Maestres rupestres

Acabo de visitar estos días las cuevas de Ellora y Ajanta, en el centro de la India, consideradas dos grandes obras maestras del arte de esta civilización (escultórico en el caso de Ellora, pictórico en Ajanta). Son dos obras espectaculares (sobre todo Ellora, en mi opinión, pese a que Ajanta parecía en principio ser más famosa) y al visitarlas me he acordado de sus cuatro grandes primas chinas, de las que creo que ya he hablado en alguna ocasión por separado pero que os voy a citar en este post conjuntamente. Todas estas cuatro grutas chinas despliegan arte religioso budista (al igual que Ajanta, mientras que Ellora también muestra arte hindú y jainista).

LONGMEN

 

 

Están situadas en la provincia central china de Henan, en las afueras de la ciudad de Luoyang, no muy lejos del templo Shaolin. Para mi gusto son las menos espectaculares de las cuatro “grandes” de China, aunque es posible que tengan algunas de las figuras de Buda más enormes y espectaculares de las cuatro. Uno de sus grandes atractivos es que se encuentran en el cañón de un río que pasa justo al lado de ellas, por lo que cruzarlo y ver esos budas enormes desde la otra orilla es una visión espectacular, comparable a cuando se visita Leshan y se ve desde el agua el Buda Gigante (también excavado en la roca).

YUNGANG

 

 

Se encuentran en la provincia de Shanxi, también en las afueras de una ciudad grande, la carbonífera y un poco carbonizada Datong. Son las primeras que visité, las únicas que he visto dos veces, y tal vez por ser las primeras son quizá las que más me gustan, aunque en realidad todas tienen mucho que admirar. Estas cuevas, a diferencia de las de Longmen, tienen estatuas policromadas que aún conservan sus vivos colores, y entrar en esas grutas multicolores es otra gran experiencia.

DAZU

 

 

Las últimas de las cuatro que visité, en la municipalidad de Chongqing. Son las que tienen un entorno natural más bonito: las otras tres están en el seco, casi desértico, norte chino, mientras que estás están en el corazón verdoso y boscoso del centro del país, no me extrañaría que en el pasado las visitara algún oso panda. En ese verdor, y en un cañón profundísimo de un río, se encuentran estas grutas espectaculares, también en muchos casos policromadas, a veces rodeadas de musgos y líquenes. Y lo que es más llamativo: muchas de las estatuas exteriores aún conservan sus colores (supongo que el clima húmedo de la zona ha contribuido a ello).

MOGAO

 

 

Para muchos son las mejores de China y quizá del arte budista, se las denomina “la Capilla Sixtina del budismo”. Situadas ya en el desierto noroeste chino, ya en la zona de la Ruta de la Seda, llegar a ellas lleva su esfuerzo (en mi caso, dos trenes que sumaron 28 horas) pero ese esfuerzo es compensado por unas visiones sacadas de película de Indiana Jones. He de decir que entrar en ellas es carísimo (la entrada costaba 300 yuanazos hace 10 años, hoy supongo que tendrás que vender a un pariente para entrar en ellas) y que debido al grave peligro de erosión que sufren se visitan con cuentagotas (sólo dejan cada vez que las visites entrar en cuatro o cinco de las decenas que hay, si no recuerdo mal). En todo caso, si algún día pasáis por ese remoto lugar de la provincia de Gansu, no dudéis ni un momento en pasaros por ellas.

PD: Mi tierra natal no tiene nada que envidiar a todo lo anterior, que conste…

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