Los hazara, olvidados y oprimidos

Afganistán sigue siendo la noticia internacional del verano, aunque la televisión se centra desde hace semanas, al menos en España, en sólo un aspecto de ese conflicto: el de los afganos que intentan huir de ese país, especialmente los que van a territorio español. Entre que no debe ser fácil obtener imágenes e información lejos del aeropuerto de Kabul y que en España nos creemos el ombligo del mundo, acabamos viendo sólo una punta del iceberg del inmenso problema afgano.

No es que yo tenga mucha más información de lo que se está viviendo en ese país, pero al menos quiero contribuir a diversificar un poco el discurso hablándoos aquí de los hazara, una minoría afgana que desde hace décadas, siglos incluso, ha sido muy maltratada en Afganistán. Como se cree que los hazara son descendientes de los mongoles, hablar de ellos en este blog no significa alejarse demasiado del tema oriental que ha de predominar siempre en Chinochano.

Los hazara viven en el centro montañoso de Afganistán, y son unos 4 millones, es decir, aproximadamente el 10 por ciento de la población nacional. En el complejo mosaico étnico de ese país, son la tercera etnia más numerosa, tras los pashtunes (que son aproximadamente la mitad de la población nacional y la etnia dominante) y los tayikos. Como pahstunes y tayikos, hablan un idioma emparentado con el farsi (la lengua de la vecina Irán), pero suelen tener una cara más oriental (no siempre, en todo caso) y practican sobre todo el islam chií (como en Irán), pese a que el resto de afganos son mayoritariamente suníes (modalidad del Islam dominante en la mayoría de los países musulmanes).

Niñas hazaras.

La zona donde habitan los hazaras es llamada Hazarajat, y la principal ciudad allí es Bamyan, tristemente conocida porque en sus cercanías los talibán destruyeron en 2001 los famosos budas esculpidos en sus montañas hace más de mil años, cuando la zona era un importante lugar de paso de la Ruta de la Seda y Afganistán era la zona más occidental a la que había llegado el budismo.

Valle de Bamyan, en el que se advierte la oquedad donde estaba el Buda más grande de los dos destruidos.

Los hazara han sido muy maltratados por sus vecinos durante siglos, especialmente por los pashtunes. Curiosamente, no son el único pueblo de origen mongol discriminado en el mundo: también les ha ocurrido a los tártaros en Rusia, o a los habitantes oriundos de la Mongolia Interior china. En el caso afgano  se han cometido contra ellos auténticos genocidios, especialmente en los siglos XIX y XX. En todo caso, el primer gran genocidio en la zona lo perpetraron seguramente sus antecesores: cuando Genghis Khan invadió esas tierras, destruyó la Bamyan budista y aniquiló a toda la población local, cosa que por otro lado hizo en muchas otras zonas de sus extensos dominios.

El conflicto entre hazaras y pashtunes se hizo especialmente dramático a partir del siglo XIX, cuando los reyes afganos, en un momento muy complicado por la intervención británica en la zona, intentaron controlar fiscal y políticamente a los hazara, después de mucho tiempo de relativa autonomía dado su aislamiento geográfico. Las presiones de los soberanos de Afganistán sobre Hazarajat provocaron una insurrección de este pueblo en el cambio del siglo XIX al XX que fue respondida con enormes matanzas de hazaras. A consecuencia de ese genocidio, se estima que los hazara pasaron de representar aproximadamente dos tercios de la población afgana a ser menos de la quinta parte. Terrible.

Bandera nacionalista hazara.

La represión de la etnia dominante pashtun sobre los hazara provocó que décadas después, en 1933, un joven de esta minoría, llamado Abdul Khaliq, asesinara al mismísimo rey de Afganistán del momento, Nadir Khan. Cuentan las crónicas que el asesino fue ejecutado de una forma prácticamente medieval: se le pidió que dijera con qué dedo de la mano había disparado la pistola con la que cometió el regicidio, y cuando indicó ese dedo se lo cortaron. Acto seguido le preguntaron con qué ojo había apuntado al rey y ya os podéis imaginar qué pasó después. Finalmente, acabó descuartizado, y parece ser que la mayoría de su familia también fue ejecutada.

Doscientos años de enfrentamientos, unidos a las diferencias religiosas y étnicas con buena parte del resto de afganos, han hecho que aún hoy los hazara sigan siendo muy discriminados, y que incluso en un lugar tan pobre como es Afganistán vivan en la región más pobre del país. También hay hazara en Pakistán, y allí se quejan igualmente de ser discriminados y maltratados.

Hazaras protestando frente a la sede de la ONU en Ginebra (una de las primeras protestas que vi al llegar a esa ciudad en 2018).

Curiosamente, los periodos de intervención extranjera en Afganistán, tanto por parte de la URSS (1979-1989) como por EEUU (2001-2021) supusieron cierto respiro para los hazara. Soviéticos y estadounidenses intentaron crear aunque fuera a la fuerza gobiernos multiétnicos, y así en los 80 el primer ministro afgano fue de esa etnia, así como el vicepresidente del primer gobierno post-talibán y apoyado por EEUU, en la época de Hamid Karzai.

Por contra, a los hazara no les benefició nada la teocracia talibán de los 90, derrocada por EEUU en 2001: el hecho de que algunos líderes hazaras colaboraran con la URSS o con milicias antitalibanes en la guerra civil de los 80 y 90 les convirtió en blanco de nuevas masacres, algunas de ellas con miles de víctimas.

Con estos antecedentes, el futuro no se presenta nada halagüeño para los hazara en el segundo periodo talibán de Afganistán. Tampoco para el resto de afganos, aunque ellos se cuentan entre las principales víctimas potenciales de un nuevo régimen que no anticipa nada bueno.

 

Postdata gramatical: En algunos párrafos he hablado de «los hazara» y en otros de «los hazaras». Creo que la forma correcta es la primera, pero a veces me pareció menos confusa la segunda. La duda es similar a la de usar «los talibán» o «los talibanes». Pluralizar en Afganistán es difícil, por lo que se ve.

2 Comentarios

  1. Si es que en ese país a pesar de ser pobre, siempre están en guerra. O bien peleando contra el invasor (persas, imperio británico, los sovieticos…) o bien peleandose entre ellos.
    No hay unidad cultural entre las diferencias etnias, o hablan diferente lengua o diferente religión (suní vs chií) o diferente origen, o todo a la vez. Y como todas son minorias pues siempre andan a la greña.

    • Me recuerda un poco al caso birmano… una minoría es un poco más numerosa que el resto, pero no lo suficiente para unificar la nación. Una pena.

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