Nuestro vecino el cinéfobo

Todos habréis oído hablar a estas alturas del jaleo montado con la película «La Entrevista», ésa en la que se dramatizaba el asesinato del actual líder norcoreano Kim Jong-un, y que al final ha tenido que ser retirada de las carteleras, poco antes de su estreno, a causa de un ciberataque contra la productora, Sony, que según EEUU estaba orquestado por Corea del Norte. Es espectacular que Hollywood, que ha hecho de todo y se ha metido siempre con quien ha querido (EEUU incluida) se haya doblegado por unos datos filtrados y unas amenazas que podría haberlas escrito cualquiera.

Por otro lado me cuesta creer que Corea del Norte, un país aislado del resto del mundo, tenga la tecnología necesaria para atacar en la red a una multinacional como Sony, pero bueno, también me han hecho gracia las noticias de la conservadora cadena FOX en las que se acusaba indiscriminadamente a todos los «enemigos de la libertad» de estar detrás del ataque (China, Irán, Rusia, sólo faltaban Venezuela y Cuba, aunque los cubanos creo que ya son amigos).

Los norcoreanos, en todo caso, llevaban ya muchos meses quejándose por «La Entrevista», e incluso habían elevado una protesta ante Naciones Unidas alegando que presentar en un filme el asesinato de un jefe de Estado actual (algo que, tienen razón, no es algo muy común) era una especie de apología del terrorismo. En el vídeo que muestro a continuación se muestra la escena de ese asesinato, y encima a cámara lenta, para que el espectador tenga bien claro cómo la palma el amado líder Kim. Empieza a partir de 0:30, y no está íntegra pero os podéis hacer una idea:

Lo curioso del asunto es que el padre de Kim Jong-un, el ya fallecido Kim Jong-il, también fue «asesinado» en al menos una película estadounidense, «Team América», que llegó a los cines hace 10 años. En aquella ocasión los norcoreanos no se quejaron tanto, quizá porque la película era de bajo presupuesto, o porque Kim Jong-il no era de carne y hueso, sino una marioneta, como el resto de personajes. De todos modos, la muerte de Kim Jong-il también era tremenda:

Todo hay que decirlo, los norcoreanos no dudan en bombardear la Casa Blanca en sus vídeos de propaganda (aunque sus efectos especiales están al nivel de un capítulo de los Power Rangers de 1993):

De todo este asunto, quizá la conclusión que saco es que esto de reírse de los dictadores norcoreanos ya está siendo un poco repetitivo. Me gusta reírme de cualquier cosa, y reconozco que Kim Jong-un tiene un aspecto bastante risible, pero eso de que el dictador siempre, absolutamente siempre, sea tratado de forma chistosa, me chirría un poco, y más cuando es la cabeza de un régimen que debe ser bastante chungo para vivir. Pero bueno, todos caemos, así que mira, termino con un tuit de @norcoreano, el misterioso tuitero español que le parodia:

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