Olímpicos otra vez

Quién lo hubiera dicho hace apenas dos o tres años, pero desde hoy Pekín vuelve a ser ciudad olímpica. Aún no se nos han borrado a muchos los recuerdos de Pekín 2008, aquellos Juegos que tanto tema de conversación dieron a este blog y a muchos otros, y mira, ahora la ciudad ya tiene otras Olimpiadas por delante. Hoy el Comité Olímpico Internacional le ha otorgado a esta ciudad los de 2022, que ojo, son de invierno, así que seguramente el impacto será algo menor. Sin embargo, ya le vienen bien a una ciudad que se había encerrado un poco en sí misma después de aquella fiesta olímpica, y en la que los únicos grandes fastos últimamente eran los desfiles militares.

La sensación es que Pekín ha ganado por incomparecencia de los rivales, después de que la gran favorita, Oslo, se retirara el pasado año de la liza, debido a que tras elecciones en ese país hubo cambios de gobierno y nuevos partidos en el poder pidieron la cancelación de la candidatura, por considerarla un despilfarro.

Sólo quedaron Almaty y Pekín, y aunque la ciudad kazaja ha presentado un proyecto que a mí me gustó bastante, incluso más que el pequinés, poco tenía que hacer ante las promesas de millonarias inversiones del gigante chino. Almaty ofrecía mejor nieve, pistas de esquí más cercanas y seguramente unos Juegos más bonitos para una región del mundo algo olvidada, pero Kazajistán queda un poco apartado, el país aún no tiene solera olímpica, y su economía -muy dependiente del petróleo y cada vez más de la propia China- no parecía ofrecer las garantías necesarias para unos preparativos sin sobresaltos. Quizá la próxima vez, Almaty, ya digo que a mí vuestra presentación me llegó más al corazón que la de Pekín.

Los JJOO de Pekín 2022, en todo caso, también serán algo complicados. En Pekín sólo veremos las pruebas sobre hielo, porque aunque en la ciudad suele nevar en invierno, la ciudad es casi totalmente plana, así que mal van los esquiadores a descender por ella.

Cubo de Agua, quién te ha visto y quién te ve… De sede de la glamourosa natación olímpica, a estadio para un deporte tan friki como el curling.

Las estaciones de esquí estarán en Chongli (el lugar al que he ido a esquiar los pasados dos inviernos, y al que he cogido bastante cariño) y en Yanqing, al pie de la Gran Muralla, donde ni siquiera está montada la estación invernal. Entre Pekín y Chongli hay casi 300 kilómetros, casi nada, pero todo está pensado: un tren de ata velocidad los unirá en menos de media hora. Será cómodo, seguro, pero cuando lo acaben de construir ya me puedo olvidar de ir a esquiar allí (si aún sigo en China), porque las estaciones van a ultramasificarse.

Pero el gran problema no serán las distancias: será seguramente la nieve. En el norte de China apenas llueve -o nieva- en invierno, el clima es casi desértico, y de hecho no estamos lejos del Gobi. Habrá que usar cañones de nieve artificial, y aunque con ello se podrá esquiar, el resto del monte podría estar marrón y pelao, por lo que los Juegos podrían perder bastante belleza estética. Es el gran talón de aquiles del proyecto, más incluso que cuestiones de derechos humanos o de contaminación que tanto se citan en los medios (y que, aunque sean verdad, también podrían aplicarse a Almaty).

En fin, comienza nuevamente una historia que los que vivimos en Pekín desde hace tiempo nos sabemos casi de memoria (yo conseguí trabajo en China un día antes de que le otorgaran los JJOO de 2008, en julio de 2001). Elección de mascotas, de logotipo, canción oficial para los juegos, ceremonias de colocación de la primera piedra para nuevos estadios, visitas del COI para supervisar las obras…

Y desde fuera, también sabemos lo que llegará: críticas de grupos de derechos humanos al COI por darle los JJOO a China otra vez, los medios asegurando que van a ser un rotundo fracaso organizativo -como siempre, acabará yendo todo bien-, gente pidiendo el boicot… Esas discusiones me tuvieron muy entretenido entre 2001 y 2008, pero creo que comienzan a pillarme algo mayor, así que en esta ocasión, en que creo que la intensidad de estas pasiones va a ser algo menor por tratarse de Olimpiadas invernales, voy a intentar mantenerme al margen de las posiciones inamovibles de los dos bandos. Sólo diré una cosa muy simplona: a mí me gusta el deporte, me gusta el respeto a los derechos humanos, y una cosa no quita a la otra.

1 Comment

  1. Enviado por The China Clipper
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    Llegue a Pekin en mi segunda e ininterrumpida visita a China en junio de 2008, la ciudad se arreglo y se hicieron grandes mejoras, pero esta vez los juegos los veo con cierto escepticismo; creo que en China se deberian relajar un poco con la promocion de grandes festejos, los juegos traeran nuevas inversiones y probablemente la enesima burbuja inmobiliaria, el pistoletazo ideal para Jingjinji…

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    Enviado por ChinoChano
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    Bueno, creo que la influencia de Pekín 2022 va a ser mucho menor que la de Pekín 2008, porque unas Olimpiadas de Invierno no tienen ni la décima parte de alcance que unas de Verano… Lo de Jingjinji -tren de alta velocidad- lo iban a hacer en todo caso, se consiguieran los JJOO o no. También me parece que la gente entiende mal lo de Jingjinji, creen que va a ser una ciudad de 100 millones de personas y será más bien unir mejor las que existen, sin necesidad de juntar los 200 kilometrazos que separan Pekín de Tianjin.

    He leído este fin de semana todo tipo de quejas a la concesión de los JJOO a Pekín, pero que se tenga en cuenta que sólo se presentaban como candidatas ella y Almaty. ¿Qué tendría que haber hecho el COI, declarar desierta la Olimpiada 2022?

    Porque luego, cuando se presentan ciudades de países desarrollados, también llueven las críticas, alegando despilfarro…

    En fin, mientras todo se queda en expresiones de opinión, pues nada, que se opine lo que se quiera.

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    Enviado por caballo bonito aka Yeti
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    No creo que me pillen aqui aun…y a ti?

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    Enviado por ChinoChano
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    Creo que tampoco, pero quién sabe, si he estado 14 años, ¿por qué no 21? En todo caso, incluso aunque me fuera, no descarto venir a Pekín precisamente para verlos.

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    Enviado por Guillem
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    En mi humilde opinión, la primera noticia desde la nominación ya da juego: del “Beijing Huang Ying Ni” saltamos a la “Frozen”…

    http://www.theguardian.com/world/2015/aug/04/chinese-winter-olympics-anthem-rip-off-frozen-song-say-critics

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    Enviado por ChinoChano
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    Las he oído, y en mi humilde opinión, se parecen sólo levemente. Además, los diarios mienten al decir que es la canción de Pekín 2022: era una de las 10 canciones para defender la candidatura. La canción oficial de Pekín 2022 sólo se conocerá uno o dos años antes de que comiencen esas Olimpiadas, ahora no tiene sentido hacer una.
    Claro ejemplo de cómo van a exagerar los medios occidentales con tal de poner a caldo un evento deportivo en un país no occidental, como hacen siempre (véase Sochi 2014, Río 2016, Rusia 2018, Qatar 2022 y un largo etcétera). Y lo que nos queda…

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    Enviado por ChinoChano
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    Por cierto, os recuerdo que The Guardian fue el diario que se inventó que China entera (¿?) se había ofendido enormemente (¿¿??) con España por aquel anuncio en el que la selección española de baloncesto que competía en Pekín 2008 se hizo una foto en la que ponían los ojos achinaos.

    Así que cuidao con la sección de deportes de ese periódico, porque con antecedentes tan sucios, cualquiera sabe lo que pueden montar de nuevo.

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