No sé si volver a Chikan

Hace unas semanas apareció en el diario hongkonés South China Morning Post una noticia que me dejó con el ojo torcío, y que demostró que hay razones para que haya turismofobia, aunque los medios de comunicación actuales, cada vez más carcamales, enlacen ese fenómeno con lo que según ellos es el mal actual (lo bolivariano, Podemos, Satán, etc).

La noticia tenía su escenario en Chikan, uno de mis lugares favoritos de China, un pequeño pueblo de la provincia de Cantón con un gran nombre y lleno de casas construidas en estilo neocolonial, porque sus dueños fueron chinos que emigraron a Europa o América, se enriquecieron allí y volvieron a su pueblo para construir mansiones en las que edificaron grandes casas con estilos similares a los de los lugares donde trabajaron. Algo parecido a las casas de indianos que se pueden ver en el norte de España, vamos.

South China Morning Post utilizó la anterior foto para ilustrar la noticia, y enseguida me resultó familiar, porque yo tengo una imagen casi igual de cuando visité Chikan (hice muchas otras fotos, que mostré aquí).

Esa foto de Chikan me encanta, hay algo en ella que me resulta familiar, a veces pienso que es la foto de China que más se parece a mi Huesca natal (esos edificios más al fondo, por ejemplo, me recuerdan a lo que se ve desde la Plaza san Voto). Tanto me gustó esa foto, que le apliqué un filtro azul de Photoshop, hice una copia gigante y adhesiva en una imprenta, y durante tres años adornó el cuarto de estar de mi anterior piso de Pekín. Cuando me fui de ese piso dejé allí la foto, pero para que no se perdiera del todo esa imagen azulada adorna no solo el post de hoy sino la propia web Chinochano, en su parte inferior (como podréis comprobar si vais a la portada y vais con el cursor hasta abajo del todo).

Presentado Chikan y mi vínculo especial con él, os contaré lo que decía la noticia: el gobierno local ha decidido que la localidad se convierta en un parque temático con tiendas, Starbucks y el mayor número de turistas posible, y para ello ha emprendido una masiva obra de remodelación que incluye echar a los habitantes del casco antiguo de Chikan con indemnizaciones míseras y sustituirlos por tenderos y hosteleros. Unos habitantes que en muchos casos son descendientes de los “chindianos” que construyeron esas casas, y que, obviamente, no se quieren ir de allí porque tienen un especial vínculo sentimental con el lugar.

Nada nuevo en una China que ha reproducido este mismo esquema de mierda en ciudades bonitas como Wuzhen o Kashgar, y que no entiendo cómo les sigue funcionando, porque hay lugares que por culpa de ese ultracapitalismo turístico han quedado arruinados de por vida. ¿Quién puede hoy en día visitar a gusto lugares como Fenghuang, Yangshuo o Zhouzhuang, inundados por hordas de turistas, música de disco noventera a volumen brutal y cobros de entrada abusivos?

Los gobernantes locales de China están matando la gallina de los huevos turísticos de oro, y ya llevan muchos años haciéndolo como para haber aprendido de los errores, pero ellos siguen haciendo estos pelotazos inmobiliarios que, en una espiral especulativa, pronto se volverán contra ellos. Desde luego, que no cuenten con el turismo extranjero: cuando un foráneo visite el nuevo Chikan que están perpetrando, seguramente huirá despavorido y recomendará a todos en TripAdvisor que no se acerquen por allí. Yo, desde luego, no creo que regrese a Chikan: prefiero quedarme con el buen recuerdo que me dejó aquella visita de hace seis años, en la que ya era un sitio popular entre los viajeros, pero sin pasarse.

5 Comentarios

  1. Vaya, aquí debatiendo sobre el problema de la gentrificación y allí poco más que encantados con el asunto. Nunca dejará de fascinarme el “comunismo” chino.

  2. Desgraciadamente, tienes razón, Chinochano. A mí tampoco me gusta esta conversión de muchos lugares de China en parques temáticos ni tener que pagar para visitar una montaña, un templo, un parque cualquiera o un bosque.

    Al mismo tiempo, son varios los que conozco (en China) que han abandonado carrera profesional y ciudad para establecerse en un pueblo turístico y vivir de un negocio orientado a turistas.

    Ojo, la sensación de conversión en parque temático la he tenido en algunas ciudades europeas, pero en China, además, se hace con alevosía y sin nocturnidad 😉

    Abrazos

    • Y si hacen parques temáticos, al menos que no lo hagan echando a los habitantes originales, por lo menos que sean de nueva planta… Lo malo es que el turista chino aún es timado con frecuencia con este tipo de cosas, y acude en masa. El día en que le planten cara a estas injusticias y dejen de ir a horrores como el que están perpetrando en Chikan, la civilización china habrá subido un importante peldaño.

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