Pierda peso en un año, pregúnteme cómo

Hace cosa de un año decidí cuidar un poco más mi peso, especialmente después de llegar a la cifra mágica de los ¡cien kilos! y comenzar a sentir que el sobrepeso estaba haciendo mella en mi salud. La vida sedentaria, el bajo precio de las cervezas Qingdao y el exceso de comida en los restaurantes chinos -deliciosa pero no demasiado sana a largo plazo-, tras bastantes años de dejadez, estaban comenzando a pasar factura cuando todavía no tocaba sentirse mayor.

Para adelgazar, no hay secretos, la única manera es hacer dieta y ejercicio, y las dos cosas juntas porque sólo una no basta. Sin embargo, decidí usar una ayuda suplementaria aprovechando que vivo en China: la medicina tradicional, y más concretamente los masajes terapéuticos, ya que hay algunos expresamente ideados para ayudar a perder peso.

Primero me apunté a una clínica de medicina china cercana a mi casa, en la que me sometí a una treintena de sesiones masajeadoras en las que un médico, armado nada más que con sus pulgares, ejercía fuerte presión sobre ciertos puntos clave de mi cuerpo, los mismos que se usan en la acupuntura: el centro de la barriga, las zonas del pulso en la cabeza, el esternón, las vértebras, las muñecas, etc. Los primeros días, esas presiones me dejaban moratones especialmente en la tripa, a la que nunca creí capaz de aguantar tanto sobo, pero con el tiempo me fui acostumbrando.

Yo me dejé hacer sin comprender al principio demasiado bien cuál era el objetivo concreto de esos masajes, aunque por lo que fui entendiendo a lo largo de los días, la función de éstos era hacer que mis toxinas salieran del cuerpo sudando o visitando al señor Roca (sé que funcionaron porque esos días, en efecto, visitaba el baño con la misma frecuencia que un José Coronado atiborrado de Bios de Danone).

Las sesiones de masajes estaban además muy animadas porque, además del médico masajista, había en la consulta una enfermera muy salada que me daba mucha conversación y casi estableció una relación maternofilial conmigo, porque cada día traía bollos y chucherías varias y al final del masaje, como premio por no haberme quejado mucho, me daba un bollo de maíz y un paquete de esas verduras agrias con vinagre que sólo pueden gustar al muy curtido en China (a mí me encantan). El hecho de que en una consulta de adelgazar me dieran de comer me parecía muy divertido, así que me tomaba el desayuno muy a gusto.

Pero los desayunos clínicos terminaron pronto, porque un día la enfermera dejó de ir a trabajar. La chica, sin avisar a nadie del trabajo, se había casado y se había tomado las semanas libres que por ley se da a los recién matrimoniados, no sé exactamente cuántas. Me despedí para siempre de los bollos de maíz…

Un día decidí probar allí una sesión de acupuntura -me dijeron que ayudaba al tratamiento adelgazante- en la que me clavaron unas 30 agujas por brazos, tripa y piernas. Los pinchazos al meter las agujas, que era lo que más aprensión inicial me daba, no fueron para tanto, pero el horror vino después, cuando el médico tocaba las agujas clavadas en el cuerpo, una a una, y las meneaba un poco, haciendo que dolorosos calambres atravesaran todo mi sistema nervioso y me pincharan especialmente en los lugares donde tenía cada aguja. Nunca hasta entonces había sentido un dolor agudo que afectara a todo mi cuerpo, ahora ya sé lo que es eso. Si hubiera estado en una comisaría habría confesado hasta el asesinato de Lincoln.

Volví a los masajes, por tanto, y la cosa fue bien, pero al final dejé de hacérmelos porque un día me subieron no se sabe por qué el precio de cada sesión, me puse a regatear con ellos, aquello acabó pareciendo el Mercado de la Seda en hora punta y me sentó un poco mal que pese a haber ido tantos días intentaran sacar más tajada (una sensación que, desgraciadamente, se repite con frecuencia en China: la fidelidad de la clientela no suele premiarse, sino todo lo contrario).

Me marché de esa clínica, pero me había aficionado a los masajes, así que decidí ir a otro lugar a hacerlos, en esta ocasión cerca de mi oficina. Allí los masajes eran en principio similares, usando presión en los dedos, pero combinados con moxibustión (ventosas de cristal sobre las que se aplicaba calor con una llama en el interior) y una especie de pequeña aplanadora vibrante que el masajista, un señor de 50 años muy profesional, me ponía sobre la espalda durante ratos y ratos. Éste no me daba de desayunar, más teniendo en cuenta que allí iba por las tardes, y en cambio me echaba unas broncas tremendas si había comido o bebido más de la cuenta en el día anterior, me prohibía cenar después de las 5 y media de la tarde, y me aconsejaba unas simples flexiones cada mañana y noche para ayudar en el plan de adelgazamiento.

Lo de las ventosas era un poco molesto, no sólo por la ligera quemadura que causaban en la piel sino porque ésta se prolongaba unos 20 minutos y no se podía hacer sino aguantar, ya que la ventosa tenía que seguir allí cumpliendo su función. Después, mi espalda y barriga quedaban decoradas con circulos rojos, parecía el maillot de la montaña del Tour pero sin tela.

Este verano, al comentar en España lo de mis sesiones de moxibustión, más de uno me comentó que en los pueblos los abuelos antes hacían cosas muy parecidas para curarse de los achaques, no sé si por influencia oriental o por casualidades de la vida a ambos lados de Eurasia.

El efecto de la moxibustión y los masajes que la acompañaban era diferente a los de la primera clínica, ya que esta vez lo que provocó en mi organismo fue que desprendiera mucho calor en las horas posteriores a las sesiones. Imagino que ese calor es la grasa, o las toxinas, que en vez de irse como sudor o como otros desechos orgánicos, se largaban en forma de energía. Por imaginar algo…

Durante todas esas semanas de masajes, tampoco es que perdiera muchos kilos, pero en el cómputo general del último año llevo 19 menos, ahora peso 81, así que estoy relativamente contento. A ver si pierdo 10 más y recupero el peso que tenía en la más tierna juventud, aunque lo ideal, siendo como soy no muy alto, es que llegara incluso más allá, hasta los 65 o los 60.

Veremos si con gimnasio y dietas basta, o hay que volver a recurrir a los masajes. Aunque sea para volver a encontrarme con la enfermera que me daba de desayunar…

1 Comment

  1. Enviado por Loki
    (Contacto Página)
    Ejem, lo que seguro que te ha adelgazado es la cartera, si sigues en plan masoca te puedo aconsejar conectar el asa de la nevera con la corriente electrica de la casa. Asi cada vez que la visites se te equilibra el karma con gran derroche de electrones y aplastamiento de energias magneticas-gastronomicas.

    ~~~
    Enviado por Daniel
    (Contacto Página)
    Madre mia, te has convertido totalmente en chino con todos los masajes y la acupuntura…

    Yo hace poco lei que habia fallecido el inventor de la ‘dieta francesa’… y decidi probar. En 3 semanas he perdido 6 kilos y comiendo a porrillo. Ayer sin ir mas lejos me zampe medio cochinillo para comer y 500gr de gambas para cenar. El secreto esta en la mezcla. No mezclar NUNCA hidratos de carbono con grasas y olvidarse de harinas, patatas y cervezas. Puedes por ejemplo comerte un cochinillo pero nada de arroz ni pan, eso si que este bien grasoso no tiene problema. Puedes tambien tomarte un atun con judias, pero sin grasa. Todo bien regado con vino tinto. Algo asi a mi me esta funcionando.

    ~~~
    Enviado por Anónimo
    (Contacto Página)
    Ayer visité al masajista del barrio y el haraquiri no es nada en comparación con la sensación que te produce tener las ventosas incrustadas en tu vientre. A pesar de mis ruegos para que me las quitase, el masajista, erre que erre, empeñado en dejármelas en el vientre un ratito más. Y lo del calor, sí, a mi me pasa lo mismo y será la grasa o las toxinas, pero yo ayer al terminar tenía la sensación de que iba a salir propulsada. Pero oye, que nada, que yo encantada, y hoy repito sesión.

    ~~~
    Enviado por TheChinaClipper
    (Contacto Página)
    Yo tuve sesiones de acupuntura en Pekín pero no me parecieron que fueran tan salvajes. Aún así para adelgazar no hay nada como la dieta del cucurucho comer poco y… trabajar mucho 😉

    ~~~
    Enviado por Giovanni
    (Contacto Página)
    “deliciosa pero no demasiado sana a largo plazo”… y todavia peor, “La primera, huye de los restaurantes. Esa comida que ofrecen, cubierta por un dedo de aceite brillante, es deliciosa pero no te va a sentar nada bien” (en el post que enlazas)

    Sin animo de ofender, pero… estas mal de la cabeza? Siempre defiendes el ver las cosas por diferentes puntos de vista, y normalmente me encanta lo que escribes, pero en este caso, lo que haces es una generalizacion totalmente absurda. Primero por la enorme variedad de tipos de comida china y de restaurantes (lo que hace que generalizaciones asi tengan muy poco sentido), y segundo porque, si de verdad quieres generalizar, la comida china es bastante sana, fijate en toda la verdura que tienen.

    Me siento muy decepcionado por este post, no por el hecho de que critiques un aspecto de China, (lo haces muchas veces y con temas mucho mas “profundos”) sino por la manera de razonar, tan parecida a la de los antichinos que tantas veces criticas.

    ~~~
    Enviado por JuJoST
    (Contacto Página)
    .
    Creo que has adelgazado porque tu sistema nervioso se ha activado.
    Hablando en “Roman paladino”, estás tan 1c4j4n1d4 por las p5t1d1s que te han hecho que no quieres volver a pasar por lo mismo.
    1a, 2e, 3i, 4o, 5u.
    .

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Giovanni, antes de dudar de mi salud mental deberías tener en cuenta que en mis dos afirmaciones siempre he puntualizado que me refería no a toda la comida china en general, sino a la comida china DE LOS RESTAURANTES. Los restaurantes chinos ponen mucho aceite, mucho glutamato, y corrompen la salubridad original de la comida. Es más, en esto los chinos todavía son más radicales que yo.

    JuJost: nasoluto, nasoluto, ahora hasta lo recuerdo con nostalgia y tengo ganas de volver. Llámalo síndrome de Estocolmo si quieres, o llámalo “en el gimnasio se sufre todavía más y encima no estás tumbado”.

    ~~~
    Enviado por Heiwa
    (Contacto Página)
    Independientemente de las sesiones de masajes que has llevado a cabo…¿Podrías definir un poco más la parte racional del proceso de adelgazamiento? Me refiero a, cuánto comías antes y cuánto ahora, o cuánto ejercicio hacías antes y cuánto ahora, y durante cuántas semanas has estado a dieta para bajar 20 kilos. (Calculo que haciendo dieta y deporte cada día se tardarían 2 meses o 3).

    Porque si no varía sustancialmente me voy a tener que creer que masajear los puntos de chakra esos va a tener algo que ver.

    ~~~
    Enviado por Pablo
    (Contacto Página)
    Lo de los días libres post-matrimonio son: para mujeres menores de 23 años, 3 días; para mujeres sobre 23 años, 15 días. Para hombres, no estoy muy claro.

    ~~~
    Enviado por Jose (Melilla)
    (Contacto Página)
    La dieta francesa que cita no es una dieta clásica en realidad es un metodo, es el “Método Montignac”, y desde luego funciona.

    Tiene una pagina WEB in teresante vale la pena echarle un vistazo

    ~~~
    Enviado por puri
    (Contacto Página)
    muy bien debes continuar y comer bien todos los dias y recuerda no es problema lo que se gana de navidad a nochevieja si no de nochevieja a navidad

    ~~~
    Enviado por jorf
    (Contacto Página)
    Lo comprendo perfectamente, sea sana o no la comida el tema es que se come mucho…y se bebe mas. Llevo poco mas de un mes en china y habré engordado unos 3kg, para mi es una barbaridad que soy de constitución flacucha. Aquí la comida es muy barata y muy rica, además cada dos pasos te encuentras un puesto de comida o un restaurante, respecto a la cerveza creo haber encontrado ya unos 8 tipos solo de la yanjing (cerveza pekinesa) y cada ciudad suele tener cervezas propias. El problema es el “xiao tzchu” o como se diga, significa “pequeña comida” o “tapeo”.

    Me gusta este post ya que a parte de comer me encuentro en China buscando estudios de medicina tradicional china, concretamente de acupuntura. He visitado alguna escuela pero si alguien tiene algo de informacion al respecto o conoce a alguien que estudie acupuntura me sería de gran utilidad. Cuidate chinochano!

    ~~~
    Enviado por TheChinaClipper
    (Contacto Página)
    Yo tengo algunos amigos que estudian en la Beijing Zhongyi Daxue, esta cerca del ikea de shayaoju, eso sí, full chinese; en inglés no conozco nada

    ~~~
    Enviado por jorf
    (Contacto Página)
    Gracias TheChinaClipper, tus colegas deben de ser unos cracks, si no me equivoco esa es la universidad principal de medicina tradicional china, y la carrera completa creo que son unos 5 o 7 años. Si algún día me veo capacitado para ello y se dan las circunstancias intentaré ponerme en contacto contigo, ya se que eres un habitual del blog así que será sencillo 😉

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Heiwa: no he seguido ningún plan sistemático, en general comer menos, hacerme los masajes cuando pudiera, y últimamente apuntarme a un gimnasio. Todo bastante caótico, pero ha ido bien, esperemos que continúe. La bajada ha sido a lo largo de todo el año, no sólo en dos meses.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.