Mongolia políticamente incorrecta

Hoy me ha tocado escribir bastante de Mongolia en el curro, porque hay crisis de Gobierno allí, así que, por masoquismo puro, voy a hablar de este país aquí también. O mejor dicho, de cómo se ve Mongolia desde Pekín, lo que significa, me temo, que voy a llenar este texto de prejuicios, generalizaciones e información poco fidedigna.

Mongolia fue parte de China hasta hace 85 años, cuando una parte de esa región se independizó y estableció un régimen comunista, y la otra se quedó en manos chinas. Los chinos denominan a la parte que conservaron «Mongolia Interior», dado que está «dentro», y a la independiente «Mongolia Exterior». Esos nombres confunden un poco, porque dan la impresión de que Mongolia Exterior sea un lugar más externo, como si estuviera en la costa, cuando en realidad es más interior que Mongolia Interior, en el sentido de que está más adentro del continente euroasiático. Vuelve a leer este párrafo las veces que sean necesarias para poder entenderlo.

Para los chinos, los mongoles, como muchas otras minorías étnicas, son una curiosidad folclórica, y si van de turismo allí, se visten con el traje tradicional mongol, comen caldero mongol y cordero, brindan con aguardiente de la tierra… Vamos, prueban sin pudor las costumbres locales, un poco «achinadas» para adaptarse al gusto del turista chino.

Los chinos consideran que los mongoles son unos magníficos cantantes, y una traducción de una de las más famosas canciones mongolas, «Aobao Xianghui» («Cita en la Yurta») es considerada como parte de la cultura china. Si la quieres oír (versión karaoke) la tienes aquí en vídeo-cutrelux. Es una de mis canciones predilectas en mandarín, junto a «Ganlanshu», que ya nombré hace una semana.

El país mongol es para China un poco como Portugal para España: un país vecino un tanto olvidado (aunque China puede excusarse diciendo que tiene muchos otros países vecinos olvidados, mientras que España, para dos vecinos que tiene, se olvida de uno). Está a una noche en tren desde Pekín, pero muy poca gente ha ido allí, aunque hay que reconocer que el Gobierno mongol no ayuda mucho a que los chinos vayan a hacer turismo (pide cartas de invitación para dar visado).

Una vez me encontré a un mongol en una fiesta, que me dijo que su pueblo tenía una facilidad innata para los idiomas, y que por ello muchos mongoles hablan mejor inglés que los chinos. Eso también les pasa a los portugueses, que suelen hablar mejor inglés que los españoles (o no).

En Pekín, cuando a un extranjero le hablan de mongolas, para bien o para mal, piensa en un bar de alterne histórico en la ciudad, llamado Maggie»s, donde trabajan muchas chicas de ese país, todas ellas altísimas. Estas chicas no le dan mala fama a su país, yo diría que buena, porque tienen reputación de simpáticas, desenfadadas, y de ejercer por voluntad propia (si alguien quiere iniciar un acalorado debate acerca de este punto, estoy dispuesto, yo sólo hablo de oídas).

Maggie»s es un sitio raro, porque por una parte tiene esa reputación, pero por otra parte es conocido como uno de los lugares donde mejor música se pone en la ciudad. Yo he estado alguna vez allí, porque es una institución que todo laowai que lleve un tiempo en Pekín lo ha visitado en alguna ocasión. Prometo que las veces que entré nadie me dijo «hombre, señor Chinochano, esta semana creíamos que no venía, ¿le ponemos lo de siempre?». El ambiente del lugar no es nada sórdido, los hay que van a lo que van y otros simplemente a bailar, o a celebrar la Nochevieja, porque es el lugar con las fiestas de fin de año más conocidas.

La de la foto del inicio no es una mongola de Maggie»s, sino Julia Roberts, que al parecer hizo un viaje con fines benéficos a ese país y se vistió de terrible guerrera mongol. Era por no poner la típica foto de las yurtas…

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