinos actuales no se tragan la propaganda, ya no tienen el idealismo que había con Mao, pero al mismo tiempo están relativamente contentos con un líder fuerte y que presente la imagen de un país fuerte al exterior. Se ve que son bastante nacionalistas y les importa mucho el prestigio nacional (algo que en España en cambio está hasta mal visto).

    • No es que se pueda crear lluvia de la nada en plan Ororó en la Patrulla X, pero por ejemplo si el día amanece nublado los chinos pueden echar químicos a las nubes (nitrato de plata principalmente) para acelerar la condensación del agua y que sea más probable que llueva. No es una tecnología muy avanzada y la tienen otros países, aunque China es de los que más la usa.

      Antes sí se oía más que China provocaba lluvias en casos de sequía o de incendios, ahora se oye menos pero no sé si porque ya nos sorprende menos o por qué.

  2. Un gobernante a perpetuidad, generalmente no es bueno, pero en el caso de Xi, creo que irá bien.Desde joven ha demostrado su lucha contra la corrupción.Si ha eliminado a gente que la practicaba, no es como hizo Mao, que los eliminaba como opositores y tener más poder.Lo hace porque quiere una China mejor, y lo está demostrando.Tendrá sus fallos como cualquier persona, pero el balance creo que es muy positivo. Ójala en España se tuviera este sentido de estado,con el pueblo tan unido y con ese sentido tan nacionalista que tienen en China.Pueden haber excepciones, pero son mínimas.Si la gente va prosperando y mejorando su calidad de vida,mantendrá un líder que le proporciones esto.Lo que he comentado es desde mi visión de la historia y también sobre opiniones de mi familia en China.

    • No sé, precisamente la URSS cayó en los 80 por tener gobernantes demasiado mayores (aunque uno joven, Gorbachov, fue quien le dio la puntilla). La vejez da sabiduría, sí, pero a veces puede separarte de lo que quieren los jóvenes, y en los últimos años la juventud viene muy revolucionaria.

  3. Es verdad lo de la URSS, pero Xi tiene, a pesar de su edad un espiritu joven y parece abierto a complacer a todos los estamentos sociales.De hecho, ayer noche viendo la CGTV, televisión china en español, salió un mandatario(ahora no recuerdo su nombre), explicando los planes a desarrollar en los próximos años y me gustó mucho que tuvo definiciones sobre temas como las relaciones exteriores, la mejora de las condiciones laborales para los ciudadanos chinos, et. Me gustó mucho tal como lo planteó y ví que estaba condicionado por la política de XI.

    • Sí, ahora tiene espíritu joven, pero… ¿lo tendrá a los 75? ¿y a los 85? Los chinos tienen mucho miedo de líderes mayores que chochean, recuerdan la que montó Mao en los últimos años de su vida. A mi parecer, Xi al final no se quedará hasta la muerte en el poder, se retirará antes, porque si no puede ser desastroso.

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