No corta el mar sino vuela

Con grande, muy grande dolor en mi corazón, leo en la prensa de hoy que el velero Cutty Sark, un barco con 130 años de historia, ha ardido en Londres de mesana a trinquete (toma ya vocabulario marinero).

El Cutty Sark es -o era- un velero conocido por miles de personas de mi generación, los que fuimos críos en los 80. Y no es porque nos pimpláramos botellas del whisky homónimo, no señor (aunque alguno se bebió algún trago a escondidas), sino porque el Cutty Sark era una de las mejores cartas de aquella mítica baraja titulada «Veleros«, publicada por -quién si no- Heraclio Fournier y que nos animó aquellas tardes en las que aún no había muchos vídeojuegos.

Había cartas de 40 hermosos veleros, entre ellos el Juan Sebastián Elcano español, el Esmeralda chileno y el Libertad argentino (como el de la canción de Perales), cada una con tres datos de cada barco: su eslora, su manga y su fecha de construcción. El de mayor eslora o longitud era el Passat alemán, el de mayor manga o anchura era el Amerigo Vespucci italiano, y el de mayor antigüedad… el Cutty Sark. Tener esa carta era una gran noticia en el lance del juego.

Qué jorobante es la memoria… Me acuerdo de cosas tan pequeñas como las que acabo de decir, y no del producto interior bruto de EEUU, que es mucho más importante (¿o no?)

Ahora, ese barco está ardiendo, y yo, que gracias a alguien con un nombre tan feo como Heraclio llegué a amar los veleros y la mar, estoy triste y, por qué no decirlo, jorobado por el hecho.

A todo esto, alguno ya se estará preguntando qué tienen que ver el Cutty Sark, el whisky, Heraclio Fournier y la memoria con China, que es de lo que va este blog…

Podría rebelarme y decir que nada, que hoy me apetecía hablar de veleros, pero voy a ser condescendiente y decir que el Cutty Sark tuvo mucho que ver con China. Eso es.

Porque el Cutty Sark transportaba en el siglo XIX té desde las costas de China a Gran Bretaña, al menos en los primeros años. De hecho, fue especialmente diseñado para ser uno de los barcos más rápidos del mundo en su época, y poder así llevar las primeras hojas de té del año a los consumidores británicos, que de toda la vida han preferido el té al café, vete tú a saber por qué, Marifé.

Mi pregunta es: ¿y en la vuelta? ¿Llevaría opio?

Eran los años en que Gran Bretaña compraba a China té y porcelanas, y le pagaba a veces con dinero, pero otras con opio… Opio que a veces se ha pensado erróneamente que es originario de China, pero no señor, donde se cultivaba era en la entonces británica India. A los británicos no les gusta mucho reconocerlo, pero extendieron el vicio del opio por China.

Quizá el cine o la literatura han contribuido a chinizar el opio. Por ejemplo, el «Loto Azul» de Tintín (de cuyo autor se cumple el centenario mañana), donde Tintín viaja a Shanghai y se fuma pipas de opio así de grandes. O aquel fumadero chino en el Chinatown neoyorquino que aparece en «Érase una vez en América»…

Volviendo a lo importante de este post, que son las barajas de Heraclio Fournier: me llama la atención de que en aquella serie de veleros, no hubiera ningun barco chino, siendo que los chinos construyeron algunos de los veleros más grandes de la historia y fueron una potencia naval impresionante durante siglos.

El único asiático en la baraja, de hecho, era el japonés Nippon Maru (mi memoria para cosas chorras sigue sin fallarme).

Hubiera sido bonito que los fabricantes de naipes vitorianos hubieran puesto un sampán, o uno de esos barcos gigantescos chinos que cruzaron los siete mares y según algunos llegaron a América antes que Colón.

Quizá el problema es que, probablemente, ya no queda ninguno. Oremos un responso por ellos, y otro por el Cutty.

1 Comment

  1. Enviado por Jano
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    Mira que yo he sido aficionado a las cartas… pero no recuerdo la baraja de veleros…. yo he sido siempre de «arrastro con el as de bastos».

    Una pena que se queme el Cutty Sark… ¿qué harán los del whisky ahora? ¿Poner el barco ardiendo en las botellas?

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    Enviado por Robo
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    Pues si, estoy de acuerdo con lo que dices sobre que los ingleses fueron quienes introdujeron el opio en china. De hecho este tipo de prácticas es muy común en nuestros amigos anglosajones…

    Pero bueno, ellos siempre serán más listos que nosotros. ¿Acaso queda alguien que, al igual que Chavez, exija a Europa que pida perdón por el ‘holocausto’ cometido en América (del norte)?

    Quizás están demasiado ocupados en los casinos como para ponerse a pensar en las cabelleras que les arrancaron a sus abuelos.

    Pero en fin, no pasa nada; seguro que el Cutty Sark encuentra fondos para ser restaurado del tesoro robado en la bahía de Cádiz. ^^

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    Enviado por luise
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    que mitica esa baraja de veleros!!!!!anda que no eche yo partidas!!!!!!

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    Enviado por Hans
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    Yo me he asustado pensado que era la fabrica la que habia ardido.

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    Enviado por Hans
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    Por cierto, que tal es el opio chino?

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    Enviado por Daniel
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    No recuerdo esa baraja…
    Igual es de otra ‘quinta’.

    Si que recuerdo jugar con las cartas de motos, coches, coche de rallies, aviones o incluso una de barcos de guerra.

    El juego era tal que asi… Se podia jugar a la ‘verda’ (en el que se perdian las cartas) o a la ‘menti’ (en el que despues de jugar se miraba de quien era cada carta para devolverlas a su dueno).
    Cada jugador sacaba la ultima carta de la baraja a la vez y el que empezaba, o el que habia ganado la ultima baza decia… en el caso de jugar con coches… cilindros 8… El que tenia mayor cilindrada en su carta se quedaba con todas las restantes de los otros jugadores alli presentes. Asi sucesivamente. Recuerdo muchos recreos jugando a eso, pues yo era nefasto jugando al futbol.

    Saludos,
    Dani.

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    Enviado por Josema
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    Pues si, creo que esa baraja es de otra quinta… nosotros jugabamos a las familias (dame el abuelo esquimal!) donde al ver la belleza de la hija china creo que me empece a aficionar a estas tierras.

    Una pena lo del Cutty Sark, me he quedado de piedra… yo estuve visitandolo en Greenwich hara 5 o 6 años, y aunque no era ni sombra de lo que debio ser en su dia, uno se lo imaginaba surcando el mar con todas las velas desplegadas… a algunos creo que nos gustaria haber vivido en aquella epoca, no?

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    Enviado por Mary
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    Yo también jugaba a las cartas de coches. Aunque no sé si son de mi quinta (30 tacos) porque jugaba con mis hermanos mayores (35, 38). Lo de los veleros no lo conocía. De todos modos una pena que se queme el barquito.

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    Enviado por ChinoChano
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    vaya, pensé que todos habríais jugado a esas cartas, como Luise y yo (que jugamos muchas partidas juntos). Pero bueno, eran parecidas a las Fournier de coches, poortaaviones y demás. Pero esta de los veleros era de las más bonitas, y de las que tenía mejores fotos.

    Se me olvido nombrar que también salía un velero colombiano, el «Gloria».

    Hans: ¡que no es chino, que es indio! Bueno, ahora mas bien es afgano, o laosiano, o birmano. La verdad es que nunca lo he probado, miedo me da porque dicen que es altamente adictivo. No es muy fácil encontrarlo en China, creo, a menos que te vayas al sur. Y ojo que en China consumo y tráfico están muy perseguidos.

    Robo: bueno, a veces si que han reconocido que se pasaron -igual que los españoles- con los indigenas. Qué se yo, la misma Bailando con Lobos, con todo lo comercial que es, denuncia esas masacres.

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