Propaganda a la de tres

La semana pasada, cuando celebramos el cumpleaños de Once, os contaba que el nombre de mi perra se lo puso una amiga china, y que no me pareció raro en su día que ella le bautizara con un número, dada la pasión de los chinos por los números. Esa pasión se nota en cosas como las supersticiones que tienen (odian el cuatro, aman el ocho…) o en las muchas expresiones que tienen en los que los números son protagonistas. Por decir una: «diu san la si» ( 丟三落四), que literalmente significa «perder tres y dejarse cuatro», y que se utiliza para decir que una persona es muy distraída. Los chinos también son muy de referirse a hechos históricos de su país sólo con números: el «seis cuatro» es la matanza de Tiananmen, por ejemplo (al perpetrarse el día cuatro de junio, sexto mes del año). El «ocho uno» (bayi) es el Ejército Popular de Liberación, que nació un uno de agosto.

La pasión numerológica de los chinos también ha trascendido a la política: el régimen comunista lanza desde los tiempos de Mao campañas populares para buscar determinados resultados en la opinión pública, y en muchas de ellas hay números. Veamos algunas de las más famosas, por orden cronológico:

LOS TRES ANTIS Y LOS CINCO ANTIS

Dos de las primeras campañas emprendidas por Mao al llegar al poder fueron la de los tres antis, en 1951, y la de los cinco antis, en 1952. La primera pedía luchar contra tres vicios detectados en los políticos del PCCh y también en los del Kuomintang que habían quedado en China (la corrupción, el despilfarro y la burocracia). La segunda era algo más concreta: luchar contra los sobornos, el robo de propiedad estatal, la evasión fiscal, el fraude de contratos estatales y el robo de información económica estatal. Como en muchas campañas posteriores, se usó para limpiar el régimen de políticos corruptos, pero también sirvió para librarse de rivales incómodos de los máximos líderes.

CAMPAÑA DE LAS CIEN FLORES

El poster es de mucho después, pero bueno, hay flores.

Famosísima campaña que comenzó con una hermosa frase sacada de un poema que Mao hizo famosa:

Dejen que cien flores florezcan, dejen que cien escuelas de pensamiento compitan. 

Lanzada en 1956 y 1957, la campaña teóricamente tenía el objetivo de permitir a la ciudadanía que expresara libremente lo que pensaban del Partido Comunista y de la política que estaba haciendo, para que el régimen usara esas críticas en corregirse, en mejorar. Muchos intelectuales, que ya estaban bastante desencantados por el maoísmo, hicieron caso al llamamiento y lanzaron duras críticas contra el régimen. Poco después, Mao detuvo a muchos de estos intelectuales críticos y los mandó a campos de reeducación, Los historiadores dudan de si Mao ya tenía pensado esto desde el principio y la campaña era un simple truco para acabar con los críticos, o si realmente en un principio Mao creía que las críticas podían ayudarle pero acabó cabreándose al ver el aluvión de humillantes críticas. En todo caso, fue un desastre.

CAMPAÑA CONTRA LAS CUATRO PESTES

Esta campaña, entre 1958 y 1962, fue parte del Gran Salto Adelante, una de las peores políticas económicas de la historia, en la que muchos chinos, millones según los historiadores más críticos, murieron de hambre y enfermedades. El maoísmo pidió a los chinos que acabaran con cuatro «pestes» en el país: las ratas, las moscas, los mosquitos y los gorriones. He de decir que Pekín es una de las ciudades con menos moscas que conozco: si eso fue un éxito de la campaña, algo bueno tuvo. Pero la parte de matar gorriones, que muchos chinos se tomaron muy en serio, causó un desastre ecológico: matando con tirachinas o perdigones a millones de estos pájaros, que comen insectos dañinos para las cosechas, muchos cultivos se perdieron esos años, lo que contribuyó a la gran hambruna que vivió el país, la última de las muchas que ha tenido en su historia pero también una de las peores. Mao intentó corregirse cambiando en la lista de cuatro pestes a los gorriones por ácaros, pero ya tarde, el mal estaba hecho.

DESTRUCCIÓN DE LOS CUATRO VIEJOS

Lanzada en 1966, esta campaña fue parte de la famosa Revolución Cultural, y en parte marcó su inicio. Otra vez con el cuatro, que como veis suele ir acompañado de muerte y destrucción (para los chinos es un número negativo porque en mandarín «cuatro» y «muerte» se pronuncian de forma muy parecida, con la sílaba si). Los cuatro viejos a destruir eran las viejas ideas, la vieja cultura, los viejos hábitos y las viejas costumbres. Os podéis imaginar las consecuencias: al principio fueron no muy graves (principalmente cambiar el nombre a las calles, algo que como sabéis sigue siendo muy popular entre los políticos) pero luego hubo destrucción de tumbas, de estatuas (otra cosa que vive un revival), saqueos de tumbas… Los Guardias Rojos por poco entran en la Ciudad Prohibida para quemarla, pero Zhou Enlai, mano derecha de Mao y gran salvador del patrimonio cultural chino en esos oscuros tiempos, dijo que hasta allí habían llegado.

UN GOLPE Y TRES ANTIS

Otra subcampaña de la Revolución Cultural, ésta en los inicios de los años 70, en la que se proponía dar un gran golpe a los que cometieran alguna de estas tres malas acciones: malversación, especulación para lograr grandes beneficios, o vida excesivamente lujosa (este tercer «delito» sigue siendo con frecuencia castigado por el régimen comunista hoy en día). Cerca de 300.000 personas fueron detenidas, y algunas fueron humilladas públicamente como el de la foto que precede a este párrafo.

LA BANDA DE LOS CUATRO

Fue más que una campaña, porque también dio nombre al juicio más famoso de la historia reciente de China, pero entra dentro de la lista: la Banda de los Cuatro fueron cuatro líderes comunistas durante la Revolución Cultural (entre ellos Jiang Qing, la esposa de Mao Zedong) que tras la muerte del Gran Timonel en 1976 fueron acusados de ser los grandes instigadores de los excesos de la Revolución Cultural. No me explayo mucho más porque lo hice ya hace unos años.

LAS CUATRO MODERNIZACIONES

Con la llegada del pragmático Deng Xiaoping al poder, los excesos maoístas se acabaron y las campañas perdieron agresividad, algo que agradecieron mucho los chinos. Las «cuatro modernizaciones» fue un eslogan, más que una campaña, creado por Deng para subrayar la necesidad de adaptar la economía china al mundo moderno, y para ello buscaba grandes cambios en cuatro sectores: agricultura, industria, defensa, y ciencia. Seguramente es la campaña más exitosa de todas las mencionadas hoy aquí.

UN PAÍS, DOS SISTEMAS

Como en el caso anterior, más que una campaña fue un eslogan, pero ganó tanta fama (hasta fuera del país) que creo que merece la pena ponerlo aquí. Básicamente, fue la idea-fuerza con la que China acabó de convencer al Reino Unido de que le devolviera Hong Kong tras más de un siglo de colonización: Hong Kong sería parte de China (un país), pero mantendría un sistema capitalista frente al comunismo chino (dos sistemas). Al menos durante 50 años, porque la cosa en teoría caduca en 2047.

LOS TRES ÉNFASIS

Jiang Zemin y su mítica lupa.

Jiang Zemin, el hombre que tomó el poder tras los sucesos de Tiananmen, lanzó en 1998 una campaña que pedía a los funcionarios comunistas hacer énfasis en «el estudio, la política y la rectitud». Aunque no tuvo las consecuencias funestas que las campañas de la época de Mao, también hizo que muchos cuadros del Partido tuvieran que pasar por sesiones en las que eran criticados o, algo muy típico de China, en las que ellos mismos tenían que autocriticarse. Por otro lado, Jiang Zemin también abanderó el concepto de las «Tres Representatividades», que figura en su honor en la Constitución del Partido Comunista de China, pero nunca he entendido muy bien lo que significa ni lo entenderé.

OCHO HONORES Y OCHO VERGÜENZAS

Esta campaña la lanzó el presidente Hu Jintao en 2006, así que yo la viví en China, aunque el único efecto que note fueron carteles en las calles de Pekín con esos ocho honores y vergüenzas que aparecen en la imagen (a veces nos referíamos a ellos como «los mandamientos de la ley de Hu»). Eran ocho frases que contenían primero algo que debía hacerse y luego algo que no debía hacerse. En una buena interpretación que salió entonces en el diario El País, se tradujeron de esta forma:

Ama, no dañes a tu patria.

Sirve a la gente, no la abandones.

Defiende la ciencia, no seas ignorante.

Trabaja duro, no seas perezoso y no odies el trabajo.

Mantente unido y ayuda a los otros, no te beneficies a costa de los demás.

Sé honesto y digno de confianza, no busques los beneficios a costa de tus valores.

Sé disciplinado y cumplidor de la ley, en lugar de caótico y sin leyes.

Conoce la vida sencilla y las dificultades, no te sumas en los lujos y los placeres.

Xi Jinping, el actual presidente, también ha lanzado su propia lista de «ocho deberes», pero bastante más aburrida, porque él es bastante soporífero en su manera de hacer política, y creo que no ha tenido el mismo éxito.

LAS CUATRO INTEGRALES

Campaña muy de Xi Jinping, más dirigida a los miembros del Partido que a la gente de la calle, con un lenguaje muy ideológico y bastante árido. Las cuatro integrales para Xi son:

-La construcción integral de una sociedad modestamente acomodada.

-La profundización integral de la reforma.

-La gobernación integral del país a través del Estado de derecho.

-Gobernar estrictamente de manera integral al Partido Comunista de China.

En fin, un poco galimatías, como todo lo que pergeña Xi.

Seguro que me dejo alguna campaña numerada suya o de sus antecesores, pero creo que os he mostrado las más famosas. Aquí lo dejamos, que con tanta letra y número sólo nos falta Elisenda Roca de presentadora.

ACTUALIZACIÓN (7/9/2021): Estos días, con tanto nombrar Afganistán y el 11S, me he acordado de otro lema numérico con el que me dieron mucho la tabarra en China durante años, así que lo añado a la lista:

LAS TRES FUERZAS MALVADAS

Eran el terrorismo, el extremismo y el separatismo: con ellas explicaba el Gobierno chino las causas de la mucha conflictividad que en pasados años hubo en Xinjiang, antes de que Pekín iniciara su masiva campaña de reeducación de uigures y otros musulmanes de esa región.

2 Comentarios

  1. Hola. Se me viene a la cabeza la política del hijo único “One child policy” Sabes si en chino utilizan el número 1 para definirla?

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