Menos mal que hay ascensores

Mi reciente viaje a Taiwán duró sólo 10 días, pero lo estoy estirando tanto en este blog que parece que haya durado tres meses. Creo que éste será el último post dedicado a esa excursión a la isla fermosa, pero no quería despedirme de ella -snif- sin hablar de su edificio más famoso: la Taipei 101.

Taipei 101 fue desde su inauguración, en 2004, hasta hace pocos meses el rascacielos más alto del mundo, con algo más de 500 metros de altura y 101 pisos, pero la horrorosa torre Burj de Dubai, que está en construcción, ya le supera antes de haber alcanzado su altura máxima, que todavía no se sabe cuál va a ser pero podría llegar incluso al kilómetro.

Cuando subí a la Taipei 101, éstá disfrutaba por tanto de sus últimos meses de gloria, porque oficialmente aún se la reconoce como la más alta del mundo, hasta que se inaugure la Burj en septiembre de 2009. Los carteles que hay en el mirador del rascacielos taiwanés, no obstante, ya reconocen la derrota y señalan que la torre emiratí les ha ganado.

Una cosa un tanto decepcionante del rascacielos de Taipei es que no dejan subir hasta el piso 101, pues los miradores están en el piso 89 (es decir, al final sólo está un piso más alto que en la torre Jinmao de Shanghai). En realidad, si uno quiere subir alto, creo que lo mejor es irse al nuevo rascacielos con forma de abrebotella de Shanghai, que aunque tiene 20 metros menos que la Taipei 101, creo que sitúa su mirador en el último piso, como debe ser.

Me sorprendió de la Taipei 101 el hecho de que es prácticamente el único rascacielos de la ciudad, algo raro teniendo en cuenta que en Asia toda metrópoli que se precie ha de tener su buen eskailain para impresionar. Pero los taipeineses no, con uno se conforman (eso sí, uno bien grande). Al haber sólo un rascacielos, éste se ve desde casi cualquier punto de la ciudad, por eso yo lo vi nada más llegar, pese a que me separaban tres o cuatro kilómetros de él.

La primera foto que hice en Taiwán.(En el horizonte, la torre).

Otra curiosidad de la Taipei 101 es que tiene mascota propia. Igual que el Museo de Palacio -la otra gran atracción turística de Taipei- tiene la suya, una col, el rascacielos tiene otra, que es… una bola.

La mascota viene a cuento porque el rascacielos, como muchos otros en el mundo, tiene una bola gigantesca colgando en uno de sus pisos, un artilugio que al parecer sirve para que en días de vientecillo el edificio no se ponga a bailar con todo el mundo dentro.

El Taipei 101 es uno de los pocos rascacielos que muestra la bola al público, y de hecho la ha convertido en uno de sus símbolos.

Tres pequeñuelos con la bola detrás y la mascota debajo.
DNI de la bola-mascota.

1 Comment

  1. Enviado por jorge
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    simplemente lol (lot of laughs)

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    Enviado por ChinoChano
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    ¿no significaba «laughing out loud»?

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    Enviado por jorge
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    no, es mi intuición de chino…

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    Enviado por Anónimo
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    Qué graciosa la costumbre de los asiáticos de ponerles horóscopo y grupo sanguíneo a los personajes de ficción XD

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    Enviado por EFKO
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    Hola! me gsutó tu blog. Fui a Taipei, y es una maravillosa ciudad. Visité el Taipei 101 y fue magnifico. Lo que más me gustó fue que cuando el avión iba acercándose a la isla, volteé a la ventana y vi esa inmensa estrcutura que dominaba todo el espacio de la ciudad.

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    Enviado por ChinoChano
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    lo del grupo sanguíneo parece que es moda japonesa, y en China también les está dando bastante la tontera con eso.

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