Pekín y su difícil relación con el arcoíris

El 17 de mayo se conmemoró el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (no puedo creer que haya escrito eso todo seguido sin consultarlo). Días antes se produjo en Pekín un episodio muy desagradable relacionado con esas fobias: unos guardias de seguridad agredieron a dos chicas por llevar unas insignias arcoíris en la zona artística 798. Una prueba de que en este país queda muchísimo por andar en pos de la libertad individual. No consuela mucho pensar que seguramente a las chicas les golpearon no por llevar específicamente una insignia LGBT, sino por llevar una insignia de cualquier tipo: en este país no es que esté vetado por el régimen reivindicar los derechos de este colectivo, sino los de cualquier colectivo, movimiento o reivindicación social.

Resulta chocante además que haya habido este feo episodio de arcoirisfobia en una ciudad, Pekín, donde dos grandes arcos de siete colores flanquean su principal arteria de tráfico, el eje Jianguomen-Changan-Fuxingmen (que hace años os ilustré fotográficamente, casi edificio por edificio). Huelga decir que estos arcoíris no se edificaron como reivindicación LGBT, pero ese movimiento se los podría apropiar aunque sea a escondidas…

Uno de los dos arcoíris, en Fuxingmen

Estas puertas de siete colores se instalaron en Pekín en 1997, para conmemorar el retorno de Hong Kong a China, así que como veis la simbología es muy diferente (y algo peregrina, porque no sé muy bien qué tiene que ver Hong Kong con un arcoíris).

A finales del año pasado, las autoridades de Pekín anunciaron que las dos puertas irisadas necesitaban de una renovación, porque estaban bastante oxidadas. Además, se iluminaban de noche con luces de neón, y ya sabéis que en todo el mundo se están quitando desde hace años los letreros que usan ese gas noble para sustituirlos por luces LED, que al parecer causan menor contaminación y gasto de energía.

Obras de reemplazo

Los nuevos arcoíris se inauguraron el pasado febrero, aunque yo no los vi hasta hace unos días, cuando pasaba por Jianguomen para una movida del trabajo. Tienen colores más brillantes de día, por la noche aún no lo sé…

Valgan estas imágenes como señal clandestina de que lesbianas, gays, bisexuales y transexuales tienen todo el derecho del mundo a vivir como unos más en nuestra sociedad, y que la LGBTfobia debe caminar hacia su extinción, porque además es una palabra de difícil pronunciar. China no es un país especialmente hostil a estos colectivos dentro de su sociedad, pero sí es cierto que el Gobierno les niega cualquier forma de organizar actos públicos, como le pasa a todo colectivo social que quiera hacer algo diferente de cantar alabanzas al dios Xi. No queremos que esto se perpetúe.

2 Comentarios

  1. El otro día el arco de los dragones del Julong Garden y hoy uno (¡discontinuo!) con forma de arcoiris, ¿es casualidad o es que los chinos tienen predilección por los arcos de formas simbólicas?

    Un saludo y enhorabuena por el ascenso 😉

    • Es cierto, buena vista, dos posts iniciados con fotos de arcos… imagino que sí, a los chinos les encantan las puertas, por eso sus Chinatowns suelen tener una en la entrada y otra en la salida.

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