Me han estremecido un montón de mujeres

Este blog, dedicado principalmente a China, se está tomando un paréntesis para hablar principalmente de su vecina la India, el otro gigante asiático. ¿Durante cuánto tiempo? Hasta que deje de salir este mensaje).

Contaba hace unos pocos posts que en la India apenas hablé con mujeres. Exceptuando alguna vendedora de souvenirs (muy pocas), ninguna me dirigió la palabra, y a mí me pareció, no sé si estaba equivocado o no, que a ellas no les gustaba demasiado que les hablara un hombre. Así que me abstuve de hacerlo salvo que ellas comenzaran la conversación, cosa que nunca ocurrió. Me dio la impresión de que había un muro entre los dos sexos muy alto, como el que seguramente existe en los países musulmanes, aunque quizá me han podido influir los prejuicios, no sé. Conviene recordar que en la India no todo el mundo habla inglés, sobre todo lo hacen las personas de un nivel educativo más alto -probablemente el acceso de la mujer india a la educación superior es más reducido que en el caso de los hombres- y aquéllas cuyo trabajo implica tratar con los turistas (camareros, tenderos, etc) que como ya dije hace unos días casi siempre son hombres.

Que no me relacionara mucho con las mujeres de la India no significa que no me impresionaran. Sin ser tan bellas como las orientales (y con orientales me refiero a chinas, japonesas, coreanas, del sureste asiático, etc), sí me parecieron más elegantes, con sus saris, sus joyas en manos, pies y narices, y sus brazos y manos pintados con henna. Son tal vez las mujeres más atractivas que he visto, y con atracción me refiero no tanto a belleza o voluptuosidad, sino a cómo despiertan interés y llaman la atención a los ojos de un extranjero.

Me pasé el viaje haciendo fotos de mujeres indias, como un paparazzi. Y aquí os dejo algunos de los posados que les robé.

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